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Lecciones de la crisis de América latina de los años
80 para la crisis de Europa de hoy
Por Oscar Ugarteche-Rebelión
[02.01.2011]- Actualización 4:30 pm de Cuba
Hay
analogías entre la crisis europea contemporánea y la
latinoamericana de los años 80. En el presente texto
presentamos una mirada desde el lado de los deudores
latinoamericanos de lo que fue dicho proceso y de lo
que se puede anticipar en la Europa actual. Algunos
elementos son opuestos. América latina entró por un
problema de balanza de pagos, Europa por uno fiscal.
En Europa reventó la banca como efecto del credit
crunch surgido en Estados Unidos, En América latina
estalló la balanza de pagos y los tipos de cambio
por un problema de tasas de interés internacionales.
En Europa la crisis comienza con tasas de interés
bajas que luego descienden rápidamente. En América
latina fue con tasas de interés muy altas que aunque
bajaron, se mantuvieron históricamente en niveles
muy altos. En América latina la deuda era bancaria
en notas con tasas interés variable (FRNs), en
Europa la deuda es en bonos con tasas fijas. En
Europa es un exceso de inversión privada en
viviendas, en América latina es alta inversión
pública.
Lo
primero que se debe recordar es que la burbuja
inmobiliaria europea no existió en América latina a
inicios de los años 80. En la España moderna nunca
se había visto una retracción sustantiva de precios.
Lo que la crisis mostró es que los precios estaban
inflados; que los bancos prestaban porque ese es su
negocio y con garantía inmobiliaria no hay pierde; y
cuando se cerró el crédito interbancario
internacional, en la segunda parte del 2008, se
produjo el pinchazo de la burbuja inmobiliaria y la
banca se quedó enganchada con préstamos por valores
mayores que el valor de los predios. El descenso de
precios es desde entonces imparable. Los grandes
bancos españoles rescatados no han quebrado entre
otras cosas por sus inversiones en Latinoamérica,
pero las cajas y otros entes financieros están en
pésima situación. Este problema de sobredemanda de
activos fijos privados con créditos no existió en
América latina a fines de los 70 e inicios de los
80. No había un tremendo desequilibrio entre oferta
de bienes y demanda de los mismos sino un proceso de
inversión pública acelerado financiado con crédito
barato desde el exterior que empujaba el
crecimiento. Extraordinariamente no había grandes
déficit públicos.
Los
umbrales de endeudamiento público latinoamericanos
estaban a inicios de los años 80 en el rango de 50%
del PIB y casi todo era externo, por la poca
confianza que había entonces en instrumentos de
ahorro de largo plazo en moneda nacional debido a la
alta inflación.(Reinhart, Rogoff y Savastano, "La
intolerancia a la deuda", Trimestre Económico , Vol
LXXVI (4) No. 304, octubre diciembre 2009)(en inglés
/
http://papers.ssrn.com/sol3/papers.cfm?abstract_id=435482
). Los umbrales de endeudamiento público de Gran
Bretaña, Irlanda, Portugal, Italia, Grecia entre los
más saltantes era en el año 2008 de alrededor de
100% del PIB. La lógica europea entonces era que la
deuda alta se manejaba emitiendo deuda nueva sin
riesgo cambiario. Como no hay historia moderna de
cesaciones de pagos, no había riesgo soberano de
importancia tampoco. Excepto, claro, por la deuda de
la primera guerra mundial que Estados Unidos le
perdonó a Europa, pero que Europa no se la perdonó a
Alemania.
La
crisis de América latina emergió cuando la tasa de
interés estadounidense, para los fines del caso
internacional, brincó a 20% tras la aplicación de la
política de Paul Volker en el FED de contracción
crediticia para contener la inflación, mientras la
administración Reagan pisó el fierro fiscal a fondo
para reactivar la economía. El brinco de la tasa de
interés llevó consigo por efecto de cartera a una
caída de los precios de los commodities – la inversa
de lo que ocurre ahora–. La causa de la crisis en
ambos casos es exógena a la economía nacional. En la
europea de inicios del siglo XXI lo detonó el crédit
crunch que impidió que las cosas se manejen como
siempre; en la nuestra, que nos pusieron una
zancadilla. En Europa había un exceso de oferta de
vivienda privada; en América latina, estados
inversionistas.
