El nacimiento del Banco del
Sur, que será una alternativa al Fondo Monetario
Internacional (FMI) y al Banco Mundial (BM), según
afirman los países sudamericanos, no ha causado
preocupación en Washington.
Los funcionarios de los
distintos organismos multilaterales han declarado en
varias ocasiones que el Banco del Sur es una
"alternativa" de financiamiento para la región, una
oferta más.
Por ejemplo, la
vicepresidenta del Banco Mundial para América
Latina, Pamela Cox, señaló que el espacio es
suficiente como para que los dos organismos puedan
trabajar sin problemas.
"El Banco del Sur es un
complemento y no un competidor", aseguró.
"Actor complementario"
Por su parte, en una
entrevista con la agencia de noticias Reuters, el
jefe economista del BM para América Latina y el
Caribe, aseguró de la misma manera que el Banco del
Sur es "complementario a la arquitectura (de
financiamiento) que ya existe en la región".
"En esta nueva
arquitectura, un nuevo actor complementario, sería
bienvenido", afirmó el economista.
Incluso, el nuevo
presidente del Banco, Robert Zoellick, ofreció un
consejo a la nueva institución.
"Es una de las lecciones
que hemos aprendido sobre buenas prácticas de
desarrollo es que tienen que ser combinadas con
buena gobernabilidad, buen respeto a las leyes y
firmes prácticas contra la corrupción", sugirió
Zoellick.
Asimismo, Enrique Iglesias,
quien fue el presidente el Banco Interaméricano de
Desarrollo por 17 años, le deseó la mejor de las
suertes a esta nueva institución.
"Todo lo que sea aportar
recursos para una región ávida de inversiones debe
ser bienvenido¿ además hay un amplio espacio para
colaborar con las otras agencias de crédito que
existen en América Latina y el Caribe, como el Banco
Interamericano, la Corporación Andina de Fomento
(CAF), los bancos del Caribe o de Centroamérica",
señaló Iglesias a periodistas en Porto Alegre.
Con Strauss Kahn
La carta fundacional fue
firmada el domingo en Buenos Aires, aprovechando que
los presidentes sudamericanos estarán en Argentina
para la ceremonia de investidura de Cristina
Fernández de Kirchner.
Curiosamente, al acto
también estuvo invitado el director gerente del
Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique
Strauss Kahn, quién asumió su cargó el pasado 1 de
noviembre.
Pese a las declaraciones de
buena voluntad, en Washington no es un secreto que
la nueva institución se ha topado con varios
obstáculos.
En primer lugar todavía no
se conocen los detalles sobre la capitalización del
banco y el aporte que tendrá que dar cada país.
También se conocen las
diferencias entre Brasil, que quiere priorizar la
financiación de proyectos de infraestructura,
evitando la politización de la institución, y
Venezuela, que quiere que el Banco del Sur juegue un
papel más amplio.
Tampoco escapa el hecho que
Chile y Perú hayan preferido mantenerse al margen,
asi como Colombia, que decidió posponer su membresía
a la institución tras el pleito entre Chávez y el
mandatario colombiano Alvaro Uribe.
Pese a todo, los analistas
consultados por la BBC, advierten que no hay que
menospreciar a esta institución.
"Es posible que a largo
plazo el Banco del Sur presente problemas debido a
la política, pero por ahora sería una error
menospreciar sus posibilidades", señaló Michael
Shifter, experto del Dialogo Interamericano, un
centro de estudio en Washington DC.
Agenda política
Para el analista es
indiscutible que Chávez tiene una agenda política,
pero también es verdad que por ahora Venezuela tiene
el dinero para hacer este tipo de proyectos.
"El Banco del Sur nace
además en un momento cuando las instituciones
multilaterales como el Banco Interamericano de
Desarrollo y el BM están teniendo dificultades para
redefinir sus misiones y adaptarse a las nuevas
circunstancias", señaló.
Lo que queda claro, además,
es que el nacimiento del Banco del Sur es el reflejo
de la creciente frustración de varios países
latinoamercianos por lograr reformas en el FMI.
Mark Weisbrot, codirector
del Center for Economic and Policy Research, le
explicó a la BBC que la nueva institución podría dar
la independencia a los países sudamericanos que han
tenido que sufrir con planes de austeridad que
perjudicaron a muchos, sobretodo las clases más
vulnerables como los jubilados.
"El escepticismo hacia las
recetas del Fondo se selló con la decisión de
Argentina de no obedecer sus consejos y luego
experimentar una robusta recuperación económica",
señaló el analista.
Weisbrot considera que los
errores del FMI hicieron que los países
sudamericanos buscarán una alternativa.