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Plan de la Economía y la Ley del Presupuesto del Estado para el año 2011
El diputado Marino Murillo Jorge, miembro del Consejo de Estado, vicepresidente del Consejo de Ministros y ministro de Economía y Planificación, hace la presentación de ambos temas.

[19.12.2010]- Actualización 8:30 pm de Cuba

General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros; compañero Ricardo Alarcón de Quesada, Presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular; distinguidos invitados; compañeras y compañeros diputados:

El Plan 2010 fue elaborado partiendo de Lineamientos que establecían la necesidad de no incurrir en gastos en divisas por un monto superior al de los ingresos; dar prioridad a las producciones para la exportación; limitar las nuevas inversiones en lo fundamental a aquellas que generen ingresos en divisas en el corto plazo y sustituyan importaciones; considerar los inventarios como fuente del Plan y reducir los gastos excesivos en la esfera social.

Al presentar el Plan a esta Asamblea en diciembre del pasado año, se señaló que la situación financiera externa sería muy tensa y el factor incertidumbre continuaría estando presente, lo que obligaría a una constante vigilancia; especialmente en lo vinculado con la obtención de financiamiento externo, que de no lograrse, podía afectar los supuestos utilizados para la elaboración del Plan, y obligar a revisar los objetivos del mismo.

En correspondencia con ello, durante el año se trabajó para cumplir esos Lineamientos y materializar los objetivos previstos en el Plan.

Los resultados que se presentan hoy a la Asamblea, muestran que, como balance, el desempeño de la economía durante el 2010 fue más favorable que el año anterior, e indican un mejor manejo y un nivel mayor de ahorro; pero hubo indisciplinas, falta de control y de integralidad en algunas actividades que conllevaron a incumplimientos del Plan elaborado.

Se logró un crecimiento del Producto Interno Bruto del 2,1 por ciento a precios constantes, superior al año precedente (que fue 1,4 por ciento) y que cumple globalmente el crecimiento planificado.

Resulta una significativa mejoría del saldo comercial externo de bienes y servicios, al crecer las exportaciones de bienes y servicios un 41,5 por ciento y las importaciones un 3,9 por ciento; una mayor eficiencia energética, que se expresa en la reducción en el consumo total de combustibles en 1,2 por ciento y del 1,6 en el consumo de energía; un crecimiento de la circulación mercantil minorista de un 6,7 por ciento, superior al de la economía; una mejoría en la correlación entre el crecimiento del salario medio (4,4 por ciento), que alcanza 448 pesos, y el de la productividad (4,2 por ciento), resultando una relación del 100,2 por ciento, prácticamente igual a la unidad.

Por sectores, el sector agropecuario decrece 2,8 por ciento; la industria manufacturera crece un 1,5 por ciento, las construcciones se reducen un 12,2 por ciento, el transporte y las comunicaciones crecen un 2,8 por ciento, la actividad de comercio, restaurantes y hoteles, se incrementa un 2,8 por ciento y el resto de los servicios, un 4,4 por ciento.

El manejo de las finanzas externas mejoró en un grupo de aspectos: Se realizó todo el esfuerzo para pagar los vencimientos previstos de las deudas del plan del año.

Se renegociaron más de 2 mil millones de dólares de deudas pendientes, desplazándose los pagos, fundamentalmente, para años posteriores al 2015.

Los pagos retenidos disminuyen significativamente con respecto al cierre del pasado año.

Se sobrecumple el aporte en efectivo a la Cuenta de Financiamiento Central en un 15 por ciento.

Se extendieron los esquemas cerrados de financiamiento en divisas, que ya ascienden a 15, con el objetivo de que las entidades generadoras de ingresos en divisas al país garanticen los insumos importados, disponiendo automáticamente de la liquidez que requieren para cumplir con sus obligaciones externas y determinados compromisos internos.

Se llevó a cabo una política de fijación de precios más activa en los productos bursátiles, tanto en exportaciones como en importaciones, lo cual ofreció beneficios al país que parcialmente compensaron incumplimientos físicos en las producciones de azúcar y níquel.

Se utilizaron fuentes financieras temporalmente libres, evitando la inmovilización del dinero en banco. Los fondos temporalmente libres se asignaron a los organismos, como anticipos de las divisas a recibir en el tercer y cuarto trimestre del 2010, así como para el primer trimestre del 2011. En estas asignaciones, se priorizaron los organismos productores y exportadores. Los montos anticipados permiten mejor manejo de las finanzas y la continuidad en el proceso productivo.

A partir de financiamientos existentes, se creó un fondo de desarrollo para que la banca otorgue préstamos a las empresas para el desarrollo de exportaciones o la sustitución de importaciones. Este fondo deberá incrementarse gradualmente con los intereses que el banco cobre en divisas, para ir creando un respaldo que permita honrar los compromisos contraídos en las renegociaciones.

