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Balcanización del euro por los doberman mediáticos
anglosajones
Por
Alfredo Jalife-Rahme-La Jornada
[19.02.2010]- Actualización 2:00 pm de Cuba
El
centro de pensamiento europeo LEAP/Europe 2020, en
su lúgubre boletín GEAB No. 42 (15/2/10), después de
exponer el grave momento de la crisis fiscal global
y la "dislocación geopolítica mundial" (como
consecuencia del desempleo masivo y la guillotina a
los gastos sociales de primera necesidad) analiza el
" caso griego" y su efecto contagioso sobre el euro:
"emblemático" de la "evolución de la información
(¡súper sic!)" como una "comunicación de guerra
(¡súper sic!)" entre "bloques e intereses cada vez
más conflictivos"
En
medio del inicio de la segunda ola del tsunami
financiero global gestado en Wall Street, se están
diciendo cosas impronunciables a los dos lados del
Atlántico.
Henry
Hank Paulson, anterior mandamás del banco de
inversiones estadunidense Goldman Sachs y ex
secretario bushiano del Tesoro, atrapado en sus
manejos delincuenciales para rescatar a la
"aseguradora" (sic) mafiosa AIG, reveló la supuesta
"conspiración" de Rusia, quien según esto incitó a
China a desprenderse de sus bonos del Tesoro con la
finalidad de quebrar a Wall Street (Bloomberg,
29/1/10).
Estados Unidos no necesita tantas municiones
adversas para exhibir su insolvencia financiera,
como ha descubierto el célebre "reporte Wegelin",
que coloca el adeudo de Washington en un azorante
600 por ciento (¡así con tres dígitos!) en
proporción a su PIB: más de seis veces lo que
pretende ocultar su "contabilidad creativa", como
ahora la jerigonza bursátil califica al
desvalijamiento global (ver Bajo la Lupa,
21/10/09).
El
centro de pensamiento europeo LEAP/Europe 2020, en
su lúgubre boletín GEAB No. 42 (15/2/10), después de
exponer el grave momento de la crisis fiscal global
y la "dislocación geopolítica mundial" (como
consecuencia del desempleo masivo y la guillotina a
los gastos sociales de primera necesidad) analiza el
" caso griego" y su efecto contagioso sobre el euro:
"emblemático" de la "evolución de la información
(¡súper sic!)" como una "comunicación de guerra
(¡súper sic!)" entre "bloques e intereses cada vez
más conflictivos".
¿Hasta
ahora se percataron, cuando lo que prima y abunda en
el mundo es la obscena desinformación?
LEAP/Europe
2020 defiende estoicamente la vapuleada divisa
europea común y aduce que el "caso griego" sirve de
cortina informática de humo para encubrir "la
evolución catastrófica (sic)" de Estados Unidos y
Gran Bretaña "con severas dificultades para atraer
capitales": el debilitamiento del euro rellena
transitoriamente sus urgentes necesidades
faltantes.
Asombra el aplomo de Alemania, quien con Francia
tiene la llave del euro, frente el feroz ataque de
los doberman multimediáticos anglosajones,
espléndidamente entrenados y condicionados.
En la
nueva versión financiera de la tragedia griega
posmoderna, Goldman Sachs jugó el papel de Caballo
de Troya para aniquilar al euro, como "bomba
durmiente", al haber "asesorado" al gobierno de
Atenas para ocultar su deuda mediante ingeniosos
artilugios contables ("contabilidad creativa" con un
montaje complejo de "derivados financieros" y swaps,
al estilo del Banco de México) y así haber podido
ingresar a la eurozona (Der Spiegel, 8/2/10).
¿Pues
qué pretendían los europeos continentales? ¿Qué Fox
News, punta de lanza de la propaganda bélica global,
al unísono de sus caricaturas tropicales locales
como Televisa, defienda a China e Irán?
Durante las guerras la primera víctima es la verdad,
y hoy nos encontramos ante una guerra
multidimensional en varios frentes y en la que la
"guerra de las divisas" (la unipolaridad del dólar
contra el euro y el yuan, como ayer lo fue contra
las valetudinarias divisas latinoamericanas,
africanas y asiáticas) constituye una de sus
componentes cruciales.
