Cuba es uno de los países del mundo que más
manifestaciones superficiales de petróleo tiene,
principalmente en la mitad septentrional del
territorio nacional, donde se ubica el primer
descubrimiento en 1881 en la zona de Corralillo,
provincia de Villa Clara, aunque desde los primeros
pobladores indígenas se tienen reportes de
existencia del oro negro. Sin embargo, la
exploración petrolera tuvo poco éxito hasta 1970
cuando se descubre un importante yacimiento en las
cercanías de la desembocadura del río Jaruco, en la
costa norte al este de La Habana, haciendo trizas el
mito de que el archipiélago cubano no tenía grandes
yacimientos de petróleo.
Esta creencia generalizada se sustentaba por
aquel entonces en las pesquisas de avezados
científicos y expertos petroleros de Holanda,
Inglaterra, España, Francia y principalmente Estados
Unidos, quienes sostenían casi unánimemente que Cuba
era rica en manifestaciones superficiales pero con
pocas probabilidades de conservación de yacimientos
en profundidad. Durante años, solo encontraron
pequeños campos de petróleo y extensas áreas en
superficie, tan pesado, que se explotaba como
asfalto. Ese hidrocarburo sólido diseminado por el
territorio y en especial en zonas de La Habana, se
extrajo desde mediados del siglo XIX y se embarcaba
fuera del país por el puerto del Mariel. Este
material fue utilizado para asfaltar las primeras
calles de New York a las que se les aplicó este
proceso de impermeabilización.
No obstante aquellos pobres resultados, las
investigaciones sísmicas continuaron su curso y en
la primera mitad del siglo XX, en las décadas de
1940 y parte de 1950, se llevó a cabo un trabajo
intensivo de perforación de pozos que arrojó solo un
yacimiento pequeño en la zona de Jatibonico, el cual
junto a otros campos pequeños cerca de la costa
norte de La Habana, por las playas de Guanabo, Santa
María, Bacuranao y Tarará, reportaban en conjunto
una producción de petróleo entre 600 u 800 barriles
diarios en 1959, al triunfo de la Revolución.
¡CUBA SI TIENE PETROLEO!
A partir de 1960, cuando se nacionaliza la
incipiente industria petrolera cubana hasta entonces
en manos de Estados Unidos, se crea el Instituto
Cubano del Petróleo (ICP), y se dicta la Ley de la
Información para atesorar copias de las indagaciones
recopiladas hasta entonces por los expertos
foráneos, comienza una nueva fase de investigaciones
geológicas y sísmicas que iría escalando peldaños
halagüeños. Este estudio ha abarcado hasta nuestros
días cada región de los 300 000 km2 de plataforma
terrestre y marina disponibles para estos fines
(tres veces y medio el territorio nacional).
Al retirarse Estados Unidos llegaron a Cuba
expertos de varios países
latinoamericanos que operaron la industria
petrolera cubana en los primeros años, a los que se
sumaron posteriormente especialistas y hombres de
ciencia soviéticos y los primeros cubanos que se
iniciaban en esta rama. Así se descubre el
yacimiento Guanabo en 1968, lo cual motivó que al
año siguiente se firmara un acuerdo con la antigua
URSS para simultanear la búsqueda y extracción de
petróleo con la profundización de estudios de la
geología del territorio. Se perforaron pozos para
analizar las rocas depositarias del crudo, conocer
cómo se formaron, cuándo llegó el petróleo a ellas,
cuáles eran las trampas más probables y su magnitud…
Y unos diez años después se habían descubierto
nuevos yacimientos de diferente envergadura, al este
de La Habana, en Varadero, en Camarioca y en la
provincia de Matanzas.
Se definió entonces que en Cuba, incluido el
Golfo de México, hay una cuenca sedimentaria de gran
espesor compuesta por rocas desde el Jurásico
Inferior hasta el Cretácico Medio y el Terciario. En
esta cuenca se depositaron durante cien millones de
años rocas sedimentarias con gran riqueza de materia
orgánica, factor principal para la generación de
petróleo. Todas estas rocas fueron plegadas y
deformadas con posterioridad y hoy constituyen el
núcleo de la mitad norte de la isla antillana.
Los sedimentos cubanos tienen similares
características a los de las cuencas que forman los
grandes yacimientos en el sur de Norteamérica,
México, el Medio Oriente, Venezuela, Trinidad o el
sur de Rusia, por citar algunos países de las
regiones donde se ha probado se concentra el 80% del
petróleo mundial.
Por tanto, las evaluaciones históricas a las que
se suman las nuevas valoraciones concluyen que en
Cuba sí hay un potencial petrolero considerable en
tierra, en aguas someras y fundamentalmente en aguas
profundas, lo cual se reafirma con cada estudio que
se va concluyendo y con los nuevos yacimientos. El
organismo rector cubano estima que este potencial es
muy alto, principalmente en la mitad norte de la
Isla y bajo las aguas profundas de la Zona Económica
Exclusiva de Cuba en el Golfo de México.
