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Unidos estaremos en
mejores condiciones de enfrentar la crisis
[14.12.2009]-
Actualización 8:40 am de Cuba
Estimados Jefes de Estado y de Gobierno;
Estimados Delegados e Invitados;
Al
darles la más cordial bienvenida, en nombre del
Gobierno y del pueblo cubanos, les traslado el
saludo del Jefe de la Revolución cubana, compañero
Fidel Castro Ruz, quien está siguiendo atentamente
nuestra reunión.
En
primer lugar, aprovecho la ocasión para expresar en
nombre de todos los presentes el regocijo que
sentimos por la contundente victoria del pueblo
boliviano el pasado domingo al reelegir por amplia
mayoría al compañero Evo Morales Ayma, para un nuevo
mandato como Presidente.
Lamentablemente, no contamos con la presencia física
del presidente de Honduras, Manuel Zelaya. Al pueblo
de esa nación latinoamericana se le ha privado de
sus derechos constitucionales y se le ha impuesto,
con apoyo del gobierno norteamericano, un gobierno
usurpador y golpista, que han tratado de legitimar
con una farsa electoral.
La
historia registrará con merecido reconocimiento la
actitud asumida por los países miembros del ALBA-TCP
y por la mayoría de los gobiernos latinoamericanos y
caribeños, en la condena inequívoca al golpe militar
en Honduras. Quedará constancia también de la
actitud de aquellos que, doblegados ante el imperio,
terminaron aceptando la maniobra golpista.
Al
heroico pueblo hondureño, a través de su legítima
representante como secretaria de Estado, Patricia
Rodas, aquí presente, le enviamos el más caluroso
saludo.
Estimados colegas:
Esta
Octava Cumbre de la Alianza Bolivariana para los
Pueblos de Nuestra América que oficialmente
inauguramos hoy, sesiona coincidiendo con el
decimoquinto aniversario de la primera visita a Cuba
del líder de la Revolución Bolivariana y el quinto
aniversario de la Declaración Conjunta entre
Venezuela y Cuba, firmada en el año 2004 por los
presidentes Hugo Chávez y Fidel Castro, que marcó el
nacimiento oficial del ALBA, llamada entonces
Alternativa Bolivariana para las Américas.
Han
sido cinco años de intenso trabajo, de búsqueda
común, en los que hemos alcanzado resultados
alentadores en el orden social, que aún podemos
superar, y que en este momento particular es justo
mencionar y celebrar.
El
enorme significado que representa la declaración de
territorio libre de analfabetismo en tres países
miembros del ALBA: Bolivia, Nicaragua y Venezuela,
es un paso en el combate que continúa para erradicar
completamente este flagelo social en todos los
países miembros de este mecanismo de integración de
nuevo tipo.
La
Operación Milagro ha mejorado o devuelto la visión a
más de 1 000 000 de pacientes dentro del ALBA.
Asimismo, se han graduado ya más de 2 000 médicos de
nuestros países en la Escuela Latinoamericana de
Medicina y hoy se forman 6 653 estudiantes bajo el
Nuevo Programa de Formación de Médicos con conceptos
de integralidad, internacionalismo y humanismo.
Actualmente en Venezuela, Ecuador, Nicaragua y
Bolivia se desarrolla un estudio genético psico-social
para personas con discapacidad, proyecto de
extraordinario valor humano que persigue la atención
directa, la búsqueda de soluciones e integración
social de dichas personas.
En la
pasada Cumbre celebrada en Cochabamba se firmó el
Tratado Constitutivo del Sistema Unitario de
Compensación Regional (SUCRE), mecanismo financiero
que a partir del 2010 comenzará a funcionar para
promover el comercio mediante la compensación de
pagos sin utilizar el dólar, a través de una unidad
de cuenta denominada "SUCRE". Un paso previo había
sido la constitución en junio del 2007 del Banco del
ALBA, con el objetivo de financiar programas y
proyectos de desarrollo económico y social. Varias
empresas grannacionales son hoy una realidad, y
otras están en proceso de puesta en marcha, para
beneficio de nuestros pueblos.
Compañeros:
La
agenda que nos hemos propuesto, nos da la
posibilidad de deliberar, más que sobre los éxitos y
resultados del ALBA en estos cinco años, acerca de
las vías para profundizar en el desarrollo,
perfeccionamiento e impacto de nuestra Alianza.
Estamos obligados a plantearnos metas y objetivos
audaces, partiendo de una comprensión realista de
las circunstancias, obstáculos y peligros que nos
plantea la actual coyuntura internacional y que
reclaman nuestra atención prioritaria.
La
actual crisis económica global, iniciada en Estados
Unidos y gestada por las profundas contradicciones
del sistema capitalista, continúa impactando con
fuerza en la economía real, la sociedad y el medio
ambiente de todo el mundo. No son pocos los que han
proclamado con injustificado optimismo el inminente
fin de la recesión.
Sin
embargo, lo único cierto es que los efectos
destructores de la crisis se mantendrán por mucho
tiempo. Las más recientes estimaciones indican que
el número de personas desempleadas en todo el mundo
aumentaría en 50 millones este año, en tanto, los
que viven en extrema pobreza podrían acercarse a la
alarmante cifra de 300 millones.
Unidos, estaremos en mejores condiciones de
enfrentar la crisis, aprovechando las
potencialidades que nos ofrece el mercado de los
países del ALBA y utilizando eficientemente las
complementariedades de nuestras economías para
acceder a terceros mercados.
Los
tiempos que vivimos reflejan que en América Latina y
el Caribe se agudiza el enfrentamiento entre dos
fuerzas históricas. De un lado, un modelo político y
económico dependiente, elitista y explotador,
heredero del colonialismo y el neocolonialismo,
subordinado a los intereses del imperio. Del lado
opuesto, el avance de las fuerzas políticas
revolucionarias y progresistas, que representan a
las clases tradicionalmente desposeídas y
discriminadas; comprometidas con la justicia social,
con la verdadera independencia de los pueblos de la
región, y con la aspiración de distribuir justamente
las inmensas riquezas del continente.
Se
trata, en esencia, de la lucha histórica para
concretar la realización de la visión bolivariana y
martiana sobre Nuestra América.
El
establecimiento de bases militares en la región es
una expresión de la ofensiva hegemónica que
despliega el gobierno norteamericano y constituye un
acto de agresión contra toda América Latina y el
Caribe. Resulta evidente la intención de concretar
su doctrina política-militar de ocupar y dominar a
cualquier precio el territorio que siempre ha
considerado como su "traspatio natural".
La
reactivación de la IV Flota, con capacidad y
objetivos operativo-estratégicos anunciados de
maniobrar incluso en aguas interiores de países de
la región, demuestra que para lograr sus propósitos
no tendrán límites, excepto el que le imponga la
resistencia que seamos capaces de ofrecer.
El
ALBA-TCP no puede ignorar esa realidad. Sobre estos
y otros temas, como el control de los medios masivos
de comunicación, intercambiaremos en las jornadas
que nos esperan.
Tenemos también en nuestra agenda, el análisis sobre
el fracaso de las negociaciones que deberían
concluir en Copenhague dentro de unos días con
compromisos concretos, reales y verificables para
enfrentar los efectos del cambio climático.
Se
sabe ya que no habrá tal acuerdo y solo cabe esperar
un pronunciamiento político. Los países del ALBA-TCP
debemos defender una posición firme sobre este
asunto decisivo para el futuro de la especie humana.
Estamos seguros que los aportes y la cooperación de
todos ustedes en esta Octava Cumbre constituirán una
importante contribución al fortalecimiento de
nuestra Alianza.
Muchas
gracias |