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Lanzan
en La Habana Observatorio Económico Latinoamericano
Por María Isabel Morales
[03.11.2009]-
Actualización 11:40 am de Cuba
El
Observatorio Económico Latinoamericano (OBELA),
programa de investigación que enlaza a universidades
y centros académicos de nuestra región, fue dado a
conocer oficialmente en La Habana, como parte de las
actividades por el 40 aniversario del Instituto de
Relaciones Económicas de la Universidad de La
Habana, organizadas de conjunto con la Universidad
Nacional Autónoma de México (UNAM).
Un
grupo de prestigiosos académicos mexicanos,
encabezados por el Dr. Jorge Basave, director del
Instituto de Relaciones Económicas de la casa de
altos estudios mexicana, accedió a realizar en este
contexto la presentación del programa, acompañándolo
de conferencias y debates.
OBELA
tiene como objetivo promover el diálogo constante
entre el sector académico, los organismos
gubernamentales y las organizaciones de la sociedad
civil, acerca de un grupo de temas inherentes a la
economía, y ha venido trabajando de forma
prácticamente anónima, promoviendo investigaciones
que permitan reunir información relevante para
analizar detalladamente la evolución económica de
los países de América Latina en el contexto de la
economía mundial. Su misión es, asimismo,
desarrollar trabajos desde una perspectiva
latinoamericana para la comprensión y la solución de
los problemas económicos comunes a todos los países.
El
Centro de Investigaciones de la Economía
Internacional (CIEI), institución que representa a
la parte cubana en OBELA, suscribió el programa de
acciones que desarrollará en los próximos años junto
al Instituto de Investigaciones Económicas de la
UNAM, con el auspicio de la Asociación Nacional de
Economistas y Contadores de Cuba (ANEC).
Según
se dio a conocer, el ámbito del Observatorio está
constituido por los 16 países de América Latina
continental, más Jamaica, Haití y República
Dominicana. El trabajo se ha organizado mediante la
coordinación general de la UNAM, en México, con
subordinaciones de la UCA, Managua, para cubrir las
universidades de Centroamérica; FLACSO, en Quito,
para cubrir los países andinos; el CIEI, de La
Universidad de La Habana para coordinar el Caribe y
centros nacionales; la Universidad Federal de Bahía,
Brasil; la Universidad de Buenos Aires, Argentina;
Arcis, en Santiago de Chile y por último, el
Departamento de Matemáticas Aplicadas de la
Universidad de Helsinki.
El
CIEI tiene previsto trabajar en áreas de interés
para el Observatorio como son los impactos de las
políticas de crecimiento lideradas por las
exportaciones; los acuerdos de integración; los TLC
con Estados Unidos; la Unión Europea, la crisis
económica y financiera; la arquitectura y la
cooperación financiera regional; el Nuevo Orden
Comercial y Financiero Internacional (NOCFI); el
seguimiento a las reuniones de alto nivel con las
instituciones de Bretton Woods, G-20, G-8, OMC y
ONU; y el vínculo entre comercio y finanzas, entre
otros.
En la
sede del CIEI, el Dr. Jorge Basave ofreció la
conferencia "Formas y niveles para abordar la
comprensión de la crisis. La importancia del OBELA",
en tanto, en el Instituto Superior de Relaciones
Internacionales, el Dr. Fidel Aroche, disertó sobre
"Estructura económica, integración interna y
desarrollo".
Posteriormente, el Dr. Oscar Ugartreche, invitado
especial de los eventos sobre Globalización y
Problemas del Desarrollo que auspician la ANEC y la
asociación de Economistas de América Latina y el
Caribe (AEALC), ofreció una conferencia titulada "La
naturaleza compleja de la crisis. Hacia un cambio de
época".
El Dr.
Ugarteche afirmó que asistimos a una crisis
simultánea en los ámbitos ambiental, económico,
financiero, energético, tecnológico, teórico,
político e incluso de las creencias, por lo que se
trata de una crisis sistémica global.
En su
criterio, esto resulta sumamente singular y no
ocurría desde fines del siglo XVIII, cuando las
tensiones dieron paso a fenómenos que en menos de 20
años transformaron radicalmente la sociedad,
sentando las bases de las relaciones generales que
han prevalecido durante los últimos 200 años.
Tras
describir las manifestaciones generales de la crisis
comentó que, de cara a los conflictos ambientales
actuales lo peor que nos podría ocurrir como
habitantes del planeta sería querer restaurar los
indicadores de crecimiento económico anteriores y
hacerlo por los mismos caminos que antes, pues
estaríamos condenándonos a la desaparición. De modo
que, dijo, habrá que encontrar nuevas vías para
transitar hacia el desarrollo con nuevas tecnologías
y políticas medioambientales.
Además, sostuvo, la crisis está conduciendo a
cambios teóricos importantes respecto a la forma de
mirar las ciencias económicas y de evaluar el papel
de los mercados, y en sentido general ha obligado a
los economistas a replantearse conceptos que ponen
en tela de juicio las teorías económicas sajonas que
prevalecen en las instituciones financieras
internacionales, entre otras múltiples consecuencias
que permiten avizorar el advenimiento de una nueva
época.
Finalmente suscribió el criterio de que es necesario
un cambio muy profundo en nuestra manera de consumir
y de producir, y es necesario cambiar de forma
positiva nuestra vidas, no solo en el sentido de
dotarlas de más sobriedad, sino en el sentido de
otorgarle mayor calidad y poesía. |