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El reto para el 2010
no es menor. Las condiciones previsibles demandarán
mayor esfuerzo y dedicación
[22.12.2009]-
Actualización 5:40 pm de Cuba
Presentación de Marino Murillo, vicepresidente del
Consejo de Ministros y ministro de Economía y
Planificación, del informe sobre los resultados
económicos del 2009 y los Lineamientos del Plan
Económico y Social para el 2010 y del Presupuesto
del Estado
General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente del
Consejo de Estado y de Ministros,
Compañero
Ricardo Alarcón de Quesada, Presidente de la
Asamblea Nacional del Poder Popular,
Distinguidos invitados,
Compañeras y compañeros diputados:
En el
año 2009, se mantuvo la política de bloqueo y
hostilidad económica del gobierno de Estados Unidos,
que ha provocado enormes daños a nuestra economía.
Por
otra parte, la crisis financiera internacional,
agudizada desde el mes de septiembre del 2008, tuvo
su mayor despliegue en el último trimestre de dicho
año y los primeros meses del 2009, extendiéndose a
la economía real y pasando a convertirse en una
crisis económica generalizada, al declararse en
recesión las principales economías desarrolladas.
Los
estimados sobre el comportamiento de la economía
mundial para el año 2009, indican un decrecimiento
global de la producción y del comercio
internacional, fundamentalmente en las economías
desarrolladas y en América Latina y el Caribe.
En ese
contexto, la economía cubana tendrá un crecimiento
de 1,4 por ciento; inferior al 6 por ciento
inicialmente planificado sobre premisas más
favorables que las que finalmente resultaron.
Desde
finales del pasado año, se observó una marcada
desaceleración en el flujo de los ingresos en
divisas con los que se preveía contar y derivado de
ello, se presentaron dificultades para cumplir los
compromisos de pagos externos contraídos. Esta
situación creó dificultades para acceder a fuentes
de financiamiento.
Sin
embargo, el plan de inversiones estaba dirigido,
fundamentalmente hacia objetivos que no generaban
ingresos en divisas a corto plazo, necesarios en el
contexto antes señalado; a lo que se unían elevados
gastos en la esfera social que el país no estaba en
condiciones reales de asimilar.
Transcurridos los primeros meses de este año la
situación se hizo más compleja. En enero el precio
del níquel en el mercado mundial se cotizaba por
debajo de los 10 mil dólares la tonelada, en tanto
en el Plan se habían previsto 12 mil dólares, además
por diversas razones ya se preveía que no se
alcanzaría el plan de producción. Por otra parte los
pronósticos en cuanto a ingresos del turismo se
quedaban muy por debajo de lo planificado, y los
ingresos por otros servicios externos se reducían
por ajustes de precios según los mecanismos
compensatorios que regulan esas transacciones.
A
partir de este escenario, el Gobierno aprobó el
ajuste del Plan 2009, a los efectos de sortear en lo
posible las dificultades que se generaban.
Se
indicó lograr una mayor racionalidad e integralidad
del proceso inversionista, priorizando aquellos
objetivos que en el corto plazo propiciaran la
generación de ingresos y sustituyeran importaciones,
así como un uso más eficiente de los recursos de que
se disponía.
Con el
ajuste se logró cierta adecuación de los objetivos
del Plan a las condiciones existentes, aunque
resultó insuficiente ante la evolución de los
acontecimientos, indicándose proceder a un nuevo
ajuste, en el que se tuvo en cuenta la revisión de
la totalidad de los gastos previstos; disminución de
los inventarios, en atención a los ciclos de
rotación, expresándose ello en una reducción de
importaciones y de compras en plaza; se ajustó la
divisa asignada centralmente para las diferentes
actividades, bajo el principio de no gastar más de
lo permisible por los ingresos previstos y se
realizó una revisión de las inversiones para su
posible posposición a partir de su nivel de
aseguramiento.
Este
segundo ajuste, significó una reducción planificada
del crecimiento del Producto Interno Bruto hasta el
entorno del 1,7 por ciento.