Por su parte, reconocidas instituciones
internacionales, entre estas el Instituto Francés
del Petróleo y el Servicio Geológico de Estados
Unidos (USGS) han calculado en la Cuenca Norte de
Cuba cifras significativas. La institución
norteamericana, excluyendo el crecimiento de la
reserva, estima los recursos extraíbles de petróleo
en 4,6 miles de millones de barriles y en 9,8
billones de pies cúbicos los de gas natural.
TRABAJOS EN EL GOLFO DE MEXICO
Muchas compañías petroleras y congresistas
norteamericanos han reclamado al gobierno
estadounidense y alegan que el prolongado bloqueo a
Cuba les impide compartir suerte en las
prospecciones en la zona cubana del Golfo de México,
junto a otros prestigiosos consorcios que ya lo
hacen con resultados catalogados de alentadores. Tal
es el caso de Repsol-Ypf, que perforó su primer pozo
en 2004 y prepara condiciones para un segundo sondeo
a finales del próximo año, dijo a Opciones el
gerente de Exploración de Cupet, Rafael Tenreyro.
Repsol-Ypf opera seis de los 20 bloques
contratados hasta el momento por varias compañías
foráneas, de los 56 en que el Gobierno cubano ha
dividido los 112 km2 de su sector en el Golfo de
México. Le siguen en área de operación Sherritt oil
& Gas, de Canadá; Petronas, de Malasia y Petro
Vietnam, cada una con cuatro, mientras que ONGC
pactó dos por cuenta propia. En la actualidad PDVSA
realiza estudios en cuatro bloques en el marco del
acuerdo firmado a principios del año en Caracas,
explicó Tenreyro.
En estos momentos, afirmó el ingeniero, las
compañías Petronas y ONGC ejecutan proyectos de
sísmica marina bidimensional y Sherritt ya adquirió
200 km2 de sísmica marina tridimensional.
Los buenos augurios sobre la existencia de
petróleo y gas en el Golfo han levantado polémicos
comentarios en la nación norteña, como los del
experto en cuestiones energéticas cubanas y profesor
de ciencias políticas de la Universidad de Nebraska,
Jonathan Alvarado, partidario de "mantener el
embargo (bloqueo) hasta que llegue el momento en que
empiece a costarnos algo", quien dijo "ya casi
estamos allí", (refiriéndose al tiempo de costo),
publicó el boletín petrolero argentino Infomoreno.
Lo cierto es que pese a la persistente votación
de la mayoría de los países en Naciones Unidas
favorable a que cese el bloqueo y a igual posición
de cientos de empresarios norteamericanos, la propia
fuente cita al director de la carta comercial sobre
Cuba, Werner, quien piensa que mientras rijan el
actual Gobierno y Congreso de Estados Unidos, "no es
muy probable esta apertura".
Recientemente, en una Convención Internacional en
La Habana organizada por la Sociedad Cubana de
Geología, la ministra cubana de la Industria Básica,
Yadira García, destacó que "las perspectivas
probadas para la localización en Cuba de nuevos
yacimientos onshore y sobre todo, grandes
yacimientos offshore en nuestra Zona Económica
Exclusiva del Golfo de México han sido las razones
para un acelerado proceso de desarrollo de las
capacidades de operación de la Empresa Cubapetróleo
y de la concertación de contratos de exploración a
riesgo y producción compartida, con importantes
compañías petroleras internacionales".
Como complemento clave a este desarrollo vale
destacar parte del acuerdo firmado en 2006 entre
PDVSA y CUPET, que contempla la rehabilitación de la
refinería ubicada en la provincia de Cienfuegos,
cuya conclusión ha anunciado el embajador de
Venezuela en La Habana, Alí Rodríguez Araque, para
finales de este año, así como la construcción de un
centro de almacenamiento de combustibles residuales
en la provincia de Matanzas, con capacidad de 600
000 barriles diarios y un oleoducto entre ambas
instalaciones.
El Primer Vicepresidente de los Consejos de
Estado y de Ministros de Cuba, Raúl Castro, aseguró
que la inversión extranjera se mantendrá e incluso
se incrementará, "siempre que aporte capital,
tecnología o mercado, para así aprovechar la
contribución que esta pueda hacer al desarrollo del
país", y aclaró que se trabajará con "empresarios
serios y sobre bases jurídicas bien definidas que
preserven el papel del Estado y el predominio de la
propiedad socialista".
Ejemplo de una sociedad cubano-internacional como
la que se plantea es la que por más de una década ha
mantenido Sherritt International Corporation con
entidades como CubaNíquel y Cupet. El presidente
ejecutivo de esta corporación canadiense, Ian W.
Delaney, declaró sentirse muy orgulloso del trrabajo
desplegado en la Isla.