Los principales incumplimientos de lo planificado se concentran en: No se alcanzan los niveles previstos en 12 producciones agropecuarias.

Dentro de las más significativas se encuentran: arroz consumo, carne de cerdo, huevos, viandas, hortalizas, frijoles, cítricos y madera.

Ello obligó a realizar importaciones adicionales de alimentos en el año, por un valor de 63 millones de dólares, incumpliéndose lo previsto en sustitución de importaciones.

A pesar de no cumplirse con las producciones planificadas, el Ministerio de la Agricultura no controló efectivamente el consumo de combustibles, lo que significó un gasto adicional al que correspondía a los niveles de actividad ejecutados, por 17 mil 800 toneladas de combustible diésel.

El crecimiento de la producción de leche fresca, no se tradujo en un efecto en la sustitución de importaciones de leche en polvo, pues las indisciplinas de algunas provincias en el cumplimiento de la política de distribución y el desvío hacia usos no previstos, ocasionaron que no se entregara el nivel correspondiente de leche fresca a la industria y se tuviera que utilizar leche en polvo para poder garantizar las producciones previstas.

No se alcanzaron los objetivos de la zafra azucarera, dejándose de producir 195 mil 700 toneladas de azúcar crudo 96o previstas en el plan. El azúcar dejada de exportar, significó dejar de ingresar 68 millones de dólares, desaprovechando una favorable coyuntura de precios en este producto.

El níquel incumple el plan de producción y de exportaciones en 6 mil 700 toneladas, lo que significó dejar de ingresar unos 120 millones de dólares, también en condiciones de una coyuntura de precios más favorable que la prevista en el Plan.

El plan de inversión total se incumple un 23,6 por ciento, debido principalmente a falta de preparación técnica de las inversiones, atrasos en suministros importados, falta de materiales de construcción y problemas con el financiamiento externo. Todo ello se refleja también en el incumplimiento del plan de construcciones. La situación de las inversiones, motivó aprobar en el Consejo de Ministros un ajuste al plan, que liberó cemento, acero y combustibles, dando la posibilidad de incrementar ofertas de materiales de construcción con destino a la población. Se sobrecumplió el plan de terminación de viviendas en un 2 por ciento, alcanzándose 32 mil 748.

Se incumple la circulación mercantil minorista total planificada de bienes y servicios en un 1,9 por ciento. Las principales causas que inciden en el incumplimiento son: atrasos en los abastecimientos previstos, fundamentalmente las entregas de la producción nacional, e insuficiente gestión de venta de los productos no alimenticios con destino al mercado de precio diferenciado.

No se logró mejorar, por el Ministerio de Transporte, la estructura de las cargas a favor del ferrocarril, cuya participación en el total transportado por ese organismo fue de un 29,4 por ciento, en lugar del 33 por ciento previsto en el Plan.

En Ciudad de La Habana el transporte de pasajeros incumple lo planificado un 8,8 por ciento, debido al estado técnico de los ómnibus por la carencia de piezas de repuesto.

Un monto importante de ingresos externos previstos en el primer trimestre llegaron en la última quincena de marzo, lo que causó una gran tensión en el manejo de la economía durante ese período.

El Ministerio de Economía y Planificación no ha logrado, con los mecanismos actuales del Plan, prever integralmente el aseguramiento de la importación de las materias primas para determinadas producciones que sustituyen importaciones, para no tener que importar los productos terminados.

El ajuste propuesto por el MEP al estimado de ejecución de las inversiones resultó insuficiente, como se comprueba con el estimado final del año.

Por otra parte, no se ha logrado plenamente que los recursos de importación previstos lleguen al país con la debida secuencia y a tiempo, de manera que se asegure un adecuado ritmo de funcionamiento de la economía.

En cuanto al Presupuesto del Estado, se prevé un déficit de 2 mil 466 millones 500 mil pesos, que representa el 3,8 por ciento del PIB estimado a precios corrientes y resulta 0,3 puntos porcentuales superior al inscrito en la Ley aprobada en la Asamblea Nacional.

En este punto, es preciso referirse a que las auditorías y demás verificaciones efectuadas a entidades presupuestadas, han evidenciado insuficiencias en el uso y administración de los recursos presupuestarios, que incluyen indisciplinas contables, desvíos de recursos, apropiaciones, descontrol de las disponibilidades de fondos, así como de los cobros automáticos, entre otros. Todo ello evidencia que ha faltado exigencia, capacitación y cumplimiento de las normativas y procedimientos en esta esfera.

Los diputados han recibido el informe donde se detalla el comportamiento de las principales actividades y del Presupuesto del Estado, lo cual nos releva de tener que referirnos a ellos en detalle.