El
resultado finalmente alcanzado, de 1,4 por ciento de
crecimiento del Producto Interno Bruto, se expresa
en un crecimiento del sector agropecuario del 4,5
por ciento, del transporte del 4,6 por ciento y la
esfera de los servicios, del 4 por ciento; en tanto
la industria decrece un 2 por ciento y el comercio
no crece.
En el
año, los ocupados en la economía se incrementan 2,5
por ciento con relación al 2008, fundamentalmente en
la actividad presupuestada. La tasa de desocupación
resulta 1,7 por ciento.
El
salario medio mensual crece un 2,9 por ciento y pasa
de 415 pesos en el 2008 a 427 pesos en el presente
año.
La
productividad del trabajo decrece 1,1 por ciento con
respecto al año anterior. Una de las causas
principales de la baja productividad existente y que
además es uno de los aspectos de mayor relevancia
que la economía debe enfrentar en el próximo año, es
el subempleo y el exceso de plantillas en la mayoría
de las actividades del país.
La
liquidez acumulada en manos de la población decrece
ligeramente (0,1 por ciento), mientras el índice de
precios al consumidor decrece 3,3 por ciento en
pesos cubanos y crece ligeramente (1,4 por ciento)
en pesos convertibles. Este comportamiento evidencia
la estabilidad alcanzada en las finanzas internas,
lo que respalda la decisión adoptada de incrementar
los salarios, a partir del mes de septiembre al
sector de educación, como reconocimiento a la labor
que realizan los educadores.
En
correspondencia con los ajustes efectuados, las
inversiones disminuyen respecto a los niveles
ejecutados en el año 2008 un 16 por ciento. Los
programas sociales se ajustaron, concentrándose los
recursos en las obras ya iniciadas para su
terminación.
Las
exportaciones de bienes y servicios decrecen un 22,9
por ciento con relación a la ejecución del 2008 y
las importaciones de bienes y servicios disminuyen
un 37,4 por ciento. En ambos casos, influye la
reducción de precios en el mercado internacional,
aunque en el caso de las importaciones, hay también
una reducción en los volúmenes físicos como
resultado de los ajustes efectuados al plan.
Los
resultados obtenidos, son meritorios en un contexto
muy complejo, pues se logró ajustar los objetivos
del Plan, manteniendo la estabilidad necesaria, al
tiempo que se establecieron los principios para
encauzar el funcionamiento de la economía hacia la
solución del problema más inmediato, que es la tensa
situación financiera en divisas. Es necesario
destacar que esto se logra en medio del proceso de
recuperación de los cuantiosos daños causados a la
economía por el paso de tres huracanes de gran
intensidad que azotaron la isla en el 2008.
Esos
resultados también ponen en evidencia que existen
aún reservas para el incremento de la producción y
la eficiencia económica y que será necesario en el
año 2010 trabajar con intensidad y disciplina para
lograr potenciar al máximo esas reservas internas de
eficiencia, por cuanto se prevé que las condiciones
externas continuarán siendo muy difíciles.
El
Plan 2010 ha sido elaborado partiendo de los
siguientes lineamientos:
· no
incurrir en gastos en divisas por un monto superior
al de los ingresos;
·
considerar los inventarios como fuente del Plan;
·
limitar las nuevas inversiones en lo fundamental a
aquellas que generen ingresos en divisas a corto
plazo y sustituyan importaciones;
· dar
prioridad a las producciones que generen ingresos
por exportaciones;
·
reducir los gastos de la esfera social, pues la
economía no soporta sus cuantiosos montos.
En
correspondencia con lo indicado en los Lineamientos
para la elaboración del Plan, el volumen del gasto
en divisas contemplado, resulta inferior a los
ingresos con que el país prevé contar.
No
obstante, los compromisos financieros existentes
determinan que la situación sea muy tensa, por lo
que se han iniciado negociaciones para la
reprogramación de deudas con algunos países y
proveedores, a los efectos de garantizar el
cumplimiento de los pagos en condiciones más
favorables y el firme compromiso de cumplir nuestras
obligaciones en condiciones realistas y ajustadas a
las posibilidades de la economía.
