Che comunista y
economista
Por
Héctor Rodríguez Llompart
[01.12.2007]- Actualización 8:30 pm de Cuba
Los
456 días en los que el comandante Ernesto Che
Guevara fungió como Presidente del Banco Nacional de
Cuba, es el período menos conocido del quehacer de
este extraordinario hombre durante su presencia en
Cuba, no por ello menos importante ni decisivo para
la consolidación del poder revolucionario.
Desde los primeros momentos la desestabilización
económica era tarea priorizada por los enemigos de
la Revolución.
La extracción de divisas del país por parte de los
adversarios del naciente proceso revolucionario, la
existencia de gran cantidad de dinero cubano en su
poder dentro y fuera del país, lo que les facilitaba
el uso de grandes capitales para sufragar los gastos
de la contrarrevolución, la inseguridad y el riesgo
que implicaba el que los billetes cubanos se
imprimieran por empresas extranjeras fuera del
control del Gobierno Revolucionario, y la posesión
de la banca comercial privada en manos de capitales
extranjeros y cubanos subordinados a intereses
foráneos, eran el escenario al que se enfrentaba la
Revolución.
Ante aquella difícil y compleja situación, el 26 de
noviembre de 1959, el mismo día en que recibió el
certificado oficial de ciudadano cubano, Ernesto Che
Guevara de la Serna fue nombrado Presidente del
Banco Nacional de Cuba.
Nada mejor que sus propias palabras para definir la
situación del Banco Nacional en aquellos momentos:
"todas las decisiones de tipo financiero del
Gobierno Revolucionario estaban controladas por lo
menos por un representante de los intereses
financieros de Wall Street".
De inmediato la reacción interna y sus amos del
norte se dieron a la tarea de descalificar a aquel
del que sabían era un intransigente defensor del
proceso revolucionario.
Ese mismo día acudiría presuroso ante el Presidente
Osvaldo Dorticós el Embajador de los Estados Unidos
para protestar por el nombramiento del Comandante
Guevara.
Chistes y bromas con marcada intención política hizo
circular la reacción contrarrevolucionaria, como
aquel de que Fidel había preguntado por un
economista y el Che equivocado, pensando que se
había pedido un comunista, había levantado la mano.
La vida demostró que el Che fue un comunista
verdadero y un intelectual con profundos
conocimientos filosóficos y económicos. Ejemplo de
ello son su participación en el debate económico con
Carlos Rafael Rodríguez, Marcelo Fernández y Alberto
Mora, decenas de artículos en las revistas Verde
Olivo, Nuestra Industria y Cuba Socialista sobre
temas económicos entre otros, y su Libro "Apuntes
críticos a la Economía Política".
Fidel expresaba por aquellos días: "para que nadie
se llame a engaño; el Che no está ahí para hacer
ninguna barbaridad, el Che está ahí igual que cuando
lo mandamos a Las Villas a impedir que pasaran los
tropas enemigas hacia Oriente; lo he mandado al
Banco Nacional a impedir que se vayan las divisas y
para que el parque que tenemos en divisas pues se
invierta correctamente".
Al hacer un breve recuento sobre su labor en el
Banco el Che dijo: "la toma por la Revolución del
Banco Nacional dio al menos el control de las
divisas por el Estado, aunque el resto de la Banca
siguió en manos privadas".
En su corto mandato en el Banco, el Comandante
Guevara enfrentó exitosamente la misión a él
encomendada, supo resolver en la práctica la
compleja situación que encaró y dejó plasmadas en
decretos y leyes las funciones correspondientes a un
Banco Revolucionario que sería a partir de su paso
por la institución, baluarte y escudo de nuestra
Revolución:
-El cierre de la fuga de divisas del país.
-La nueva Ley Orgánica del Banco reguladora del
crédito público y privado, de las operaciones
bancarias y monetarias como custodio de las reservas
monetarias y de divisas, como único centro de
ajustes y pagos del país.
-La resolución nacionalizando las empresas bancarias
norteamericanas y todas sus sucursales y agencias:
The First National City Bank of New York, the First
National Bank of Boston y The Chase Manhattan Bank.
Sobre esta medida el Che expresó: "La reciente
nacionalización de los bancos norteamericanos
establece un paso de avance en la conquista de la
independencia económica absoluta por parte del
pueblo de Cuba".
Otras estratégicas medidas se adoptarían bajo la
presidencia del Che antes de su nombramiento el 23
de febrero de 1961 como Ministro de Industrias.
Entre ellas están, por ejemplo, la Ley de
Nacionalización de 44 empresas bancarias privadas
nacionales y sus 325 sucursales en todo el país, la
emisión de nuevos billetes con su firma para
facilitar el canje de dinero, operación que se
ejecutó bajo el más estricto secreto y a la que el
Che dedicó mucho tiempo en su planeación y
ejecución; y que finalmente se realizó siendo
Presidente del Banco el Dr. Raúl Cepero Bonilla.
También la salida del país del Fondo Monetario
Internacional y del Banco Mundial y la no aceptación
de que Cuba se incluyera como miembro del Banco
Interamericano de Desarrollo, organismos económicos
internacionales servidores de los intereses
financieros norteamericanos, son medidas que
llevaron su sello de organizador, trabajador
incansable y hombre de inteligencia y talento
puestos al servicio de la causa revolucionaria.
Durante su permanencia en el Banco atendió con igual
celo otras labores de carácter político y económico
entre ellas el cambio de mercados hacia los países
socialistas ante el bloqueo comercial de los Estados
Unidos y la creación del Ministerio del Comercio
Exterior. (Tomado del Periódico Granma) |