No puede dejar de valorarse que los resultados alcanzados por la economía en el año 2010, se logran en un contexto internacional difícil, agudizado por el bloqueo norteamericano, que en este año en particular reforzó las sanciones económicas y la persecución a la actividad empresarial y a las transacciones financieras cubanas, como queda recogido en el informe presentado por Cuba a la Asamblea General de Naciones Unidas, que cifra los daños acumulados en 751 mil 363 millones de dólares, si se tiene en cuenta la pérdida de valor del dólar, que disminuyó más de 30 veces frente al oro, desde 1961 hasta el cierre del 2009.

La elaboración del Plan 2011 partió de la confección de un modelo global, que tuvo como antecedente la proyección de la economía para el período 2011–2015 aprobada por el Consejo de Ministros en el mes de mayo. De dicho modelo se derivaron Lineamientos, los que una vez aprobados por el Consejo de Ministros el 11 de junio, fueron emitidos a los organismos, consejos de la administración y demás entidades nacionales, con la finalidad de encauzar sus propuestas de Plan.

En síntesis, los Lineamientos respondieron a los siguientes criterios: acelerar las inversiones generadoras de divisas en el corto plazo, amortizándose con sus propios ingresos; potenciar en términos generales los ingresos en divisas, no incurriendo en gastos por encima de las posibilidades; aumentar sobre bases objetivas la sustitución de importaciones y en particular en lo referido a los alimentos; propiciar el ahorro de portadores energéticos; reducir los gastos en la esfera de los servicios sociales a favor del consumo de los hogares, diversificando la oferta de bienes y servicios, así como incrementar la eficiencia en la utilización de los recursos con que se cuente y en particular aumentar la productividad del trabajo, induciendo a una correlación positiva en relación al salario, entre otros.

El Plan 2011 que se presenta a la Asamblea Nacional del Poder Popular, fue previamente examinado por el Consejo de Ministros, el que lo aprobó el pasado 20 de noviembre.

En este Consejo de Ministros, a propuesta del General de Ejército Raúl Castro Ruz, participaron sus miembros en pleno y como invitados: el Consejo de Estado, los presidentes de los Consejos de Administración Provinciales y Municipales, el Buró Político, el Secretariado del Comité Central, los Primeros Secretarios del Partido a nivel provincial y municipal, los cuadros centros de la UJC y de las organizaciones de masas, miembros profesionales de Buroes Provinciales del Partido, vicepresidentes de los Consejos de Administración Provinciales, directores provinciales y otros cuadros.

Aunque no todos estuvieron en el mismo local, se posibilitó una participación amplia, cumpliendo con el objetivo de que nuestros cuadros a los diferentes niveles dominen los problemas que debe enfrentar la economía.

Se prevé un crecimiento del Producto Interno Bruto, a precios constantes, del 3,1 por ciento. Este crecimiento se sitúa por debajo del rango concebido en la proyección hasta el 2015 (5,1 por ciento promedio anual). No obstante, en atención al entorno internacional pronosticado, se sitúa en el intervalo probable, teniendo presente la alta dependencia de la economía en relación con el sector externo.

Al crecimiento previsto contribuye significativamente la actividad de construcción que crece un 25,4 por ciento, como resultado del proceso inversionista planteado.

En la industria (exceptuando la azucarera) se planifica un crecimiento del 2,9 por ciento; la producción de azúcar crudo, será ligeramente inferior a la producida este año, como consecuencia de la falta de caña, en lo que ha incidido la sequía, el exceso de corte para la zafra del 2010, las altas demoliciones, baja calidad en las atenciones culturales y las elevadas pérdidas en las siembras.

En la producción de alimentos, los crecimientos resultan discretos en comparación con los altos volúmenes de importaciones que el país se ve obligado a asumir.

La producción de arroz consumo planificada para el 2011, crece un 11,3 por ciento, está acotada a las posibilidades de agua y resulta insuficiente teniendo presente la magnitud de las importaciones de este cereal, calculadas en 445 mil toneladas.

Los precios de importación de los alimentos se pronostica que se incrementen alrededor de un 5 por ciento, comparados con los estimados para el 2010. Los aumentos más significativos están en el café, la leche en polvo, otros lácteos, cárnicos y derivados de la soya.

El saldo del intercambio comercial (exportaciones menos importaciones) es positivo, a cuenta de las exportaciones de servicios que compensan el saldo negativo en bienes. Los ingresos por turismo previstos crecerán un 29,5 por ciento. El número de visitantes ascenderá a 2 millones 757 mil 100, para un 10,3 por ciento de crecimiento.

El saldo de la cuenta corriente del balance de divisas resulta favorable, cumpliendo con el Lineamiento de circunscribir los gastos a los ingresos con que se cuente.

Por otra parte ha de continuar el proceso de reprogramación de una proporción de las deudas contraídas en años anteriores.

Es importante señalar que las capacidades de financiamiento para ejecutar compras a crédito fueron asignadas anticipadamente a los organismos, lo cual, unido a los anticipos antes señalados del primer trimestre, otorga un mayor aseguramiento al Plan.

