|
HAITÍ,
EL RETO DE SOBREVIVIR |
LA
SOLIDARIDAD DE CUBA
“La colaboración cubana permanecerá en Haití los
años que sean necesarios”
(Fragmento del discurso pronunciado por el
presidente de Cuba, General de Ejército Raúl Castro,
en la Cumbre de la Unidad de América Latina y el
Caribe, celebrada en México el 23 de febrero de
2010)
“La
respuesta de la comunidad internacional ante el
terremoto (de Haití, N. de R.) y, en particular, de
los países latinoamericanos y caribeños, ha sido
encomiable. Pero el gran desafío empieza ahora,
cuando los titulares de prensa abandonen Haití, el
momento de emergencia haya pasado y se diluya la
supuesta “amenaza” de una oleada migratoria. La
solidaria ayuda frente al desastre no debe pasar a
la historia como un gesto fugaz y repentino de
generosa “caridad”.
Ese
país hermano requiere y merece un esfuerzo
internacional de envergadura para su reconstrucción,
desinterés y pleno respeto a la soberanía de Haití y
su Gobierno y una voluntad urgente y de largo plazo,
bajo la autoridad de Naciones Unidas, con la única
presencia de la MINUSTAH ( Misión de Estabilización
de las Naciones Unidas en Haití, N. de R.)
La
solidaridad del pueblo cubano no llegó a Haití con
el terremoto. Ha estado presente desde hace más de
una década.
En ese
tiempo los médicos cubanos habían realizado 14
millones de consultas, 200 mil cirugías, 100 mil
partos y 45 mil operaciones oftalmológicas.
Se
alfabetizaron 165 mil haitianos, se graduaron de
nivel superior 917 jóvenes y cursaban estudios en
Cuba 660 becarios haitianos.
En el
momento del desastre, se encontraban trabajando allí
más de 400 colaboradores cubanos. Nuestros médicos
comenzaron a brindar sus servicios desde el primer
instante.
Ahora
están prestando asistencia médica en el terreno 1
429 colaboradores de la salud, que incluyen 406
médicos residentes, internos y estudiantes haitianos
de 5to año de medicina procedentes de Cuba, además
de 224 médicos de 22 naciones de América Latina y el
Caribe y 7 médicos de los Estados Unidos, graduados
en la Escuela Latinoamericana de Medicina en Cuba,
que conforman un gran contingente internacional.
Venezuela, el Presidente Hugo Chávez, con su
especial sensibilidad y generosidad, Cuba y los
demás países del ALBA se proponen mantener e
incrementar ese esfuerzo y están dispuestos a
cooperar con todas las naciones, sin excepción
alguna, para ayudar al pueblo y al Gobierno
haitianos, a partir de que contamos con los recursos
humanos, la experiencia y la infraestructura inicial
apropiada en el terreno.
Deseo
compartir con ustedes, un proverbio chino grabado en
La Capilla del Hombre, del gran pintor ecuatoriano
Oswaldo Guayasamín, que me impactó cuando la visité
en agosto pasado a la toma de posesión de nuestro
amigo Rafael Correa. Cito: “Yo lloré porque no tenía
zapatos, hasta que vi un niño que no tenía pies”.
Esta
profunda reflexión me hizo pensar con orgullo en
nuestro pueblo, en Martí que nos enseñó que Patria
es Humanidad. Pienso también, en la Revolución
Cubana, en estos 50 años de lucha, y en Fidel, que
con su magisterio nos ha educado en la generosidad y
la fuerza de la solidaridad.
Les aseguro que la
colaboración cubana y su modesto esfuerzo,
permanecerán en Haití los años que sean necesarios,
si el Gobierno de esa nación así lo dispone. A
nuestro país, férreamente bloqueado, no le sobra
ningún recurso, más bien le falta de todo, pero está
dispuesto a compartir su pobreza con los que tienen
menos, en primer lugar con quien hoy más lo necesita
en el continente. |