L a
revista alemana Der Spiegel (15/2/10) pregunta si
existe "un complot (¡súper sic!) de los Medios
(¡súper sic!) contra Madrid" cuando los servicios de
espionaje de España investigan específicamente a los
"medios anglosajones" (Léase: The Financial Times y
The Economist, portavoces del neoliberalismo global)
de encontrarse en el origen de la " socavación de la
confianza en la economía española".
¿A
poco se necesita investigar tanto, cuando tienen a
su propio enemigo en casa: explícitamente a José
María Aznar López, socio conspicuo del bushismo-blairismo?
Quizá
lo ignore el espionaje español, pero le podemos
ayudar con el " fichaje" (el publicable, lo demás
nos lo reservamos por pudor en su alianza con Fox y
Castañeda Gutman, al unísono de otros
"intelectuales" tropicales latinoamericanos
"condecorados" en agradecimiento a su latrocinio) de
Aznar López: "empleado" de Centaurus, firma texana-bushiana
de hedge funds, domiciliada en el paraíso fiscal de
islas Caimán (El Economista.es, 5/6/07).
José
Blanco, ministro de Infraestructura de España, lanzó
varias ráfagas de metralleta retórica: "España es
víctima (sic) de una conspiración internacional
(¡súper sic!) para destruir el estatuto económico
del país, y luego, del euro. Nada de lo que está
sucediendo, incluyendo los editoriales apocalípticos
en los medios extranjeros, es casualidad".
¿Por
qué no investigan a Banco Santander (ver Bajo la
Lupa, 10/2/10), que controla las finanzas de España
como Goldman Sachs a Estados Unidos?
Hasta
donde nos quedamos, la hermana de Emilio Botín-Sanz
de Sautuola y García de los Ríos (¡oh, la, la!),
mandamás de Banco Santander, es accionista relevante
de Televisa. ¡Qué ironía del destino!
Se
desprende que un componente vital de la guerra
multidimensional se ha trasladado a la comunicación:
desde Internet (el pleito de Google contra China e
Irán), pasando por el Twitter/Facebook (la
desestabilización por la CIA de la teocracia iraní),
hasta los multimedia convencionales (prensa, radio y
televisión).
Sea un
banco, sea un partido político, sea un país, quien
no posea mínimamente un medio moderno de
comunicación habrá perdido miserablemente la partida
de antemano; para decirlo más elegantemente: no será
"competitivo".
Suena
asombroso el grado de candidez de nuestros amigos
europeos, quienes ahora se quejan amargamente tanto
de la desinformación bélica de los multimedia
anglosajones como de la fauna ampliamente conocida
de megaespeculadores: en particular, el papel
depredador global de Goldman Sachs que, por cierto,
estuvo en el corazón del "efecto Tequila" que
"dejaron hacer" y "dejaron pasar", a la usanza
neoliberal, Zedillo y su controlador Joseph-Marie
Cordoba, presunto instrumento del sionismo
financiero global, al unísono de sus aliados Jacques
Attali y, en mucho menor grado, el foxiano Jorge
Castañeda Gutman, presunto operador del fraudulento
banco Stanford con el cártel de Juárez (mediante la
triangulación financiera en el paraíso fiscal de
Antigua que desfalcó a muchos mexicanos, entre ellos
a los académicos y empleados de Flacso, lo cual no
inmuta a Calderón ni a la PGR ni a Hacienda).
A
Goldman Sachs ya lo padecimos en México con sus
empleados y aliados: los hermanos cosmopolitas
Martin y Alejandro Mariano Werner Wainfeld, (im)plantados
en la Secretaría de Hacienda ("La Lupa Política",
Voces del Periodista, No. 207).
Hay
que reconocer que en el estratégico rubro de la
comunicación la dupla anglosajona (también Israel:
por otros canales y métodos subrepticios de
propiedad y control triangulados) gozan una
delantera descomunal que obliga al resto del planeta
–básicamente a Europa continental y al BRIC (Brasil,
Rusia, India y China)– a crear sus propios sistemas
de comunicación masiva para, primero, dotarse de
anticuerpos ante la intoxicante y avasallante
desinformación israelí-anglosajona y, segundo, con
el fin de contrarrestar el flagelante desequilibrio
de la orwelliana "comunicación" global. |