Estrategias y
tácticas en la OMC
Por Umberto Mazzei
[01.12.2009]-
Actualización 4:20 pm de Cuba
ALAI
AMLATINA, 27/11/2009, Ginebra.- La negociación en la
Organización Mundial de Comercio (OMC) tiene otros
dos temas importantes, además de los bienes
agrícolas e industriales. Se trata del Comercio de
Servicios y de la protección de Propiedad
Intelectual. En el primero se trata de liberar la
circulación de los servicios y en el segundo se
trata de impedir la circulación de los
conocimientos. El primero mira a privatizar los
monopolios de servicios públicos y el segundo busca
ampliar monopolios privados de la ciencia.
Los servicios
La
apertura al comercio de servicios puede ser
riesgosa. Quien lo dude, que mire el resultado de la
apertura financiera a los falsos "productos" de Wall
Street. En la economía clásica, los servicios son
casi ignorados. Ahora se les da tal importancia, que
se les considera actores de una supuesta "economía
post industrial". Una visión aplicable a Estados
Unidos y un Singapur, pero no al modelo Chino o de
la Unión Europea. La mayor apertura en servicios se
da en los TLCs (Tratados de Libre Comercio), pero
también se negocia en la OMC.
Las
barreras al comercio de servicios no son aranceles,
son normas y reglamentos de alguna legislación:
nacional, regional, municipal o gremial. Las medidas
que restringen el comercio de servicios son
clasificadas en el Artículo XXVIII del Acuerdo
General sobre Comercio de Servicios (AGCS/GATS) de
la OMC, que se refleja luego en los TLCs, la
Decisión 439 de la Comunidad Andina o el Protocolo
de Montevideo de ALADI.
La
definición de los servicios ya es complicada. The
Economist los definió como "aquello que se puede
vender y que no puede caer sobre su pie". Los
servicios son intangibles, invisibles e instantáneos
(no hay acumulación). También hay que diferenciar
entre el bien tangible y la prestación del servicio,
como diferenciar el teléfono de la llamada.
Algunos definen los servicios por su efecto, lo
fundamental, sería "el cambio en la condición de la
persona o el bien afectado". Sin embargo, hay
servicios para prevenir cambios - como la seguridad
- o para cambios indeseables - como los seguros. Hay
quienes, empíricamente, los definen como toda
actividad económica fuera de la agricultura o la
industria; los servicios serían un sector terciario,
que apoya a los otros con educación, comunicaciones,
distribución, transferencias, suministros,
transporte y un largo etcétera. Los servicios se
reparten en áreas de servicios y creo que la
división más básica es la de servicios públicos y
servicios privados. No es que sea clara, porque hay
zonas grises en distribución pública, pero considero
como públicos a los servicios de infraestructura que
atienden a una comunidad física.
Importancia estratégica de los servicios públicos
Curzio Malaparte, en "La técnica del Golpe de
Estado", revela la importancia estratégica de los
servicios públicos, cuando recomienda ocupar primero
los centros distribuidores de electricidad, agua,
transporte, combustible y telecomunicaciones.
Centros que también persiguen los bombarderos. Por
eso, es peligroso para la seguridad nacional dejar
servicios públicos en manos de empresas extranjeras.
Un ejemplo son Estados Unidos, que impidieron a una
empresa de Dubai licitar para manejar la terminal de
un puerto o a una petrolera china la compra de una
petrolera norteamericana y que prohíbe el cabotaje
marítimo extranjero.
Los
servicios públicos son de máxima importancia, porque
encausan al país. Una desigualdad en cobertura y
calidad aumenta el desajuste entre tejido social y
desarrollo económico, eso incrementa la inseguridad
pública. También inciden tanto en la calidad del
desarrollo intelectual y técnico como en la
producción y circulación de bienes y servicios
privados.
Es
muy comentada la ineficacia del los servicios
administrados por el sector público de países en
desarrollo y también en alguno desarrollado.
