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Cuba avanza en la recuperación
Por Francisco Rodríguez Cruz
Foto: Omara García Mederos
[26.12.2008]- Actualización 4:20 pm de Cuba
Los
tres huracanes que azotaron Cuba en el 2008 pusieron
a prueba la capacidad organizativa del país para
minimizar la pérdida de vidas y bienes materiales, a
pesar del gigantesto nivel de destrucción sufrido,
expresó ante el Parlamento José Luis Rodríguez,
ministro de Economía y Planificación.
El
titular ofreció detalles sobre los perjuicios
ocasionados, por un valor de 9 mil 721 millones de
pesos, según la metodología internacional para medir
esos impactos, lo cual convierte el año que concluye
en el de mayor efecto destructivo por esta causa en
toda la historia.
En los
últimos ocho años, con un total de 13 fenómenos
meteorológicos extremos, más del 52% de las
afectaciones materiales se concentraron en estos
tres eventos del 2008, graficó.
Cuatro
millones 800 mil personas fueron protegidas al paso
de los huracanes Gustav, Ike y Paloma, los cuales
produjeron daños en más de 530 mil viviendas, 6 mil
600 centros educacionales, mil 700 instalaciones de
la salud y 5 mil 500 kilómetros de carreteras y
caminos, entre otros destrozos.
Un 37%
de las pérdidas se concentraron en la producción
agropecuaria, principalmente en la avicultura y las
plantaciones de caña y otros cultivos.
El
vicepresidente del Consejo de Ministros destacó la
inmediatez y velocidad en respuesta a estos
fenómenos, la solidaridad expresada por los propios
cubanos y desde otros pueblos, que se concretó en
unas 800 donaciones ofrecidas por más de 80 países,
y el decisivo aporte de las Fuerzas Armadas
Revolucionarias en el auxilio inmediato a los
damnificados.
Al
cierre del 15 de diciembre, ya estaba electrificado
nuevamente el 100% de los territorios afectados y se
mantiene un reforzamiento alimentario a dos millones
y medio de personas en los 35 municipios más
perjudicados.
El 23%
de las afectaciones a la vivienda ya están
resueltas, aunque significó que se trata de las más
sencillas, sobre todo los daños parciales o totales
a los techos, puesto que la recuperación total
podría prolongarse por más de tres años.
Destacó igualmente el hecho de que no existieran
situaciones epidemiológicas difíciles, gracias al
trabajo preventivo realizado, así como la
reanudación del curso escolar y la siembra emergente
de unas 155 mil hectáreas de cultivos de ciclo
corto.
Rodríguez concluyó que el país cuenta con las
reservas necesarias para enfrentar contingencias de
este tipo y ha previsto avanzar rápidamente en la
recuperación, para lo cual cuenta con el apoyo
solidario de toda la población de la Isla. |