Para
garantizar los ingresos externos en las difíciles
condiciones en que está operando la economía, se han
aprobado o están en proceso de aprobación esquemas
cerrados de financiamiento en divisas que se
extenderán en la medida que sea necesario y posible.
De esta forma producciones que constituyen rubros
importantes de exportación, podrán disponer del
financiamiento necesario oportunamente, no
subordinado a otras prioridades. Tal es el caso de
níquel, biotecnología, turismo, combustibles,
aviación, telecomunicaciones, ron y tabaco. Están en
proceso de estudio y aprobación varios esquemas
más.
Se
estima un ahorro de aproximadamente 235 millones de
dólares por concepto de sustitución de
importaciones, que aún resulta insuficiente, de
acuerdo con las necesidades existentes y las
potencialidades que tiene el país. Se continúa
trabajando para incrementar producciones en adición
a las consideradas en el Plan, con destino al
balance de alimentos, utilizando como fuente de
financiamiento los montos que se liberen de
importaciones de estos renglones. Se preparan
esquemas de financiamiento para lograr este
objetivo.
En la
producción de alimentos será importante la ejecución
del programa de la agricultura suburbana, que se
desarrollará aprovechando intensivamente las tierras
que rodean las ciudades y pueblos, hasta una
distancia que permita que en ellas laboren sus
habitantes, con el menor gasto posible de
combustibles y el amplio uso de recursos locales.
El
consumo de combustibles se prevé a un nivel similar
al del actual año, fundamentalmente por la
disminución del empleado en la generación de
electricidad, así como por el avance del
reordenamiento de las cargas en el transporte
nacional, quedando reservas de eficiencia que
deberán incorporarse en el transcurso del año. El
plan de combustibles y energía eléctrica aprobado
será administrado por cada jefe de organismo y
presidentes de CAP, que deberán garantizar que la
ejecución del año no exceda los límites del plan.
El
plan considera un mejoramiento de la eficiencia del
proceso inversionista, y el crecimiento de las
inversiones, estimado en un 11,6 por ciento, se
concentra, en lo fundamental, en el sector
energético, la industria farmacéutica, la industria
del níquel, el turismo, y en obras de
infraestructura, tanto asociadas a la actividad
productiva como social.
Será
necesaria una mayor disciplina por parte de los
inversionistas y constructores, así como un mayor
rigor en la preparación de las inversiones; no
podrán iniciarse inversiones que no tengan definidas
las fuentes de financiamiento o no estén
contempladas en el plan. Las inversiones en la
esfera productiva deberán amortizarse a partir de
los ingresos o ahorros que generen.
En el
plan elaborado no se logra revertir la desfavorable
correlación entre el comportamiento del salario
medio y la productividad, cuyo bajo crecimiento se
debe en gran parte al incremento de trabajadores
principalmente en la esfera no productiva. Por ello,
la problemática del empleo en general es objeto de
estudio por parte del Ministerio de Trabajo y
Seguridad Social, con la participación del resto de
los organismos de la administración central del
Estado, en la búsqueda de alternativas que propicien
una mayor eficiencia.
Se han
iniciado experimentos y se trabaja en otros, para
aligerar la carga al Estado en algunos servicios que
se prestan.
De
acuerdo con lo antes expuesto, el Producto Interno
Bruto, a precios constantes, se espera crezca un 1,9
por ciento en el 2010, ligeramente superior al de
este año. Si bien este crecimiento resulta discreto,
se corresponde con el entorno previsible en que ha
de desenvolverse la economía, donde el factor
incertidumbre continuará estando presente, obligando
a una constante vigilancia; especialmente lo
vinculado con la obtención de financiamiento
externo, que de no lograrse, pudiera afectar los
supuestos que se han utilizado para la elaboración
del Plan, obligando a revisar los objetivos del
mismo.
La
información sobre las metas para las principales
actividades está recogida en el informe circulado a
los Diputados.