Se ha logrado un mejor análisis que permitió la definición e incorporación al Plan de la economía de los recursos provenientes de la colaboración internacional y las donaciones. Asimismo, se logró una mayor precisión de los diferentes indicadores correspondientes a las asociaciones económicas internacionales que tienen relación con el plan de la economía. En este sentido es necesario velar y exigir por el cumplimiento de los niveles de exportación comprometidos al constituirse los negocios conjuntos.

En portadores energéticos se prevé un incremento de la eficiencia al considerarse disminuir 9,3 toneladas en el consumo de combustible por cada millón de pesos de valor creado, en relación con el estimado 2010. Este resultado se alcanza, entre otros factores, por el ajuste del 20 por ciento en los consumos administrativos y la disminución de los consumos, asociados a las medidas organizativas derivadas del reordenamiento del transporte.

Para el 2011 se proyecta un crecimiento de las inversiones de un 25,9 por ciento, priorizándose aquellas que generan ingresos por vía del aumento de las exportaciones o por la sustitución efectiva de importaciones en el corto plazo. Estas inversiones deben ser capaces de asumir con sus resultados la amortización de la deuda contraída en los términos pactados.

La estructura del Plan de inversiones contempla un 50 por ciento para inversiones productivas, un 13 por ciento para infraestructura productiva, un 29,8 por ciento para obras sociales, incluyendo la terminación de 43 mil viviendas, y un 7,2 por ciento para otras inversiones.

A partir del reordenamiento del empleo que se ha emprendido en el país, para el próximo año se espera una reducción en la ocupación de unos 146 mil trabajadores, lo que resulta de una disminución de los empleados en entidades estatales (unos 497 mil) y el incremento de 351 mil en otras formas no estatales, incluyendo el trabajo por cuenta propia, que se prevé ha de incrementarse en no menos de 100 mil personas.

La productividad del trabajo se proyecta crezca relativamente más que el salario medio, lo que resulta positivo; la primera lo haría en un 6,2 por ciento y este último en algo más del uno por ciento.

La circulación mercantil minorista de bienes y servicios, se calcula crezca un 7 por ciento. Se prevé un cambio en la estructura de la oferta en el sistema del MINCIN, dirigido a respaldar las ventas de insumos agropecuarios, materiales de la construcción, los alimentos listos para la venta y otros insumos, en lo que se incluyen recursos para cubrir demandas de los trabajadores por cuenta propia.

La oferta de bienes y servicios en las tiendas de recaudación de divisas mantiene la dinámica de años anteriores.

Durante el próximo año, continuará la eliminación de gratuidades indebidas y subsidios excesivos.

Con los niveles calculados de circulación mercantil minorista y de comportamiento de los ingresos de la población, se prevé garantizar el equilibrio de las finanzas internas.

Con el objetivo de desarrollar proyectos que se recuperen y aporten un por ciento de las utilidades a los Consejos de la Administración, se crea un fondo de 20 millones 100 mil CUC que respalda inversiones e importación, lo que modifica la concepción del plan especial de las provincias orientales y se extiende a todo el país.

La información sobre las metas para las principales actividades está recogida en el informe circulado a los diputados.

Un aspecto al que concedemos gran importancia es al proceso de desagregación del Plan 2011 hacia las empresas y demás entidades económicas, a los fines de garantizar que estas puedan disponer de su plan desde el primero de enero del próximo año. Es necesario garantizar por los Organismos y Consejos de las Administraciones Provinciales la calidad de este proceso, con vistas a que todos los cuadros y trabajadores conozcan y hagan suyo lo que corresponde realizar a cada cual para lograr el cumplimiento del plan.

Durante todo el mes de enero, bajo la conducción de la Central de Trabajadores de Cuba, se desarrollará la discusión con los trabajadores, en un proceso político en que ejercerán su condición de dueños colectivos de los medios de producción fundamentales. Ello no debe verse como un acto formal, sino como la oportunidad que tiene cada centro de trabajo de trazarse la mejor estrategia para cumplir el plan, incrementando la producción y la productividad del trabajo, ahorrando recursos y garantizando la elevación de la disciplina en todos los órdenes.

El Anteproyecto de Presupuesto del Estado para el 2011 sometido a consideración de ustedes para su aprobación, ha sido previamente analizado en las distintas comisiones de trabajo que integran esta Asamblea, por lo que nos referiremos de manera general al proyecto de Ley que se presenta.

En el Presupuesto del Estado para el 2011 se calcula un déficit de 2 mil 566 millones 300 mil pesos, que representa el 3,8 por ciento del PIB a precios corrientes.

Los ingresos al Presupuesto se proyectan en 42 mil 460 millones de pesos y los gastos en 45 mil 26 millones 300 mil pesos, de manera que se respalden los principales gastos sociales previstos en el plan de la economía.

Este año, en el proyecto de Ley que se está sometiendo a la Asamblea se propone que el Ministerio de Finanzas y Precios pueda realizar ajustes en los acápites de ingresos y gastos del Presupuesto del Estado, como respuesta a situaciones no previstas en el proceso de planificación, siempre que con ello no se deteriore el déficit fijado en el Artículo 2 del mencionado proyecto de Ley.

