|
Dos
décadas de asedio contra los sistemas públicos
Por Pere Rusiñol-Público
El
Banco Mundial, la OCDE y los mercados presionan a
los gobiernos para que den prioridad al avance de
los fondos privados
[06.02.2011]- Actualización 8:10
pm de Cuba
"El
primer paso es reformar el pilar público [del
sistema de pensiones] retrasando la edad de
jubilación y recortando el nivel de prestaciones,
empezando por los casos en que son demasiado
generosas. El segundo paso es crear el pilar
privado". Y para ayudar a crearlo, hay que
"empequeñecer el pilar público de forma gradual".
Así lo
escribió el Banco Mundial en 1994 en uno de los
informes más importantes que ha producido nunca,
Adverting the old age crisis [Evitando la crisis de
la vejez]. Desde entonces, el Banco Mundial, el
Fondo Monetario Internacional (FMI), la Organización
para la Cooperación y el Desarrollo Económicos
(OCDE) y las patronales bancarias y de fondos de
pensiones han presionado a gobiernos de todo el
mundo con el mantra expuesto en este trabajo de
1994: exigen un sistema "multipilar" en el que los
fondos privados sean siempre el eje central. Y, para
lograrlo, sugieren "empe-queñecer" el sistema
público.
El
Banco Mundial tiene incluso un documento marco para
extender el "modelo multipilar" nacido del extenso
informe de 1994 y que resume en ocho páginas las 436
del documento base. La propuesta tiene tres patas
principales: una pública, pequeña y dirigida sobre
todo a pobres y excluidos; otra privada,
obligatoria, que exige la cotización de todos los
trabajadores, y, finalmente, una última, privada y
optativa para el que quiera mejorar su pensión.
Banca
de inversión
En 17
de los últimos 19 años, el Banco Mundial ha tenido
como director a un ex alto ejecutivo de la banca de
inversión estadounidense, el principal lobby en
favor de la extensión de las pensiones privadas:
Lewis Thompson (1991-1995), que pasó 40 años en JP
Morgan; James Wolfensohn(1995-2005), ex ejecutivo de
Solomon Brothers, y desde 2007, Robert Zoellick, ex
directivo de Goldman Sachs.
Pese a
ello, su "modelo multipilar" ha sido asumido como
propio también por la OCDE, el FMI, y, en parte, la
misma UE. "Los planes privados de jubilación son el
gran sueño de la banca, porque logran que los
trabajadores les transfieran parte de su salario
durante toda su vida, lo que supone gestionar
muchísimo dinero durante muchos años con un altísimo
margen de maniobra", opina Miren Etxezarreta,
catedrática emérita de Economía Aplicada y autora de
Qué pensiones, qué futuro (Icaria).
Estos
capitales son parte de los mercados que presionan en
favor de los recortes de los sistemas públicos. En
total, suman 12,7 billones de euros, más de 12 veces
el PIB español(1,067 billones) y gigantes todavía
mayores en comparación con algunos de los países de
la UE ahora más asediados: el PIB portugués es de
apenas 0,17 billones, y el griego, de 0,24 billones.
Según
el último informe de la OCDE sobre pensiones y
mercados, del pasado julio, los planes privados
invierten cada vez más en los agresivos hedge funds.
Pero en la mayoría de los casos que analiza, la
principal inversión se destina a deuda pública, en
un porcentaje que en algún caso llega al 90%.
España, Grecia y Portugal se cuentan precisamente
entre los países donde menos éxito ha tenido la
fórmula "multipilar" lanzada por el Banco Mundial en
1994. La penetración de los planes privados en estos
países ahora asediados es sensiblemente menor que la
media de la OCDE: en Grecia son irrelevantes, en
España suponen el 8,1% del PIB, y en Portugal, el
13,4%, cuando la media en la OCDE se sitúa en el
35,5%, y algunos países, como Holanda y Finlandia,
superan el 110%.
La
patronal del sector en España (Inverco) y la OCDE
redactaron el año pasado sendos informes que
coinciden en la causa del retraso de las pensiones
privadas en España: concluyeron que la generosidad
del modelo público impide que crezca el privado.
"A
pesar del tratamiento fiscal que reciben las
aportaciones a los planes de pensiones, la extensión
de estos formatos de previsión depende crucialmente
del espacio que las pensiones públicas dejen para
ello", concluye El impacto de la crisis económica y
financiera en la inversión colectiva y en el
ahorro-previsión, editado en junio por Inverco. Y
termina: "El que las pensiones públicas sustituyan
en porcentajes muy elevados a los salarios previos a
la jubilación, como es el caso de España, con una
tasa de sustitución de las mayores de la OCDE,
implica que hay poco margen para la expansión de las
pensiones privadas".
A la
misma conclusión llegó la OCDE. En un estudio de
2007 (Reduciendo la brecha de las pensiones: el
papel de las pensiones privadas) lamentaba que la
"vía tradicional" para alentar los planes privados
las desgravaciones fiscales era "ineficiente" y
sugería explorar nuevas fórmulas.
Exigencia de recortes
En el
último informe sobre España, en diciembre de 2010,
la OCDE ya evitó los rodeos: "El bajo nivel de
contribuciones a las pensiones privadas podría ser
una consecuencia de las generosas dotaciones que
ofrece el sistema público". La receta que exigía
hace apenas un mes iba en esta dirección: recortes
en el modelo público, como el retraso en la edad de
jubilación, aumento del periodo de cálculo y otras
medidas que bajen la prestación.
Entre
las fórmulas que la OCDE sugería ya en el documento
de 2007 destacaba "lanzar campañas nacionales de
concienciación" sobre los peligros del
envejecimiento, para las que la propia organización
ha elaborado un documento de líneas maestras.
La
sugerencia de "empequeñecer" el sistema público y
lanzar campañas ya estaba en el documento del Banco
Mundial de 1994: "Los pagos [del sistema público] no
deben ser demasiado generosos y la reforma requiere
empequeñecer el pilar público". ¿Y cómo convencer a
la opinión pública? "En Chile, altos cargos del
Gobierno dirigieron una intensiva campaña en los
medios para convencer a la gente de la quiebra del
viejo sistema", subrayaba el Banco Mundial.
Inmediatamente después de publicarse este informe,
en muchos países empezaron a aparecer estudios
augurando la inminente quiebra del sistema público.
Los impulsaron sobre todo fundaciones del sector
financiero o la patronal. En España empezaron a
difundirse el mismo año 1994 con El futuro de las
pensiones públicas, lanzado por BBV, pero en apenas
dos años editaron estudios parecidos el Círculo de
Empresarios redactado por José Piñera, el ex
ministro de Pinochet que dirigió la privatización en
Chile, La Caixa y los que coordinó el catedrático
José Barea, entre otros.
Todos
auguraban la quiebra del sistema público y en algún
caso estimaban que su deuda acumulada en 2010
supondría el 10,7% del PIB. La realidad es que tiene
un superávit acumulado superior al 6% del PIB. Pero
en 1995 los fondos privados apenas tenían en España
un patrimonio de 13.000 millones y el pasado
septiembre sumaban 84.000.
Fuente:
http://www.publico.es/internacional/358837/dos-decadas-de-asedio-contra-los-sistemas-publicos |