El
Plan 2010, cuyos Lineamientos se someten a la
consideración de la Asamblea Nacional del Poder
Popular, fue emitido el pasado 23 de noviembre y el
2 de diciembre las instrucciones para su
desagregación por los Organismos y Consejos de la
Administraciones Provinciales hacia las empresas y
demás entidades económicas, a los fines de
garantizar que éstas puedan disponer de su Plan
desde el comienzo del próximo año.
Un
aspecto de gran importancia en el trabajo de
planificación de la economía durante el 2009 lo
constituyó el trabajo realizado para el Ejercicio
Estratégico Bastión 2009. En el mismo se puntualizó
cómo garantizar los abastecimientos esenciales a la
población y la continuidad y vitalidad del
funcionamiento económico del país en medio de una
situación excepcional. Como conclusión quedó
claramente definida la importancia de continuar
trabajando por perfeccionar nuestra economía y
elevar su eficiencia, como sustento imprescindible
de la defensa del país. A partir de esta experiencia
fueron definidos lineamientos de trabajo dirigidos a
ello, que deben formar parte del proceso de
elaboración de los planes a anuales y a mediano
plazos.
Por
otra parte, la compleja situación económica
internacional y sus implicaciones para la economía
cubana, unido a los trabajos que demanda la
realización del próximo Congreso del PCC, hacen
necesario contar con una visión perspectiva de las
posibilidades de desarrollo del país a mediano
plazo.
En el
mes de noviembre se analizó una proyección
preliminar en el Consejo de Ministros y se emitieron
los lineamientos para la elaboración de una
proyección para el período 2011-2015 que debe quedar
concluida en el primer trimestre del próximo año,
con la participación de todos los organismos de la
administración central del Estado y los Consejos de
Administración Provinciales.
En
cuanto a la actividad presupuestada, la ejecución
del Presupuesto del Estado en el 2009 presenta un
déficit de 3 mil 15 millones 700 mil pesos, inferior
en 826 millones al establecido en la Ley, resultado
del proceso de análisis efectuado con los órganos y
organismos en el primer semestre del año, para
reducir los gastos, en correspondencia con los
ajustes efectuados al plan de la economía.
Este
déficit representa el 4,8 por ciento del PIB,
favorable al compararlo con el año anterior que fue
del 6,7 por ciento.
Se
estima el cumplimiento de los ingresos y gastos
totales que estaban previstos en el Presupuesto
aprobado, lo que ha sido posible en lo que a los
gastos concierne por la aplicación de la facultad
distributiva otorgada, empleada para cubrir
insuficiencias de recursos en unos sectores a partir
de inejecuciones logradas en otros.
Aún en
estas circunstancias, ha sido necesario respaldar
decisiones importantes que se han adoptado en el
transcurso del año, tales como: el incremento de la
compra de arroz, frijoles y otros productos
agropecuarios a precios diferenciados para sustituir
importaciones, adquisición de medicamentos de última
generación e incremento de precios de algunos de
ellos, y las demandas de la lucha antivectorial en
niveles superiores a los previstos, entre otras.
No es
ocioso manifestar que en la ejecución presupuestaria
están presentes deficiencias en sus mecanismos de
control, que no han propiciado una eficiente y
eficaz utilización de los recursos financieros
administrados por los órganos y organismos del
Estado, lo que hubiera permitido, de no haber sido
así, contar con fuentes adicionales para financiar
impostergables actividades que el país demanda.
Estos
han sido los principales elementos que caracterizan
la ejecución del Presupuesto del Estado en el
presente año.
Compañeras y compañeros:
El
Anteproyecto del Presupuesto del Estado para el 2010
puesto a consideración de ustedes para su
aprobación, ha sido previamente analizado en las
distintas comisiones de trabajo que integran esta
Asamblea, recibiendo los diputados la información
desglosada en detalle, de los diferentes conceptos
de ingresos y gastos que se proponen.