Sometemos a aprobación el proyecto de Ley que ha sido circulado a los diputados.

Compañeras y compañeros diputados:

El año 2010 requirió gran esfuerzo de trabajadores, dirigentes y cuadros a todos los niveles para lograr los resultados alcanzados y aunque se aprecian avances, es evidente, por los problemas que subsisten, que hay aún grandes reservas de eficiencia por aprovechar en nuestra economía.

Fue un año también en que se dedicaron intensos esfuerzos a los análisis y la preparación de los documentos de base para el VI Congreso del Partido, que incluyeron la proyección de la economía hasta el año 2015 y la elaboración del proyecto de Lineamientos de la Política Económica y Social.

Asimismo, se comenzaron a aplicar algunos experimentos sobre nuevas formas de gestión de la propiedad social y comenzó a desarrollarse el proceso de reordenamiento laboral, incluyendo la ampliación del trabajo por cuenta propia y la aprobación del régimen tributario para estos trabajadores.

Para el año 2011, primero del quinquenio que se inicia, las exigencias son mucho mayores para hacer avanzar nuestra economía.

En ese propósito, serán decisivos los resultados que se alcancen en el sector agropecuario y en la materialización del plan de inversiones, como garantía de los ingresos futuros por exportaciones y de los ahorros efectivos por sustitución de importaciones.

Asimismo, deberá continuar el proceso de reordenamiento laboral, que demandará un seguimiento constante a todos los niveles de dirección y la evaluación de sus resultados desde el punto de vista económico y de su impacto social.

Los objetivos y enmarcamientos contenidos en el Plan y en el Presupuesto serán inviolables, y eso obliga a que todos cumplan estrictamente con su deber y observen una elevada disciplina.

La atención al Plan, al presupuesto y a los problemas económicos en general, será la tarea fundamental de los dirigentes a cada nivel. Por ello, la marcha de la economía y el cumplimiento del Plan y el Presupuesto serán analizados con la frecuencia que se requiera.

En el año del VI Congreso de nuestro Partido, tendremos que hacer realidad el concepto expresado por el General de Ejército Raúl Castro Ruz en la clausura del IV Período Ordinario de Sesiones de la Asamblea Nacional el pasado año (cito):

"Nos guiamos por la máxima de que si en épocas normales la planificación es un instrumento imprescindible para la labor de dirección, en el complejo escenario que estamos viviendo se convierte en una necesidad vital para excluir los riesgos que entrañan la improvisación y la falta de integralidad."

Muchas gracias (Aplausos).

El diputado Osvaldo Martínez Martínez, presidente de la Comisión de Asuntos Económicos de la Asamblea, presenta el Dictamen de su comisión sobre el Plan de la Economía y el Proyecto de Ley del Presupuesto.

Osvaldo Martínez.- General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente del Consejo de Estado y de Ministros; compañero Ricardo Alarcón de Quesada, Presidente de la Asamblea Nacional; compañeras y compañeros diputados:

Al analizar en esta Asamblea en diciembre del pasado año lo ocurrido en la economía cubana en el año 2009 y las perspectivas para el 2010, resultaba evidente que este año sería también de grandes complejidades y dificultades, en el que avanzaríamos en medio de difíciles condiciones a partir de la combinación de factores internos adversos y de un entorno internacional caracterizado por la persistencia de la crisis económica global.

La desfavorable situación que analizamos hace un año, indicaba la necesidad de transformaciones en el funcionamiento de la economía con plazos de maduración más largos que el breve período anual y que, aun aplicando medidas adecuadas para enfrentar la gravedad de la coyuntura en el corto plazo, no podría esperarse del año 2010 más que una mejoría con relación al 2009 y la siembra en él de medidas de política económica encaminadas a lograr soluciones de fondo en plazos más largos.

En el presente año se han cumplido ambas cosas: el desempeño de la economía ha sido mejor que el año anterior y se elaboraron y pusieron a debate popular el proyecto de Lineamientos de la Política Económica y Social, los que tienen como centro la economía y serán el gran tema del próximo Sexto Congreso del Partido Comunista de Cuba.

En medio de una tensa situación financiera externa la economía alcanzó un crecimiento de 2,1%, cumpliendo lo establecido en el Plan y superior al logrado en 2009.

El valor real de este crecimiento es superior a su modesta dimensión cuantitativa si se tiene en cuenta que fue obtenido en un complicado contexto en el que fue necesario al mismo tiempo, administrar la aguda restricción financiera externa, proteger a la población, asegurar la estabilidad esencial del país, encarar los daños cuantiosos que el bloqueo económico impone, y hacerlo adoptando decisiones de valor permanente tanto para lidiar con la crisis coyuntural como para proyectar el estratégico desarrollo económico-social de futuro.

