Durante el VIII Período Ordinario de Sesiones de la
Asamblea Nacional en su VI Legislatura, se
analizaron diversos temas de interés para la
sociedad y la economía, entre los cuales destacan,
por su importancia, dos sectores: el azucarero y el
de transporte.
La
Comisión de Atención a la Actividad Productiva,
luego de hacer un balance del trabajo desplegado
durante el período que culmina, discutió el tema de
la compensación económica que reciben los sectores
agrícola y pecuario.
De una
parte, se necesita forestar o reforestar algunas
áreas aledañas a zonas urbanas, pero el estímulo
salarial para los trabajadores forestales es
demasiado bajo, en particular si se compara con
otros segmentos productivos, incluso dentro de la
propia agricultura.
Se
necesita una revisión salarial para que estos
trabajadores sean lo suficientemente estimulados a
fin de revitalizar la actividad forestal a un ritmo
mayor que el actual, por lo que la comisión decidió
incluir este aspecto en sus proyecciones para el año
venidero.
Un
tema muy debatido en esta comisión fue el de la
vivienda, que hasta el momento no se proyecta
suficientemente. La comisión decidió incluir en sus
planes inmediatos la discusión con las instituciones
vinculadas a la vivienda a fin de que una parte de
las nuevas construcciones se hagan en zonas donde es
necesario impulsar la producción de determinados
surtidos.
También se analizó la necesidad urgente de urbanizar
nuevas zonas donde se necesite fortalecer y asegurar
asentamientos más recientes, que garantizan la
cobertura de producciones necesarias al país.
La
comisión se propuso igualmente, para el período
venidero, mantener los controles de fiscalización de
la actividad productiva nacional, incentivar la
producción de proteína de origen animal -cerdo,
aves, ganado menor- para la solución de la
alimentación de la población, tema en el que se ha
avanzado, pero que aún dista de satisfacer las
necesidades de la población. También controlar la
calidad, cantidad, surtido y precios de los
agromercados estatales y continuar insistiendo en el
desarrollo de los cultivos cubiertos, algo que ha
venido apoyando con gran intensidad en los últimos
años.
En
sentido general, se insistió en la revisión de los
costos de producción para la fijación de los precios
al consumidor final, ya que en muchos casos no
guardan proporción.
Atención aparte mereció el informe rendido por el
sector azucarero. Funcionarios del MINAZ dieron a
conocer a la Comisión que ese ministerio comenzó la
identificación de sus principales problemas en 2002,
estudio que arrojó como resultados más evidentes la
inestabilidad en los suministros productivos
imprescindibles -como es el caso de fertilizantes y
plaguicidas, por ejemplo- y la influencia del clima,
así como pobres resultados en la siembra y el
cultivo de la caña, debido a deficiencias en la
organización del personal y los equipos.
Se
revisaron los salarios, que en muchos casos fueron
incrementados hasta el momento, globalmente, ese
incremento alcanza el 120 % con respecto a períodos
anteriores, con lo que se logró un aumento de la
productividad, al tiempo que se atrajo personal a
los diferentes planes de capacitación, medida que ha
permitido que ya empiezan a verse con mayor
frecuencia graduados universitarios y técnicos
medios en el sector azucarero.
Todo
ello, unido a un año pródigo en lluvias ha dado como
resultado rendimientos de hasta 40 toneladas por
hectárea, que la superficie sembrada creciera en un
28 % con respeto a 2005 y que la fabricación de
azúcar aumentara en 32 % con respecto a la contienda
anterior.
Para
el futuro inmediato, el sector azucarero se propone
mejorar el cumplimiento de la siembra en cuanto a
cantidad y calidad, continuar la producción de
semilla de alta calidad e insistir en la limpia
sistemática del cultivo, factores imprescindibles
para aumentar los rendimientos.
Ulises
Rosales del Toro, ministro del Azúcar, dijo a
Opciones que este año se incrementó a 50 la cantidad
de centrales que molerán en la presente zafra- la
cual ya comenzó en la región oriental del país el
pasado 19 de diciembre-, de un total de 61, que es
la cifra con que cuenta el MINAZ.
"El
pasado año molieron solo 42 debido a las pérdidas
provocadas por la intensa sequía que azotó al país,
y ahora, en la medida en que aumenta la
disponibilidad de caña se irán abriendo
paulatinamente las capacidades de fabricación de
azúcar", aseguró.
En
cuanto a las proyecciones para 2007, informó
Rosales, el MINAZ se propone, fundamentalmente,
hacer una zafra eficiente y, además, continuar la
siembra de caña con la incorporación de 150 000
hectáreas a la superficie que actualmente se
encuentra en producción.
"Los
altos precios -dijo- que alcanza hoy el azúcar en
mercados internacionales incentivan la industria y
justifica las considerables inversiones que se hacen
en el sector, pero ello no desvía nuestra atención
de la necesidad de mantener otros derivados". Estos,
en determinadas condiciones de mercado, pueden ser
aún más provechosos que el dulce, como es el caso
del alcohol, que en este momento alcanza también
atractivos precios en el mundo.
SITUACION DEL TRANSPORTE
En la
Comisión de Atención a los Servicios se discutió,
entre otros temas, la situación del transporte con
la presencia de Jorge Luis Sierra Cruz, ministro del
ramo.
Los
diputados expresaron las muchas y diversas
preocupaciones de sus electores por las difíciles
condiciones de transportación, especialmente en
áreas urbanas.
El
titular dio a conocer que la solución a las
dificultades por las que atraviesa el transporte de
pasajeros en este momento transita por varias
etapas, la primera de las cuales debe caracterizarse
por aprovechar mejor los recursos que ya poseemos,
diseñar mejor las rutas y terminar con algunas
tendencias nocivas que pueden llegar hasta el
delito.
El
área del transporte interprovincial ya se ha
beneficiado en alguna medida con la entrada en
servicio de los 1 000 ómnibus marca Yutong que
fueran adquiridos en China y, aunque todavía
subsisten algunas dificultades, la mejoría resulta
notable.
El
incremento de vehículos para el transporte urbano
está en vías de solución. En los próximos tres años
debe entrar al país una importante cifra de ómnibus
articulados y rígidos muchos de los cuales ya están
contratados, otros en negocia
cio