Ello
posibilita limitarnos a una explicación más general
del proyecto que se presenta, que incluye el
resultado obtenido por la aplicación de las medidas
para la reducción del déficit fiscal, esencialmente:
la conversión de un grupo de unidades presupuestadas
en empresas, la disminución del 3,5 por ciento de
los gastos corrientes de la actividad presupuestada,
la minoración del subsidio por pérdidas planificado
y el no financiamiento de las inversiones materiales
de la actividad empresarial, las que deberán ser
ejecutadas mediante créditos bancarios, entre
otras.
Se
planifican ingresos netos por 43 mil 65 millones de
pesos, que representan una disminución del 1,2 por
ciento en relación a los obtenidos el presente año,
originado en lo fundamental por haberse concluido
prácticamente el programa de sustitución de los
efectos electrodomésticos altos consumidores de
energía.
El
total de gastos planificados asciende a 45 mil 268
millones de pesos, representando una disminución de
un 2,9 por ciento en relación al estimado de cierre
del 2009.
Para
el financiamiento de los gastos corrientes de la
actividad presupuestada se destinan 33 mil 20
millones de pesos, cifra inferior en 9 millones de
pesos al estimado para el presente año.
Este
presupuesto supone una administración estricta de
los recursos monetarios puestos a disposición de los
órganos y organismos, donde la capacidad de
previsión y prioridad de sus directivos estará
permanentemente sometida a prueba. Ahora más que
nunca, es imprescindible utilizar solo el recurso de
que se dispone, abandonando la nociva práctica que
ha imperado en muchas administraciones de realizar
el gasto y luego gestionar su financiamiento.
Se
destinan, para el sistema empresarial 7 mil 151
millones de pesos, cifra que implica una reducción
de 311 millones de pesos en relación al estimado de
este año.
Para
el mantenimiento de la venta a la población de los
productos de la canasta familiar normada, a precios
inferiores al costo de producción y venta, se
destinan mil 980 millones de pesos.
Se
incluyen otras transferencias destinadas a respaldar
la sustitución de importaciones, estimular la
producción agropecuaria y otras decisiones estatales
que generan gastos en las empresas y habría que
respaldarlos.
Se ha
decidido que los órganos y organismos del Estado
cuenten con enmarcamientos en los recursos
financieros que dispondrán por concepto de subsidios
y transferencias para su sector empresarial, los que
serán entregados para su administración por los
jefes de organismos sin excederse del límite
aprobado a cada uno.
El
proceso inversionista que será financiado por el
Presupuesto del Estado, asciende a 3 mil 237
millones de pesos, lo que representa una disminución
del 33 por ciento en relación al estimado de este
año, básicamente por la decisión de que las
inversiones de la actividad empresarial deberán ser
financiadas fundamentalmente mediante crédito
bancario.
Al
igual que años anteriores, se ha planificado una
provisión para enfrentar posibles desastres
naturales ascendente a 200 millones de pesos, así
como otras reservas, las que en el proceso de
ejecución presupuestaria podrían incrementarse a
partir de los ahorros que podamos lograr mediante el
uso óptimo y racional de los recursos de que
disponemos.
El
balance de ingresos y gastos estimado para el año
2010 refleja un déficit de 2 mil 202 millones 600
mil pesos, representando el 3,5 por ciento del
Producto Interno Bruto planificado para el año.
Compañeras y compañeros diputados:
Ha
sido un año de mucho trabajo y esfuerzo de nuestro
pueblo para sortear las adversas condiciones que se
presentaron y lograr mantener un modesto crecimiento
de nuestra economía. Muchas fueron las tareas
desarrolladas en el ámbito económico, que
requirieron gran esfuerzo y consagración de
trabajadores, dirigentes y cuadros a todos los
niveles.
El
reto para el 2010 no es menor. Las condiciones
previsibles demandarán mayor esfuerzo y dedicación.
Ese es el compromiso que se requiere de nuestros
trabajadores, dirigentes y cuadros para hacer
avanzar nuestra economía y preservar las conquistas
de la Revolución.
Estamos seguros que sabremos estar a la altura de lo
que se demanda de nosotros y que cumpliremos con
nuestro Comandante en Jefe, con el General de
Ejército Raúl Castro Ruz y con nuestro Partido.
Muchas
gracias. |