Lo
interesante sin embargo es la entrada del FMI como
actor. En América latina ingresó para rescatar a
países cuyas balanzas de pagos, por las razones
dichas, entraron en déficits masivos. Hay los que
argumentan que eso estuvo bien porque obligó a
equilibrar las cuentas fiscales y externas
aceleradamente. Sólo que como había un problema de
deuda externa, el apoyo a la balanza de pagos se
convirtió en requisito para cada restructuración de
la deuda. En cada vuelta de negociaciones, una vez
al año, se hacía un ajuste para abajo de salarios y
se recomendaba una reducción del gasto público con
un aumento de impuestos. Esto se hizo en nueve
ocasiones entre 1982 y 1990 dejando el empleo y los
salarios en una situación lamentable, y produciendo
un fenómeno de emigración económica indeseado.
Los
ajustes de los salarios y la contracción de la
inversión pública derivó en una contracción de la
inversión privada y de esta forma lo que era un
problema de tasa de interés internacional dado un
nivel de deuda al inicio no muy significativo, se
transformó en una depresión económica y niveles de
endeudamiento públicos muy altos. Los remedios
generaron una enfermedad que luego sí fue atendida
correctamente.
El
Secretario del Tesoro Brady en 1989, decidió que
sería una buena idea reducir los saldos de la deuda,
inflada durante cada refinanciación, a condición de
que se llevaran a cabo reformas estructurales.
Léase, la privatización de los bienes públicos y la
liberalización absoluta de todos los mercados. Esto
se hizo incluso a costa de golpes de Estado, como en
el Perú, donde el paquete de reformas del Banco
Mundial fue aprobado por el autócrata el 67 de abril
de 1992, al día siguiente del golpe. Al final, la
deuda fue una palanca para cambiar la lógica de
acumulación de capital dentro de los países.
En
Europa la entrada ha sido por el recorte fiscal para
permitir el rescate bancario. Tras el credit crunch
y con altos niveles de deuda pública en el PIB, hay
que "rescatar" a la banca. Se entiende que a la
banca acreedora. Como se sabe es a los banqueros y
como también se sabe, si no los rescatas, otros
bancos compran los activos, pero de eso no se trata.
Tampoco se trata de nacionalizar los bancos para
impedir que esto se repita, sino de hacer negocios
en el plano financiero. En general las políticas de
ajuste terminan en una reducción de la participación
de los salarios en el PIB y un aumento de las
ganancias financieras para beneficio del 1% de los
más ricos del mundo –(véase la columna de Marco
Schwartz, 27/12/2010, blogs.publico.com.es/versión
libre). Ya que se desmantelen los sindicatos, los
salarios se vean reducidos en su participación en el
PIB y desaparezcan empresas públicas de todo orden,
las reformas y los ajustes habrán terminado. Paul
Rathbone del Financial Times dice conreferencia a
América latina de los años 80, que "Tomó varios años
(n.a. a los banqueros) darse cuenta que contraer
salarios y encoger las economías era incoherente con
la capacidad de pagar las deudas íntegramente." (http://www.ft.com/cms/s/0/ac9b6954-0d33-11e0-82ff-00144feabdc0.html*ixzz19L9ePh6P
). Los gobiernos perdieron los grados de libertad
para tomar decisiones económicas restringidos por
una condicionalidad del FMI que privilegió el
servicio de la deuda y que derivó en lo que se llama
metafóricamente "la década perdida". Entonces entró
el plan Brady y no antes.
Mientras tanto en Grecia, Irlanda y España van por
el segundo ajuste y en Italia y Gran Bretaña por el
primero. Feliz año nuevo
Ciudad
de Mèxico, 27 de diciembre, 2010
[1]
Investigador titular del Instituto de
Investigaciones Económicas-UNAM, Mèxico. Publicó
Teoría y Practica de la deuda externa en el Perù,
IEP, Lima 1980; El Estado Deudor: la economía
política de la deuda: Perù y Bolivia 1965-1984 , IEP,
Lima 1986; y recientemente Historia critica del FMI
, IIEC-UNAM serie breviarios, 2009. (
http://www.etienda.unam.mx/indexTienda.html?ntienda=iiec/
). Ha publicado ampliamente sobre deuda externa
entre las décadas del 70 y 90 y es autor entre otras
cosas de La genealogía de la arquitectura financiera
internacional, Bergen 2007, en
https://bora
.uib.no/bitstream/1956/2319/1/PhD_Thesis_Oscar_
Ugarteche.pdf . Fue consultor de UNCTAD en la
década del 80 sobre temas de deuda externa.
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso
del autor mediante una licencia de Creative Commons,
respetando su libertad para publicarlo en otras
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