Es
cierto que hay mucha ineficiencia y corrupción en
servicios esenciales como salud, sanidad,
electricidad, ambientales, agua, educación, pero eso
no lo resuelve su privatización. Quien lo dude, que
mire el caso Enron.
En el
servicio público, cobertura y calidad son la medida
del éxito. Eso implica atender todos los lugares
poblados, aunque no sean rentables; algo poco
atractivo para una empresa privada. La calidad se
mejora con una buena supervisión pública, en que las
comunidades atendidas participen y puedan señalar
las fallas. Hay ejemplos exitosos en Europa y
algunos en América Latina. Los servicios públicos
suelen ser monopolios y eso atrae a las empresas
privadas, para fijar los precios de mayor ganancia;
precios que no son accesibles para los pobres.
Los servicios privados en OMC
El
comercio de servicios ha sido clasificado en cuatro
modos de prestación. Modo 1, llamado Comercio Trans-fronterizo,
por ejemplo, acceso a Internet. Modo 2, llamado
Consumo en el Extranjero, como el turismo. Modo 3,
Presencia Comercial que autoriza la presencia de
personas jurídicas, como bancos, etc.. Modo 4,
Presencia de Personas Naturales, que es la presencia
temporal de personas para una prestación, como
consultorías, construcción, etc.
Los
dos primeros modos de prestación se mencionan poco
en la negociación. La polémica gira entorno a las
dos presencias. Los países desarrollados – agentes
de las transnacionales - piden Presencia Comercial
en todo, en especial en servicios públicos y para
compras de los gobiernos. Los países en desarrollo –
abundantes en mano de obra - piden acceso temporal a
Presencia de Personas Naturales.
Por
ahora, la negociación en la OMC se circunscribe a
cuanto interesa a las grandes empresas
transnacionales. Estas, no quieren contratar
servicios de apoyo con empresas o profesionales
"nativos", quieren apertura para su sequito; que son
las empresas que apoyan a la casa matriz en
contabilidad, publicidad, distribución, apoyo legal,
etc. La transnacional, en Bogotá o en Lima, quiere
seguir con la Arthur Andersen que da fe pública a
sus cuentas en Nueva York, más aún (caso Enron et
al.) cuando practica una contabilidad creativa.
El
interés de los países en desarrollo en abrir la
presencia temporal de personas físicas en la OMC
sólo se propone, pero que aún no se discute.
El
punto de la negociación
En
estos días, el debate sobre servicios se centra
sobre la reglamentación nacional. Desde hace un par
de semanas un grupo de países que incluyen
Australia, Chile, India y Nueva Zelandia quieren
conversar primero sobre normas nacionales antes de
negociar el acceso al mercado.
Los
países ricos, sobre todo los proveedores de
servicios financieros, no muestran interés. Lo de
siempre, quieren apertura ajena sin alterar nada que
les concierna. Ron Kirk, Representante Comercial de
EE.UU., dijo, hablando de la Ronda Doha "… no habrá
acuerdo sin un buen resultado en los servicios que
abra nuevas oportunidades de mercado".
Asumimos que se refiere a un mercado también para
los bancos de los "derivatives" fraudulentos.
El
punto es que, desde la explosión de la crisis
financiera, muchos países - desarrollados y en
desarrollo – son concientes de la necesidad de
regulaciones nacionales y ponen más atención a los
temas tratados por el Comité sobre Comercio de
Servicios Financieros. Allí se discuten propuestas
para mejorar el marco normativo en todos los países.
Hay
tres propuestas sobre servicios financieros.
a) La
de Estados Unidos, para mayor intercambio de
información sobre seguros de vida.
b) La
de Pakistán, sobre un reglamento para la banca y el
comercio electrónicos, por los problemas para
manejar el aumento del tráfico.
c) La
de Argentina, Ecuador, India y Sudáfrica sobre
reglas para controlar servicios financieros.
No
hay consenso sobre ninguna.
