Compañeras y compañeros:
Cuando en el V Congreso de
nuestro Partido se decidió extender la experiencia
de la aplicación del perfeccionamiento empresarial
en las Fuerzas Armadas Revolucionarias a la economía
civil, el compañero Raúl advirtió que la tarea no
resultaría fácil, que se necesitaría tiempo y que
sería necesario vencer complejos obstáculos. Así ha
sido.
Hoy
10 años después aplican el perfeccionamiento 797
empresas de un total de 2 mil 732.
Al finalizar el 2006 los
resultados económicos de las empresas en
perfeccionamiento comparados con el cierre del año
anterior son los siguientes: las ventas crecen un
21%; la utilidad un 5%; el aporte en divisas
convertibles es un 20% superior; el total de
trabajadores aumenta un 5% y la productividad crece
7%; el salario medio pasa de 399 pesos a 484 pesos.
Al concluir el primer
semestre del 2007 se puede apreciar que se continúa
avanzando en la consolidación de estos resultados.
Las empresas que aplican el
perfeccionamiento, siendo el 28% del total y con el
20% de las ventas, representan en el conjunto de la
economía, el 51% de las utilidades, el 72% de los
aportes en divisas convertibles y alcanzan una
productividad un 50% superior al resto de las
empresas.
Es una realidad que se
obtienen mejores resultados y estos mejoran de año
en año. Se ha trabajado por la calidad y no por la
cantidad, con rigor y exigencia y se confirma que el
perfeccionamiento empresarial es la experiencia más
coherente y prometedora que hemos desarrollado para
hacer eficiente la empresa socialista.
El no haber podido
incorporar más empresas y los propios problemas de
las empresas que están en perfeccionamiento son los
aspectos negativos del trabajo realizado.
La no incorporación de más
empresas tiene sus causas principales en la falta de
disciplina e insuficiente control presentes en el
funcionamiento de nuestra economía, en las
deficiencias de la contabilidad y en la atención
superficial y poco sistemática a las empresas por
parte de los Organismos de la Administración Central
del Estado y los Consejos de la Administración.
Entre los problemas de las
empresas en perfeccionamiento se presentan los
siguientes:
· Existen 107 empresas, 13%
del total, con resultados deficientes en la
contabilidad y en el control interno y por esta
causa se han tenido que suspender del proceso a 38
empresas. Consolidar el sistema de control interno,
utilizar la contratación económica correctamente,
conciliar y llevar en tiempo las cuentas por cobrar
y pagar son requisitos básicos que no debieran
faltar.
· Solo el 40% de las
empresas que aplican el perfeccionamiento han
logrado certificar o avalar los sistemas de calidad.
Tenemos que lograr que todas lo certifiquen, pues
producir sin calidad es sinónimo de ineficiencia y
despilfarro.
· De 625 sistemas de pago
revisados, 138 presentaban problemas por estar mal
concebidos o mal aplicados. Hay que vincular el
salario a los resultados finales pero hay que
hacerlo bien. Cuando un trabajador se acostumbra a
percibir un salario sin respaldo productivo, o sin
emplear todas sus potencialidades se provoca un daño
económico e ideológico.
· La planificación
empresarial no constituye aún una verdadera
herramienta en la dirección de las empresas, prueba
de ello es que 389 empresas planificaron en el 2007
menos utilidades que las obtenidas en el 2006; 9
planificaron pérdidas y 220 empresas al cierre del
primer semestre ya habían cumplido sus planes de
utilidades del año. La aprobación de los planes es
responsabilidad de las empresas y de los Organismos
de la Administración Central del Estado y los
Consejos de la Administración. Debemos asegurar que
para el año 2008 se realice un plan con mucha mayor
calidad, proceso en el cual ya estamos inmersos.
Como tendencia, aunque puedan haber muy justificadas
excepciones, las empresas deben crecer de un año a
otro y mejorar sus indicadores de eficiencia con
metas alcanzables pero difíciles.
La aplicación del
perfeccionamiento empresarial en la vida civil ha
tenido lugar en un momento complejo del desarrollo
del país, se observaban ya en 1997 los primeros
indicios de la recuperación de la economía como
resultado, en primer lugar, de la resistencia de
nuestro pueblo y también de las medidas que fue
necesario adoptar.
Errores cometidos en ese
proceso, el aumento de los precios de los
principales productos que importamos, especialmente
el petróleo, el recrudecimiento del bloqueo
económico por parte del gobierno de los Estados
Unidos, entre otros factores, crearon una compleja
situación. Nuestro Comandante en Jefe, comenzando la
actual década, abordó críticamente tales problemas y
nuevamente con especial acierto, trazó el rumbo.
Se adoptó entonces un grupo
importante de medidas, entre ellas:
Eliminación del dólar de la
circulación interna y regulación de las
transacciones en pesos convertibles; creación de la
cuenta única en divisas convertibles para todos los
ingresos del país; aprobación centralizada de todas
las inversiones; reordenamiento del comercio
exterior, revisando las facultades de importación
otorgadas y concentrando las compras de los
productos estratégicos de la economía; mayor control
del presupuesto y fortalecimiento de la disciplina y
del combate a la corrupción.
En medio de tan complejo
proceso no siempre se prestó al perfeccionamiento
empresarial la atención requerida, y en reunión del
Grupo de Trabajo del Buró Político en el mes de
febrero del 2006 se analizaron los avances y
dificultades, se ratificó la validez del proceso de
perfeccionamiento empresarial y se indicó la
actualización de sus Bases Generales, labor que ha
concluido con la reciente promulgación de las nuevas
disposiciones legales y la realización de este
seminario, preparado con el deseo de apoyar y ayudar
al trabajo de ustedes.
