|
CUMBRE
MUNDIAL DE SEGURIDAD ALIMENTARIA
¿Aumentará la Ayuda al Desarrollo para la
agricultura?
Tomado
de ALAI AMLATINA
[21.11.2009]-
Actualización 10:20 am de Cuba
Movimientos sociales y agricultores presentes en
Roma expresan su preocupación por el acaparamiento
mundial de tierras de cultivo.
“Apoyar el desarrollo de cadenas de valor que
beneficien a pequeños productores y propietarios”,
fue una de las recomendaciones que hizo el Foro de
Expertos de alto nivel a la Cumbre Mundial de
Seguridad Alimentaria que se reunirá en Roma del 16
al 18 de noviembre.
Los
expertos, que se dieron cita en Roma el 12 y 13 de
octubre pasados, señalaron que para asegurar la
alimentación de la población mundial que a mediados
de este siglo se acercará a los 9200 millones, se
deberán implementar una serie de medidas como
mejorar la gestión de los recursos naturales y
reducir los subsidios a los biocombustibles.
Así
mismo señalaron que será necesario realizar
inversiones en la agricultura de los países en
desarrollo por un valor neto de U$ 83 mil millones
cada año si se quiere contar con alimentos
suficientes en 2050.
Revelaron que paradójicamente la Ayuda Oficial al
Desarrollo para la agricultura descendió, entre 1980
y 2005, en un 50 por ciento en términos reales,
cayendo de un 17 por ciento del total de ayudas al
3,8 por ciento en ese mismo período.
Para
abordar la creciente crisis alimentaria se reunirán
los Jefes de Estado y de Gobierno, quienes adoptarán
una declaración final. Previamente, se realizará el
“Foro de ONG, organizaciones de la sociedad civil y
organizaciones de agricultores “, organizado por la
FAO para el 14, 15 y 16 de noviembre.
Organizaciones civiles que tuvieron acceso a un
borrador de la Declaración final se encuentran
decepcionadas. En este documento se señala para el
año 2015 el hambre será reducida a la mitad, sin
embargo no se prevé adoptar los compromisos
necesarios para asegurar los recursos necesarios ni
los mecanismos de rendición de cuentas de los
gobiernos para alcanzar esta meta.
En lo
concerniente al acuerdo sobre el cambio climático,
el borrador de la Declaración tiene debilidades pues
no asigna recursos adicionales a los ya
comprometidos, aunque habla de concentrar acciones
sobre todo en los pequeños productores. Tampoco
especifica si se va a aumentar la Ayuda Oficial al
Desarrollo destinada a la agricultura, refiriéndose
de modo general al objetivo de “promover las
inversiones”, posiblemente de los sectores
privados.
El
documento afirma que continuarán analizando los
beneficios y retos de los “biocombustibles” a través
de más estudios para asegurar la coherencia de su
producción con la seguridad alimentaria. El
movimiento internacional La Vía Campesina ha
mostrado su frontal oposición a la producción de
agrocombustibles considerando que provocarán una
devastación productiva, medioambiental, social y
cultural sin precedentes, amenazando de forma
directa el derecho de los pueblos a la soberanía
alimentaria.
El
borrador de declaración hace referencia a la
biotecnología y “otras nuevas tecnologías” pero no
menciona a la agroecología, como proponen los
pequeños agricultores que alimentan a un buen
porcentaje de la población mundial.
No al
acaparamiento de tierras
Los
movimientos sociales y agricultores presentes en
Roma expresaron su preocupación por el acaparamiento
mundial de tierras de cultivo. “Los inversores están
en connivencia con los gobiernos para apoderarse de
decenas de millones de hectáreas de tierras
agrícolas de primera en Asia, África y América
Latina. Los Gobiernos impulsan estos acuerdos, como
Arabia Saudí o Corea del Sur, ya que ven a la
subcontratación de la producción de alimentos como
una nueva estrategia para alimentar a su propio
pueblo sin tener que depender del comercio
internacional”, señalaron.
“Los
inversores privados –continúan- ven a la tierra
agrícola de las economías emergentes como una nueva
fuente de rentabilidad garantizada, a la luz de los
actuales precios de los alimentos. De cualquier
manera, este acaparamiento de tierras de cultivo
está convirtiendo a la crisis alimentaria en una
oportunidad de ganancias aún mayor, en tanto la
expansión de la agroindustria orientada a la
exportación está en el corazón de la misma.
“Más
de 100 mil millones de dólares están sobre la mesa,
y más de 40 millones de hectáreas ya han sido
adquiridas desde Etiopía hasta Indonesia. Los
agricultores en pequeña escala están perdiendo el
acceso crítico a la tierra y el agua, y las
comunidades locales verán cada vez más recortado el
acceso a los alimentos. Sin embargo, generalmente se
los mantiene en absoluto desconocimiento de estos
acuerdos, sin ninguna participación en las
decisiones que afectan las tierras que han cultivado
por generaciones. Las implicaciones para el sistema
mundial de alimentos son dramáticas”.
Para
las organizaciones del campo y movimientos sociales
esta apropiación de tierras a nivel mundial es
inaceptable. “Va en detrimento absoluto de la
agricultura familiar y los mercados locales, que son
a nuestro juicio la única manera de avanzar para
lograr sistemas alimentarios que alimenten a los
pueblos. Debe ser detenida. Los escenarios sobre
acaparamiento de tierras en donde 'todos ganaremos'
que serán presentados a los gobiernos en la Cumbre
oficial de la FAO son peligrosos e irreales. Por
supuesto que necesitamos inversión. Pero la
inversión en la soberanía alimentaria, en el millón
de mercados locales y en los cuatro millones de
habitantes rurales que actualmente producen la mayor
parte de los alimentos que nuestras sociedades
consumen. No en unas pocas mega-granjas controladas
por unos pocos mega-terratenientes”, finalizan.
http://alainet.org/active/34397 |