En el
Consejo de Servicios se propuso, entonces, un
estudio en dos etapas. La primera, sería una lista
de las disposiciones del AGCS sobre servicios
financieros y una bibliografía de las publicaciones
sobre el tema, que se presentaría en una sesión
especial. Hasta allí no hay oposición. La segunda
fase, por insinuación de Argentina y Ecuador,
contendría un análisis de los estímulos que han
afectado el comercio de servicios financieros. Sus
conclusiones serían "no imputables", esto es, sin
acusar a países por las medidas tomadas. Estados
Unidos no lo acepta, como si los grotescos "apoyos"
a sus bancos fuesen un secreto y no algo reportado y
comentado por toda la prensa mundial.
Propiedad Intelectual
El
tema que más se trabaja es la protección de los
vinos y bebidas espirituosas, con un sistema
multilateral de notificación y registro de
indicaciones geográficas. El propósito es segmentar
los mercados para obtener monopolios artificiales.
La discusión gira sobre cuando notificar, cómo
notificar y cómo registrar. Hay tres posiciones que
giran desde la Ministerial de Hong Kong. Una
hibrida, de Hong Kong (anfitrión). Una amplia y
estricta de los europeos, que además de vinos quiere
abarcar agroalimentarios. Una "propuesta conjunta",
que se atiene al mandato de Hong Kong, de otros
países que también producen vino y alcohol:
Australia, Argentina, Chile, USA, etc. (Salud!)
Recomendaciones
En la
OMC se atan políticas económicas con acuerdos sobre
el comercio, pero hay vínculos también en otras
entidades multilaterales. En Propiedad Intelectual,
por ejemplo, las ideas se avanzan primero en la
Organización Mundial de Propiedad Intelectual (OMPI).
Esos vínculos pueden aprovecharse para mejorar el
equilibrio entre lo económico, lo laboral y lo
social. Es bueno defender los intereses nacionales
en la OMC y mejor aún si también en las otras
entidades asediadas por la ambición apátrida.
Una
muy importante es la Organización Internacional de
Trabajo (OIT/ILO), organización dividida en tres
ramas: oficial, patronal y sindical. La rama
sindical quiere armonizar las leyes laborales, para
evitar que las empresas transnacionales muden
puestos de trabajo a países con leyes débiles y
complacientes. En eso coinciden con los gobiernos
que desean políticas, democráticas y normales, de
mayor empleo y en buenas condiciones laborales.
Otra
es la Organización Mundial de la Salud (OMS/WHO)
para evitar la complicidad con las farmacéuticas. Es
notoria la histeria de la OMS con la "Gripe Porcina"
(H1-N1), que declaró pandemia mundial con pocas
muertes (141) relativas y unas diagnosis dudosas,
mientras que necesitó millones de muertos para
declarar pandemia al SIDA. Claro que, con el SIDA,
los gobiernos africanos no estaban comprando por
adelantado vacunas aún por probar.
Un
ejemplo exitoso a seguir, es la presidencia de la
asamblea general de la ONU por Miguel Escoto. Su
presencia allí fue determinante para organizar un
equipo con expertos serios que estudiase las causas
de la crisis financiera. Las recomendaciones del
equipo son un contrapeso eficaz a la frivolidad
emanada del G-20, cuya solución es más de lo mismo.
Un G-20 que usurpa una autoridad sobre la OMC que
nadie le ha dado, imponiendo informes y decisiones
que el Director General, Pascal Lamy, obedece
alegremente.
Obedece M. Lamy, porque el G-20 le manda lo que él
pide. Ningún miembro ha reclamado. Será bueno que
los representantes de algunos países le recuerden a
M. Lamy, que la voluntad de la OMC es sólo la de sus
153 miembros y que hay voluntad sólo cuando hay
consenso.
La
Ministerial de la OMC arranca en Ginebra el 30 de
noviembre.
Deseamos, no suerte, sino firmeza.
-
Umberto Mazzei es doctor en Ciencias Políticas de la
Universidad de Florencia. Ha sido profesor en temas
económicos internacionales en universidades de
Colombia, Venezuela y Guatemala. Es Director del
Instituto de Relaciones Económicas Internacionales
en Ginebra.
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