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Trabajadores latinos
en Estados Unidos, principales víctimas de
violaciones salariales
Por David Brooks-La Jornada
[26.11.2009]-
Actualización 10:36 am de Cuba
Para
los trabajadores latinos la peor crisis desde la
Gran Depresión no sólo implica una tasa de desempleo
de tres puntos superior a la general, sino que son
víctimas del robo de salarios por sus patrones, y
esto es peor si uno es inmigrante latino hoy en este
país. Las cosas están tan mal aquí que ahora hay
casos en los que familiares en América Latina envían
dinero a Estados Unidos para apoyar a sus seres
queridos perdidos en la crisis del país más rico del
mundo.
Sindicalistas latinos y varios gremios realizaron
hoy un día de acción para denunciar que los
trabajadores latinos, y sobre todo los inmigrantes,
son las principales víctimas de robo de salario por
patrones y anunciaron iniciativas para promover la
defensa de los derechos laborales violados con estas
prácticas.
Más de
uno de cada tres trabajadores inmigrantes sufren
violaciones a la ley de salario mínimo, y a ocho de
cada diez no se les paga horas extras como marca la
ley, según una extensa investigación laboral en
Nueva York, Los Ángeles y Chicago realizada por tres
centros de estudios. La misma detectó que los
trabajadores en industrias de salario mínimo pierden
15 por ciento de sus salarios en general. Los
trabajadores latinos, incluidos inmigrantes, son el
sector laboral étnico que más sufre violaciones en
el pago de salario mínimo y horas extras.
Poco
más de 35 por ciento de inmigrantes sufren violación
de las leyes de salario mínimo, (frente a 10 por
ciento entre los blancos), y peor para las mujeres
inmigrantes, con 40 por ciento. De los
indocumentados, 37 por ciento padece estas
violaciones. Y en torno al pago de horas extras, 80
por ciento de todo inmigrante, así como 79 por
ciento de los latinos, no reciben el pago indicado
por la ley.
Aunque
los latinos e inmigrantes están más expuestos al
robo salarial, todos los trabajadores están en
riesgo de ser víctimas de abuso. Es importante
aplicar las leyes laborales por igual para unir a
los obreros y poder negociar colectivamente sus
derechos, afirmó Milton Rosado, presidente del
Consejo Laboral para el Avance del Trabajador
Latinoamericano (LCLAA, por sus siglas en inglés),
la principal organización nacional de sindicalistas
latinos (suman más de 1.7 millones en el país).
El
robo salarial y otras medidas que violentan las
leyes laborales aumentarán si los trabajadores
siguen desprotegidos. La aplicación de las leyes es
clave para que puedan defender sus derechos en el
lugar de trabajo, declaró Yanira Merino, directora
de Inmigración del Sindicato Internacional de
Obreros de Norteamérica (LiUNA por sus siglas en
inglés) y miembro de la junta ejecutiva de LCLAA.
Agregó: También necesitamos una reforma de nuestras
leyes migratorias hasta crear un plan justo y humano
que no permita que se sigan violando los derechos
humanos y laborales de todo trabajador, como lo
permite el sistema actual.
Mientras tanto, los latinos enfrentan una tasa de
desempleo de 13.1 por ciento, según cifras
oficiales, comparado con 10.2 por ciento para el
resto de los trabajadores del país. Y para los
inmigrantes las implicaciones son más devastadoras,
particularmente porque la crisis ha afectado
sectores como la construcción que concentra un gran
número de trabajadores inmigrantes.
De
hecho, no sólo se ven los efectos de la crisis en el
desplome del volumen de remesas que se envían desde
aquí a México y otros países del hemisferio
registrado este año (una baja de 13.4 por ciento en
remesas a México en los primeros tres trimestres de
este año, según el Banco de México), sino que se ha
detectado algo sorprendente. El New York Times
reportó esta semana que el desempleo ha golpeado tan
duro a comunidades migrantes en Estados Unidos que
se ha detectado un asombroso y nuevo fenómeno: en
lugar de recibir remesas de familiares en el país
más rico del mundo, algunas familias pobres están
juntando lo que pueden para apoyar a sus seres
queridos, desempleados, en Estados Unidos.
El
mundo patas arriba.
http://www.jornada.unam.mx/2009/11/20/index.php?section=mundo&article=021n1mun |