En un seminario sobre
globalización realizado en la Universidad de
Columbia (Nueva York), ambos especialistas le dieron
duro al acuerdo comercial con el que Estados Unidos
pretende consolidar su hegemonía en América Latina
para contrarrestar la fuerte competencia de Asia y
Europa.Stiglitz, furibundo crítico
de la globalización neoliberal, consideró que en la
asimétrica negociación de tratados comerciales no
priman la equidad o la democracia, sino los
intereses de grupos particulares como las
farmacéuticas y las petroleras. Los TLC que EEUU
está firmando en el mundo minan el trabajo que por
años ha intentado hacer la Organización Mundial de
Comercio (OMC), pues se pierden los acuerdos
multilaterales y se hacen otros en donde una sola
parte tiene todo el poder, dijo el economista según
un reporte del diario colombiano El Tiempo.
Según Sachs, América Latina
no está preparada para los TLC norteamericanos, con
excepción de Costa Rica, pues no está enfocada en
educación y tecnología, como sí lo está Asia.
El decano de economía de
Columbia, R. Glenn Hubbard, quien fue asesor del
presidente Bush, tampoco está de acuerdo con los
TLC, pues por la posición que EEUU asume en las
negociaciones, es fácil llamarlo hipócrita debido a
su reticencia a reducir el proteccionismo que le
exige a sus contrapartes. A Estados Unidos le
interesa abrir mercados para sus servicios, mientras
que pone trabas a las manufacturas de los países
menos desarrollados.
Jeffrey Sachs declaró que
el problema de Colombia y otros países
latinoamericanos ha sido hacer mucho caso a los
organismos multilaterales. "América Latina es el
gran acertijo de la globalización, pues no son los
más afectados por ella, ni los que le han sacado más
provecho, pero sí tienen el problema de no invertir
en erradicar la pobreza y las diferencias sociales.
Crecieron como un continente conquistado y se
quedaron con esa costumbre".
Stiglitz advirtió a los
países que firman TLC: "creen que les van a traer
inversión y no hay evidencia de que eso pase. Es
solo un sueño".
El libre comercio estancado
La fuerte oposición social
al libre comercio ha logrado detener por algún
tiempo la firma del TLC entre Ecuador y Estados
Unidos. Las charlas se encuentran paralizadas desde
inicios de mayo debido a la falta de consenso en
temas críticos como el arroz, azúcar, atún y ropa
usada. Sin embargo, algunos funcionarios del régimen
de Alfredo Palacios quisieran reanudar el diálogo el
15 de mayo.
En Perú, que ha sido el
primer país andino en rubricar el acuerdo comercial,
la Comisión de Constitución estudia la iniciativa
ciudadana que propone un referéndum sobre el TLC. El
legislador Javier Diez Canseco, promotor de la
iniciativa, recordó que el Jurado Nacional de
Elecciones (JNE) ya dio su visto bueno. El
legislador solicitó que el texto del TLC, una vez
que sea remitido por el Ejecutivo, sea evaluado en
la Comisión de Constitución del Congreso para
determinar si su contenido colisiona o modifica la
Carta Magna. El gobierno de Alejandro Toledo
reconoce que existe "cierto grado de preocupación"
por la posición que asuma el nuevo gobierno respecto
al TLC, pues si gana Ollanta Humala es un hecho que
el tratado encontraría resistencia en el
Legislativo.
Por otro lado, el TLC
norteamericano sigue aumentando las divergencias
entre Bolivia y Colombia. El gobierno de Evo Morales
califica a Colombia como "insolidario" y "desleal"
por suscribir un TLC que afecta a la producción de
soya en el marco de la CAN. "La posición de Bolivia,
y se lo hemos dicho de la manera más franca y
abierta al presidente (Álvaro) Uribe, es que
nosotros por supuesto no estamos de acuerdo con los
efectos perversos de la firma del TLC entre EEUU y
Colombia", dijo Juan Ramón Quintana, ministro de la
Presidencia.
Para el gobierno boliviano,
el TLC debilita los acuerdos de cooperación regional
a lo largo de estos años y saca un segmento esencial
de las exportaciones no tradicionales que
dificultosamente lograron insertarse en los mercados
de la CAN.
El ministro de Comercio
colombiano Jorge Botero dijo que "es bien curioso
que ahora la falta de solidaridad sea de Colombia
cuando es el único país andino que ha dado una
protección gigantesca a la soya boliviana, lo que
les ha permitido venderla en nuestro mercado a
precios sustancialmente más altos que a como lo
venden en el resto de la región".