El manejo de la economía se realizó en este año, dentro de los Lineamientos aprobados por la Asamblea Nacional en diciembre pasado, esto es: no hacer gastos por encima de lo que permiten los ingresos, concentrar y limitar las nuevas inversiones en aquellas que aporten ingresos en divisas en el corto plazo y sustituyan importaciones, disminuir los inventarios de acuerdo a los ciclos de rotación y considerarlos como fuentes del Plan, dar prioridad a las producciones o servicios que generan ingresos por exportaciones, impulsar la sustitución de importaciones y reducir los gastos sociales hasta niveles compatibles con las posibilidades de la economía.

En este año también dio inicio el proceso de reordenamiento laboral, de importancia básica para elevar la eficiencia general de la economía, la ampliación del trabajo por cuenta propia y el comienzo de la aplicación del régimen tributario para estos trabajadores.

No puede olvidarse que la operación de la economía en el año que termina tuvo como escenario internacional y factor determinante de la coyuntura externa, la crisis económica global desatada en la segunda mitad de 2008 y que tras 27 meses de evolución sigue abatiéndose sobre la economía mundial, a pesar de los pronósticos tranquilizadores que más de una vez la han dado por concluida. Ella provoca pérdidas financieras y daños a la economía real y en especial, una gran incertidumbre e inestabilidad que complica en alto grado las proyecciones de precios, condiciones financieras, tasas de cambio de monedas y otros factores necesarios tanto para la toma de decisiones en el corto plazo como para la planificación perspectiva.

En ese contexto de complejidad excepcional para Cuba, pues ningún otro país sufre un bloqueo sobre su economía, el crecimiento alcanzado estuvo acompañado de realidades positivas y también de la persistencia de insuficiencias que requerirán mayor tiempo para corregirlas.

El informe sobre los resultados económicos de 2010 y perspectivas para el 2011 presentado por el Ministerio de Economía y Planificación, en poder de las diputadas y diputados, hace innecesario repetir las cifras y hechos allí expuestos, por lo que serán mencionados solo aspectos seleccionados.

Destaca en los resultados de 2010 que el crecimiento del PIB tuvo lugar sin el deterioro que venía registrándose en años anteriores en la muy importante correlación entre el crecimiento del salario medio y el de la productividad del trabajo, la cual expresaba en esos años una tendencia insostenible en el tiempo. Ese deterioro fue frenado gracias a la aplicación de medidas de ahorro, mayor exigencia de organización y contención del gasto, que indican la sustancial reserva existente de aumento de la productividad, la cual deberá desplegarse y multiplicarse en los próximos años con la aplicación integral de la política enunciada en los Lineamientos para el Congreso del Partido.

Mejora también el resultado de la balanza comercial de bienes y servicios y la eficiencia energética, mientras que en las finanzas externas se aprecian avances significativos como el pago de los vencimientos de deudas en el año, la renegociación de deudas pendientes con desplazamiento de los pagos para después del 2015, el sobrecumplimiento del aporte en efectivo a la Cuenta de Financiamiento Central, la extensión a 15 de los esquemas cerrados de financiamiento y la disminución considerable de los pagos retenidos.

También se puso en práctica una fijación de precios más acertada en los productos de Bolsa que permitió compensar en parte los incumplimientos en las producciones de níquel y azúcar, se utilizaron recursos financieros temporalmente libres para asignarlos como anticipos a organismos productores y exportadores y se creó un fondo de desarrollo que permite a la banca conceder préstamos para el fomento de exportaciones o la sustitución de importaciones. Fue sobrecumplido en 2 por ciento el plan de viviendas terminadas.

Entre los resultados desfavorables merecen mencionarse el incumplimiento de lo planificado en 12 producciones agropecuarias, lo que obligó a efectuar importaciones de alimentos no previstos por 63 millones de dólares, el sobreconsumo de combustible por el Ministerio de la Agricultura, que aun incumpliendo las producciones planificadas, gastó en exceso 17 mil 800 toneladas de diésel, el déficit de 195 mil 700 toneladas en la producción de azúcar que significó no ingresar 68 millones de dólares y desaprovechó una coyuntura de altos precios del crudo.

El plan de producción de níquel se incumplió y por esa razón se dejaron de ingresar unos 120 millones de dólares; el aumento en la producción de leche fresca no se reflejó en la sustitución de importaciones de leche en polvo por indisciplina de algunas provincias en la política de distribución y el desvío hacia otros usos. El plan general de inversiones se incumplió 23,6 por ciento debido a factores como la insuficiente preparación técnica de las inversiones, dificultades con el financiamiento externo y los atrasos en la llegada de suministros importados.

El Plan 2011 que se somete a la consideración de la Asamblea Nacional, plantea un crecimiento del Producto Interno Bruto de 3,1%, por debajo del crecimiento de 5,1% promedio anual proyectado hasta 2015, debido a la inestabilidad de la economía mundial y la elevada dependencia de nuestra economía respecto al sector externo.

