[04.02.2009]-
Actualización 5:10 pm de Cuba
La Alternativa Bolivariana
para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) se ha
convertido en la vía económica, social y política
más importante para la unión e integración de los
países Latinoamericanos.
La idea original del ALBA
fue presentada por el presidente venezolano Hugo
Chávez en diciembre de 2001 durante la III Cumbre de
Jefes de Estado y Gobierno de la Asociación de
Estados del Caribe.
La institución surgió
oficialmente en diciembre de 2004 cuando los
presidentes de Cuba, Fidel Castro y de Venezuela,
Hugo Chávez se reunieron en La Habana y firmaron los
protocolos de su fundación como forma de integración
y unión de América Latina y el Caribe basada en un
modelo de desarrollo independiente con prioridad a
la complementariedad económica regional que
permitiera promover el desarrollo de todos y
fortaleciera la cooperación mediante el respeto
mutuo y la solidaridad.
Con la llegada de Evo
Morales a la presidencia de Bolivia, este país pasó
a formar parte de esa agrupación y le siguió
Nicaragua tras el triunfo del Frente Sandinista de
Liberación Nacional (FSLN) y de su presidente Daniel
Ortega.
El 28 y 29 de abril de 2007
se efectuó en Barquisimeto, Venezuela, la V Cumbre
del ALBA y el primer aniversario del Tratado de
Comercio de los Pueblos (TCP), con la participación
de los países miembros, Venezuela, Bolivia, Cuba y
Nicaragua, así como observadores e invitados de
Haití, Ecuador, Dominica, San Cristóbal y Nieves,
San Vicente y las Granadinas y Uruguay, quienes
evaluaron el desarrollo de los programas y proyectos
aprobados en el Primer Plan Estratégico de la
institución y la cooperación e integración
desplegadas durante el año 2006.
En ese cónclave también se
acordó reforzar la creación de empresas, estrategias
y programas Grannacionales conjuntos de todos los
países, en materias y sectores como educación,
salud, energía, comunicación, transporte, vivienda,
vialidad, alimentación, minería, entre otros, que
ayudarán a disminuir las agresivas acciones de las
compañías transnacionales y de organismos
financieros internacionales en detrimento de la
mayoría de la población.
El ALBA, en sus pocos años
de vida, ha demostrando que el libre comercio no es
capaz de generar los cambios sociales requeridos, y
que con voluntad política y económica soberana se
pueden erradicar los peliagudos problemas que viven
millones de seres humanos en América Latina.
Innegablemente que las posiciones nacionalistas
asumidas por los gobiernos de América Latina en
oposición al Área de Libre Comercio para las
Américas (ALCA), que quería imponer en gobierno
estadounidense para ejercer un control más fuerte
sobre la región, fueron las que dieron al traste con
ese engendro neoliberal y de privatizaciones, en
noviembre de 2005 durante reunión de Mar del Plata,
Argentina,.
Desde entonces, Estados
Unidos ha presionado a gobiernos aliados o con
economías débiles en América Latina para que firmen
Tratados de Libre Comercio bilaterales y de esa
forma contraponerlos al ALBA, pues observa en este
último un fuerte opositor a sus ansias hegemónicas
regionales.
Actualmente el ALBA lo
integran Venezuela, Cuba, Bolivia, Nicaragua y
Dominica. Si se incluye a Ecuador (aunque todavía no
se haya producido la incorporación formal), el
acuerdo involucra a una población de más de 67
millones de personas y una superficie de 2.535.000
kilómetros cuadrados. Convenios como PETROCARIBE y
PETROSUR han beneficiado a numerosos países de la
región. El tema energético, vital para cualquier
tipo de desarrollo endógeno, esta presente en todas
las conversaciones y convenios, máxime cuando,
Venezuela, Bolivia y Ecuador son países petroleros
y, los dos primeros, grandes productores de gas.
PETROCARIBE, que nació en
2005 permite el suministro del crudo y sus derivados
entre Venezuela y los países del Caribe, y se apoya
en el esquema de entidades mixtas para distribuir el
combustible.
Actualmente es un exitoso
convenio de cooperación que expresa la voluntad
política de contribuir al desarrollo de los pueblos.
Este acuerdo posibilita abastecer petróleo de manera
permanente a 14 países del Caribe, y Venezuela
financia el 40% de la factura petrolera, con una
tasa del 2% de interés anual, a un plazo de 20 y 25
años.
Se pone en marcha el
desarrollo para una poderosa industria petroquímica
además de potencialidades hidroeléctricas en varios
de los países involucrados, lo que permitirá
resolver en el futuro las dificultades energéticas.
En minerales también poseen
una gran riqueza: hierro, aluminio, bauxita, níquel,
estaño, oro, carbón por ejemplo. La instalación de
altos hornos y la construcción de importantes
plantas siderúrgicas evitará la tradicional
exportación de materias primas, incorporará valor
agregado y proveerá de suministros estratégicos para
el desarrollo de la industria nacional.