Durante la inauguración de dos nuevas unidades de
Energas, (empresa mixta cubano-canadiense que
procesa el gas acompañante del petróleo), el
directivo reafirmó su satisfacción por la
participación que ha tenido la compañía en el
desarrollo del país. Dijo, además, que "los
compromisos de ampliación e inversión de nuestra
empresa en los próximos años prevén la inversión de
1 250 millones de dólares, para la continuación y
ampliación de los negocios del níquel, la
electricidad y los de petróleo y gas".
PRODUCCION ACTUAL
Cuba, ha dicho la Ministra de la Industria
Básica, ostenta en la actualidad uno de los mayores
índices de grado de estudio geológico nacional en
Latinoamérica y el Caribe, que le ha permitido tener
cartografiado el 100% del territorio nacional a
escala 1:100 000 y el 43,2% a escala
1:50 000, precisándose las zonas de mayor
potencial de petróleo y gas, en las que actualmente
se trabaja. De hecho, la Isla ha quedado dividida
para su exploración petrolera a todo lo largo en las
provincias Sur y en la Norte que es la de inmediato
interés. Dentro de esta última, se prioriza la costa
norte de la zona centrooccidental, fundamentalmente
desde La Habana hasta Matanzas, responsable del 95 %
de esta producción en la Isla. También incluye la
zona de aguas profundas en el Golfo.
Aquellas pobres cifras de extracción petrolera en
la Cuba de 1958, ahora sirven de referencia
comparativa con la producción de 2006 de
aproximadamente tres millones 900 000 toneladas de
petróleo y gas equivalente, aún discreta
considerando el potencial estimado en el país. Esa
cantidad, casi siete veces lo que se obtenía en
1990, cubre cerca del 50% de la demanda actual de la
nación, según fuentes del MINBAS.
La Empresa de Occidente acaba de cerrar el
semestre con una producción de 85 000 toneladas. de
petróleo y 98 millones de m3 de gas acompañante por
encima de la obtenida en igual período del pasado
año, que representan 174 000 toneladas de petróleo
equivalente, para arribar al séptimo año consecutivo
produciendo en un semestre no menos de un millón de
toneladas. La producción nacional al concluir el mes
de junio fue de 1,42 millones de toneladas (unos 60
000 barriles diarios).
Es de destacar que en la actualidad, gracias a
las inversiones hechas por Energas se está
aprovechando más del 95% del gas que se produce. En
el primer semestre se utilizaron en la economía 570
millones de metros cúbicos que representa 520 000
toneladas de petróleo equivalente.
Dados estos resultados y el comportamiento de la
producción que se espera en los próximos seis meses,
el vicepresidente Carlos Lage previó un "ligero"
crecimiento del plan sobre el del pasado año. El
dirigente, que atiende el desarrollo de esta
industria en Cuba, destacó que los nuevos pozos de
exploración perforados en lo que va de 2007 han
permitido incrementar las reservas de petróleo y gas
del país. Por lo que desde ahora "puede garantizarse
para 2008 un nivel de producción similar al previsto
para este año y en dependencia de los pozos que se
harán en el segundo semestre, pudiera ser un poco
mayor". En 2007 las cifras de producción deben
rondar las de 2006 antes citadas.
Al respecto, Tenreyro expresó a Opciones que el
plan de perforación de pozos de 2007 es de 39, de
los cuales 24 son de desarrollo y 15 de exploración.
Del total, 13 estarán a cargo de CUPET y el resto de
las compañías foráneas. Al cerrar el semestre,
explicó, se habían perforado seis pozos más que en
igual período de 2006.
En este incremento del volumen de perforación
incidió el hecho de que el país haya aumentado la
disponibilidad de equipos de alta tecnología y la
capacidad de los mismos, que pueden perforar de
manera vertical hasta 7 000 metros. De los 14
equipos de perforación con que se cuenta en la
actualidad, varios son de CUPET y otros se arriendan
a compañías foráneas, entre ellas chinas. También se
dispone de cinco máquinas para reparar pozos y dos
para los procesos de cementación, así como de una
planta recién adquirida para tratar y manejar
adecuadamente el agua que se extrae al petróleo,
anunció Lage.
Las nuevas reservas a descubrir, ha expresado la
Ministra, deben ser utilizadas "con la mayor
racionalidad y preservarse en grado máximo, para dar
tiempo a que la humanidad desarrolle las fuentes
alternativas de energía conocidas y pueda encontrar
otras nuevas que garanticen la continuidad de
nuestra especie".
De lo que sí no caben dudas, es que Cuba, como lo
ha pronosticado el Presidente Fidel Castro, está
trabajando por desarrollar integralmente su
industria petrolera y continuar acercándose a los
augurios de un considerable incremento de la
producción de crudo. No obstante estas aspiraciones,
se trabaja a la par para ahorrar y optimizar la
utilización de los hidrocarburos, mediante diversos
programas que se llevan a cabo en el país, que al
decir del propio Fidel Castro, "es como encontrar un
gran yacimiento".