Necesitamos que las
empresas en perfeccionamiento sean un ejemplo, una
vanguardia en la batalla por el de-sarrollo
económico del país.
· Han de ser las primeras
en la disciplina y el cumplimiento de la Ley.
Incrementar la organización, crear un ambiente de
orden y ejercer control, evitar la corrupción
combatiendo sus causas y eliminando las condiciones
que la propician.
· Deben ser ejemplo de
eficiencia económica. El ahorro y en particular de
los combustibles, debe constituir una premisa en el
trabajo, analizar los costos permanentemente y velar
por el empleo óptimo de cada recurso.
Por razones ajenas a la
empresa, el nivel de actividad puede reducirse pero
el control y la eficiencia tienen que elevarse en
cualquier circunstancia.
· Es necesario lograr la
más alta participación de todos los trabajadores. El
socialismo se sustenta en la motivación del hombre,
en su actuación consciente, en su compromiso, en la
capacidad que tiene el ser humano de trabajar y
sacrificarse por los demás.
· Una permanente
inconformidad con lo que hacemos y el empeño por
resultados superiores debe presidir nuestro trabajo.
Cero autosuficiencia y cero autocomplacencia. El
perfeccionamiento no es una meta, es un proceso de
constante mejoramiento y aún con resultados
positivos, es posible encontrar deficiencias y
fallas evitables.
· Los Ministerios y las
organizaciones superiores deberán asegurar una
atención y exigencia permanentes a las empresas en
perfeccionamiento. Es necesario efectuar la reunión
trimestral con las empresas y exigir que se realicen
análisis en los consejos de dirección, pero no solo
eso, hay que mantener un vínculo directo con los
trabajadores y cuadros de dirección, estar
informados y detectar a tiempo la más mínima
desviación. Las Juntas de Gobierno, el Grupo
Ejecutivo y el Grupo Gubernamental han de mantener
un control sistemático de la marcha del proceso.
· Los Ministerios y
Consejos de la Administración deberán también
asegurar la incorporación al proceso de
perfeccionamiento empresarial de todas las empresas
que tengan condiciones para ello. Sin afectar la
calidad y el rigor que deben siempre caracterizar
este proceso como resultado de un mejor trabajo,
debe ser cada vez mayor el número de empresas en
perfeccionamiento.
El reto que tenemos ante
nosotros es grande y trasciende nuestro tiempo.
El socialismo es en la
historia del hombre un sistema social joven. La
experiencia más avanzada, la de la URSS y el llamado
campo socialista fracasó. Los países que hoy se
plantean la construcción del socialismo en distintas
partes del mundo, lo hacen desde condiciones
económicas y políticas muy diferentes a las
nuestras. Sus aciertos y tropiezos deben enriquecer
nuestro camino, pero la construcción del socialismo
en Cuba solo es posible como fruto de nuestra propia
experiencia.
A ustedes como directores
de empresas en perfeccionamiento les corresponde una
gran responsabilidad en el desarrollo económico del
país y, por tanto, en la consolidación del
socialismo.
El capitalismo considera
ineficientes a las empresas estatales por
definición. Sus ideólogos lo repiten en cada momento
para justificar las privatizaciones. La misión es
demostrar con resultados que las empresas
socialistas pueden ser tan o más eficientes que
cualquier otra. Una vez dije y hoy repito: lo que no
es eficiente no es socialista.
Con ustedes cuenta la
Revolución para cumplir con nuestro heroico pueblo
que ha sido capaz de resistir casi medio siglo de
ilegal y cruel bloqueo y levantar pese a él, una
sociedad esencialmente justa y humana y que puede
serlo cada vez más.
No somos ajenos a las
dificultades presentes hoy para dirigir una empresa.
Los problemas con los abastecimientos, lo complejo
de la contabilidad al existir dos monedas y dos
tasas de cambio, las limitaciones de muchos
trabajadores para atender algunas necesidades de sus
familias, el resquebrajamiento de determinados
valores, de la disciplina, del respeto a la
propiedad social y colectiva son parte de la
realidad que debemos transformar y lo haremos.
El director de una empresa
al frente de un eslabón esencial de la economía del
país es también y ante todo un representante del
Partido y del Gobierno ante sus trabajadores. Es un
dirigente económico, pero también político cuya
primera tarea es defender, difundir y hacer
prevalecer las ideas de la Revolución.
Ustedes deberán aglutinar a
sus colectivos laborales, dirigir con iniciativa y
espíritu creador, mantener una conducta ejemplar.
Cada vez que un cuadro, a
cualquier nivel, pierde fuerzas para enfrentar los
problemas, cae en la rutina, se acomoda o se
corrompe, nos mancha a todos y mancha a la
Revolución.
El socialismo es la ciencia
del ejemplo, ha dicho Fidel. Sin el ejemplo
personal, sin modestia, sin austeridad, sin la
conciencia y la conducta revolucionarias de los
directores de las empresas nada se puede conseguir.
Regresen a sus puestos de
trabajo con el compromiso renovado ante Raúl y
Fidel, ante nuestro Partido y ante nuestro pueblo,
de ser ejemplos de revolucionarios y de hacer
eficientes las empresas que dirigen.
PATRIA O MUERTE
VENCEREMOS