Esto es congruente con la evolución incierta de la crisis que en la economía mundial tiene lugar en los dos últimos años. No se ha producido la recuperación como lo evidencian el bajo crecimiento económico en los principales países desarrollados, la persistencia de un elevado desempleo, la comprometida situación del sector bancario en Estados Unidos que se mantiene a flote gracias a la respiración artificial proveniente de los paquetes de rescate con fondos públicos y la muy grave crisis fiscal en Europa con la bancarrota de economías como Grecia e Irlanda y las amenazas de extensión hacia otros países como Portugal y España.

La incertidumbre y el peligro de rupturas graves, se ha incrementado con la guerra de divisas desatada unilateralmente por el gobierno de Estados Unidos.

Ese Gobierno, en franco desgaste político, intenta salvarse reactivando la economía, pero hasta el momento le han fallado tanto los paquetes de rescate basados en fondos públicos como la política de tasa de interés cero y ahora, de forma unilateral y sin importarle lesionar a otros países, aplica medidas que tienden a devaluar el dólar con efectos directos de revaluación sobre otras monedas y la consiguiente pérdida de competitividad y afluencia de capitales especulativos de corto plazo y de carácter desestabilizador hacia otros países.

Esta guerra de divisas agudiza la ya crónica inestabilidad de las tasas de cambio y de los precios en la economía mundial, y encierra la posibilidad de convertirse en guerra comercial en virtud de la respuesta de otros países en defensa de sus economías. Una guerra comercial así ocurrió en los años 30 del pasado siglo, asociada a la crisis económica global de entonces y su resultado fue una disminución absoluta del comercio mundial, un auge del proteccionismo, de las barreras al comercio y una profundización de la crisis en la cual no fue posible encontrar ganadores.

Aunque este es un escenario extremo, no puede descartarse teniendo en cuenta la irracionalidad esencial del sistema capitalista, y la política de Estados Unidos tendiente a revertir la declinación de su hegemonía económica y reactivar su economía nacional agrediendo a los demás.

En el Plan de la Economía Nacional 2011 destacan dos aspectos de especial importancia: el saldo favorable de la cuenta corriente del balance de divisas a partir del principio de no llevar los gastos más allá de los ingresos y la correlación favorable entre el crecimiento de 1 por ciento del salario medio y del 6,2 por ciento de la productividad del trabajo.

Con aporte significativo de las exportaciones de servicios y en la producción de alimentos se planifican crecimientos no elevados en atención a las posibilidades objetivas en el plazo de un año.

Se prevé un crecimiento vigoroso de 25,4 por ciento en la construcción y de 25,9 por ciento en las inversiones, con prioridad para aquellas que generan ingresos en divisas por el incremento de exportaciones o la sustitución de importaciones y que sean capaces de cubrir con sus resultados la amortización de la deuda que pudiera contraerse. También se planifica un mejoramiento de la eficiencia en el consumo de combustible por cada millón de pesos de valor producido.

Un aspecto de particular relevancia en el próximo año será el proceso de reordenamiento laboral con el avance en la eliminación de las plantillas infladas y su ajuste a las condiciones de funcionamiento eficientes y racionales en empresas y unidades presupuestadas.

Los trabajadores por cuenta propia se incrementarán en no menos de 100 mil, funcionando con un adecuado sistema tributario y recibiendo los beneficios de la Seguridad Social.

Cumplir el Plan y hacerlo en correspondencia con los límites fijados en el Presupuesto del Estado y dentro de la disponibilidad de divisas al alcance del país, será un deber para contribuir a mejorar la situación de la economía que es base de la vida de la nación y de su pueblo, en el año del Sexto Congreso del Partido. Parte inexcusable de ese deber lo es la máxima atención al cumplimiento del plan de exportaciones que aporten ingresos netos en divisas y la sustitución de importaciones que representen ahorros.

Para cumplir el Plan tendrán lugar a comienzos de año dos procesos que deben contribuir a lograrlo. Uno de ellos es la desagregación del Plan en las empresas y entidades, de modo que tengan en su poder desde el primero de enero sus planes específicos y el otro —de especial importancia—será la discusión con los trabajadores durante el mes de enero, en debates donde los ejecutores del Plan deberán convertirlo en programa de acciones concretas para cumplirlo en cada lugar en términos de ahorro, productividad, disciplina laboral y tecnológica.

La discusión sistemática del Plan por los trabajadores, que son los responsables de convertirlo en realidad viva, es una de las más importantes manifestaciones de la condición de dueños colectivos de los medios de producción en el sector estatal de la economía donde se concentran los medios económicos fundamentales y se decide la suerte de la economía del país.

El Presupuesto del Estado, de cuya ejecución en 2010 y su proyecto para 2011 tienen los diputados un informe en su poder, muestra en este año un déficit de 3,8 por ciento, ligeramente superior al 3,5 por ciento aprobado por esta Asamblea en diciembre pasado, ratificando una tendencia a la disminución del déficit que alcanzó 6,7 por ciento del PIB en 2008 y 4,8 por ciento en 2009.

