[27.12.2008]- Actualización
4:20 pm de Cuba
La Comisión Económica para
América Latina y el Caribe (CEPAL) aseguró que el
aumento del desempleo y la caída de las remesas en
2009 a causa de la desaceleración global golpearán a
los hogares más pobres de la región.
En una región que ya
presenta elevados niveles de desigualdad, la crisis
internacional profundizará la brecha entre los
sectores más ricos y pobres de la población, dijo la
CEPAL en su informe más reciente.
El crecimiento regional se
contraerá de 4,6 por ciento en 2008 a 1,9 por ciento
en 2009, el desempleo se elevará de 7,8 a 8,1 por
ciento en el mismo lapso y las remesas caerán junto
con los ingresos por exportaciones.
La CEPAL presentó el 18 de
diciembre su informe "Balance preliminar de las
economías de América Latina y el Caribe 2008", que
contiene el desempeño económico de los países este
año y el próximo.
Para la mayoría de los
hogares de la región, el principal impacto proviene
del mercado laboral.
La pérdida de un empleo
significa para las familias de bajos recursos una
mayor proporción de caída de sus ingresos, que de
por sí ya son bajos.
Por el contrario, se estima
que en los hogares urbanos de los tres quintiles más
altos aunque pierdan un puesto de trabajo, aún
mantienen un ingreso completo.
La situación más grave se
presenta en las zonas rurales, donde los hogares del
quintil más pobre cuentan en promedio con un solo
perceptor de ingresos.
Además, aquellos hogares
con jefas de hogar mujeres son especialmente
vulnerables, dado que cuentan con un menor número de
trabajadores.
En tanto, las remesas que
los migrantes envían desde el exterior a sus países
de origen suelen tener un impacto positivo en la
distribución, pues favorecen a hogares de ingreso
bajo y medio-bajo.
Las remesas estimulan
además el consumo y la inversión, pero se advierte
una disminución de estos envíos, sobre todo en
México y países centroamericanos.
La CEPAL advierte que las
políticas públicas no sólo enfrentan el reto de
estabilizar el crecimiento con medidas anticíclicas,
sino también el de desarrollar instrumentos para
proteger a la población más vulnerable de los
impactos de la crisis.
La caída de los precios de
los productos primarios provocará una reducción de
los ingresos fiscales de los países especializados
en estos recursos durante 2009, equivalente a un
rango de 2,4 y 3,2 puntos del Producto Bruto Interno
(PBI).
Según el informe, la caída
internacional de las exportaciones de cobre,
minerales, hierro y petróleo repercutirá en las
finanzas públicas de la región.
Para el promedio, en 2008,
el superávit primario cayó de 2,4 a 1, 6 por ciento
del PBI, y para el próximo año se proyecta que se
sitúe entre 0,5 y 0,2 por ciento.
En Venezuela, Ecuador y
México el petróleo aporta al menos 30 por ciento de
los ingresos fiscales, de la misma manera que el gas
en Bolivia.
Los ingresos fiscales
provenientes de la explotación de recursos naturales
son también significativos en Argentina, Chile,
Colombia y Perú, donde su participación se ubica en
torno al 18 por ciento, en promedio.
En estos casos, los
recursos fiscales se vuelven muy inestables frente a
la significativa volatilidad en los precios del
petróleo, del gas, del cobre y de los alimentos, la
que ha adquirido características dramáticas en los
últimos meses.