Tampoco es despreciable el
hecho de que los países adherentes al ALBA poseen
abundante fuentes de agua potable en ríos y lagunas
y el valor estratégico que en los últimos tiempos ha
tomado el vital líquido.
Pero las concepciones del
ALBA van más allá pues se ponen en ejecución planes
para resolver la atención médica y la alimentación
de sus habitantes, y eliminar con esfuerzos propios,
el hambre y la miseria acumulada durante años por el
saqueo y la explotación de los capitalistas
extranjeros y nacionales.
Si a esto le sumamos el
desarrollo alcanzado por la industria farmacéutica y
la biotecnología cubanas, podemos deducir las
posibilidades que se abren en esta materia. Asimismo
a este potencial, habría que agregarle el aporte de
los conocimientos de las culturas milenarias en
varios de sus integrantes. Cifras ofrecidas por
BANCOEX sobre los intercambios comerciales con
Venezuela desde la entrada de cada país al ALBA,
indican con Cuba creció de 1 000 millones de dólares
en 2004, a casi 3 000 en 2007; con Bolivia de 209,5
millones de dólares en 2005 a 321.0 en 2006; con
Nicaragua de 45 millones en 2005 a 300 millones en
2007.
Un ejemplo que descuella en
el ámbito social son los programas de alfabetización
que bajo los auspicios de Cuba, han permitido que
Venezuela se declare libre de ese flagelo y Bolivia,
Nicaragua y Ecuador siguen el mismo camino.
Numerosos especialistas
cubanos en diversas especialidades como salud,
educación, medio ambiente, ciencia, cultura y
deporte, prestan colaboración en esos países: 39 000
en Venezuela; 2 300 en Bolivia y 58 en Nicaragua.
La declaración emitida por
los cancilleres de los países miembros del ALBA
reunidos en La Habana, Cuba, en septiembre de 2007
afirmó: "estamos comprometidos a llevar adelante la
construcción de espacios económicos y productivos de
nuevo tipo, que produzcan mayores beneficios a
nuestros pueblos, mediante la utilización racional
de los recursos y activos de nuestros países".
Agregó que se requiere
avanzar en la conformación de empresas
Grannacionales, en las áreas de educación, salud,
energía, minería, comunicación, transporte,
vivienda, vialidad, alimentación, y promover de
manera conciente y organizada la ampliación del
Tratado de Comercio de los Pueblos con intercambios
justos y equilibrados.
La estrategia y programas
Grannacionales conjuntos están destinadas a
disminuir las agresivas acciones de las compañías
transnacionales y de organismos financieros
internacionales en detrimento de la mayoría de la
población. De esa forma se adelantan y ejecutan
decenas de obras en áreas de la alimentación,
producción de medicamentos, metal-mecánica,
telecomunicaciones, turismo, manufacturas diversas,
explotación de mineral y petróleo, así como empresas
para montar plantas de regasificación en Bolivia y
Cuba.
La VI Cumbre del ALBA
efectuada en Caracas del 24 al 25 de enero de 2008
con la presencia de los países miembros e invitados
de Granada, San Vicente y las Granadinas, Antigua y
Barbudas, Saint Kitts y Nevis, Ecuador, Haití,
Uruguay y Honduras acordó nuevos convenios
económicos y los pasos a seguir para enfrentar la
crisis económica de los alimentos y el alza del
petróleo, entre otros aspectos.
También dio la bienvenida
oficial a la integración de Dominica al grupo y dejó
creada las bases para que a los pocos días naciera
el Banco del ALBA, que garantizará la estabilidad y
sostenibilidad de sus miembros frente a la
turbulencia financiera internacional.
El Banco, con un capital
inicial autorizado de 2 000 millones de dólares 1
000 millones de dólares de capital suscrito, que
continuará creciendo paulatinamente, podrá financiar
proyectos de impacto social que, por tener un plazo
de recuperación largo, generalmente no son asumidos
por la banca comercial.
El nuevo instrumento
permitirá estructurar mejor la política financiera
de los países que integran el ALBA y resulta un paso
significativo dentro del concepto estratégico del
mecanismo integrador.
Por toda la geografía de
los países integrantes se llevan a cabo numerosos
convenios que ya están dando enormes resultados en
los sectores de la alimentación, la energía, la
educación, la salud y el transporte,
telecomunicaciones, por citar algunos.
El ALBA, a solo casi cuatro
años de su fundación, se ha convertido en un espacio
geoestratégico que está permitiendo superar las
injusticias, inequidades y pobrezas dejadas durante
décadas en la región por el saqueo de los gobiernos
estadounidenses, apoyados por las compañías
transnacionales y las leyes neoliberales impuestas
por Washington y los organismos financieros
internacionales como el Banco Mundial y el Fondo
Monetario Internacional.
Como manifestó
recientemente el presidente Hugo Chávez, "el Alba no
es solo para estrechar nuestros nexos, es la unión
para ser libres".