Sin embargo, las auditorías y otras verificaciones efectuadas muestran que los gastos pueden reducirse y elevarse su efectividad si se eliminan las indisciplinas contables, el descontrol de las disponibilidades de fondos, los desvíos y otras insuficiencias en la administración de los presupuestos, y da cuenta que arrastramos un déficit de exigencia y cumplimiento de las normas en esta actividad.

En la reducción de los gastos hay todavía mucho por hacer y es esa reducción nuestra fuente fundamental de ingresos.

El Proyecto de Presupuesto del Estado para 2011 establece un déficit de 3,8 por ciento del Producto Interno Bruto, similar al de este año y un nivel de gastos que cubren los requerimientos para el funcionamiento de la economía y la atención de los gastos sociales necesarios. Su explicación detallada se encuentra en el informe entregado por el Ministerio de Finanzas y Precios y adicionalmente, en todas las Comisiones de esta Asamblea se examinó el proyecto de presupuesto.

Compañeras y compañeros diputados:

La Comisión de Asuntos Económicos recomienda a la Asamblea Nacional la aprobación de los objetivos del Plan Económico y Social para 2011 y el proyecto de Ley del Presupuesto del Estado, autorizando al Ministerio de Finanzas y Precios para que pueda efectuar movimientos en los ingresos y gastos debido a situaciones no previstas en el Plan, sin alterar el límite del déficit respecto al PIB establecido en el Artículo 2 del Proyecto de Ley sobre el Presupuesto del Estado 2011.

Lo hace con la convicción de que el cumplimiento de ambos será aporte de importancia básica para sortear con éxito los grandes desafíos que en el próximo año seguirán planteados al desarrollo económico y social del país.

En pocos días comenzará un nuevo año, que será para miles de millones de seres humanos otro período de temores e incertidumbre ante la letal combinación de crisis económica capitalista, depredación de las condiciones para la vida por la agresión profunda al medio ambiente y amenazas crecientes de una guerra nuclear capaz de suprimir la especie humana, sepultada bajo la hecatombe del bombardeo y del invierno nuclear subsiguiente.

A esa extrema encrucijada ha llevado el capitalismo al mundo.

Nunca como antes ha sido tan urgente y claro que los habitantes del planeta, amenazados por el posible exterminio de los humanos, ejerzan el derecho humano de sustituir el capitalismo que los lleva a la aniquilación, por el Socialismo capaz de salvar la especie.

En el próximo año probablemente seguirá su curso destructor la crisis económica global y en él continuarán muriendo de hambre 100 mil personas cada 24 horas, de ellas 30 mil niños menores de 5 años, se gastarán 1,5 millones de millones de dólares en armas, de los cuales no menos de 1 millón de millones será gastado por Estados Unidos, serán destinados otro millón de millones a propaganda comercial embrutecedora y no menos de 500 mil millones al tráfico y consumo de drogas.

Pero será imposible que los países ricos destinen cifras inferiores a esas para mitigar los efectos del cambio climático, o más inferiores aun para cumplir las promesas nunca cumplidas de la ayuda oficial al desarrollo, o enormemente inferiores para paliar la tragedia haitiana.

Ante esos sombríos contrastes, Cuba resplandece con luz propia.

Su heroica resistencia de medio siglo y sus realizaciones sociales alcanzadas en lucha sin tregua contra el más poderoso enemigo, la hacen centro de las esperanzas y símbolo de que es posible construir el mundo mejor para muchos millones de personas en el mundo.

Para que la esperanza viva, el símbolo lo siga siendo y las cubanas y cubanos continuemos construyendo el socialismo y compartiendo los beneficios de la educación, la salud, la cultura, el deporte, la seguridad social, es imprescindible hacer sostenible la economía mediante la eficiencia, el ahorro y la planificación. Solo con una economía sostenible será también sostenible e irreversible el desarrollo social alcanzado.

Para lograrlo se ha orientado la política económica en este año y se han elaborado el Proyecto de Lineamientos de la Política Económica y Social para su debate por el pueblo y su culminación en el Sexto Congreso del Partido.

Hacia él avanzamos después de batallar duramente en los recientes años difíciles de restricciones financieras, con mayor claridad en las ideas para mejorar la economía, con el caudal de experiencias y opiniones emanadas del debate del pueblo, con las cubanas y cubanos educados por la Revolución en valores de solidaridad y justicia social, con la cultura política adquirida en medio siglo de práctica social de una verdadera Revolución y con la dirección tantas veces victoriosa de los compañeros Fidel y Raúl.

Muchas gracias (Aplausos).

Se somete a votación la aprobación del Plan de la Economía para el año 2011 y la Ley del Presupuesto del Estado para el propio año 2011.

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