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LA
BATALLA DE LOS PRESUPUESTOS:
Nuevos frentes en las guerras de Afganistán e Irak
Por
Amy Goodman (DEMOCRACY NOW!)
[05.03.2011]-Actualizado 8:00 am Cuba
Wisconsin, Indiana, Ohio, Idaho...estos son los
últimos frentes en la batalla de los presupuestos,
con una lucha más amplia que se asoma a raíz de la
posible represión por parte del gobierno de Estados
Unidos.
Estas
luchas, que surgen de la ocupación del edificio del
Capitolio de Wisconsin, tienen como telón de fondo
las dos guerras que Estados Unidos lleva adelante en
Irak y Afganistán. No puede haber una discusión ni
un debate sobre presupuestos, salarios,
jubilaciones, ni déficits, sin un análisis claro de
cuáles son los costos de estas guerras y los
beneficios incalculables de poner fin a las mismas.
En
primer lugar, el costo de la guerra. Estados Unidos
gasta alrededor de 2.000 millones de dólares a la
semana solamente en Afganistán, lo que representa
alrededor de 104.000 millones de dólares al año -y
esto sin incluir Irak-. Comparemos esta cifra con el
déficit del presupuesto estatal. Según un reciente
informe del grupo independiente Centro sobre
Prioridades Presupuestarias y Políticas, "alrededor
de 45 estados más el Distrito de Columbia proyectan
déficits presupuestarios de un total de 125.000
millones de dólares para el año fiscal 2012".
Las
cuentas son sencillas: el dinero debería ir a los
estados, en lugar de gastarlo en un estado de
guerra.
El
Presidente Barack Obama no da señales de que vaya a
terminar ni la ocupación de Irak ni la actual guerra
en Afganistán. Por el contrario, durante su campaña
electoral prometió ampliar la guerra en Afganistán y
esa promesa la cumplió. Entonces, ¿cómo marcha la
guerra de Obama?
No muy
bien.
Durante este período se han registrado más muertes
de civiles en Afganistán desde que comenzó la
invasión encabezada por Estados Unidos en octubre de
2001. Se informó que recientemente sesenta y cinco
civiles fueron asesinados en Kunar, cerca de
Pakistán, donde el aumento de las muertes civiles ha
provocado mayor apoyo popular al Talibán. En 2010
también se produjo el mayor número de muertes de
soldados estadounidenses, llegando a un total de 711
estadounidenses y aliados muertos en Afganistán. El
número de soldados muertos continúa siendo alto en
2011, y se espera que los enfrentamientos se
intensifiquen cuando empiece el clima cálido.
El
Washington Post informó recientemente que el
controvertido programa de aviones no tripulados de
Obama, llevado a cabo por la CIA, en el que aviones
no tripulados sobrevuelan zonas rurales de Pakistán
para lanzar misiles Hellfire contra supuestos
"militantes sospechosos", mató a al menos 581
personas, de las cuales tan solo dos estaban en una
lista estadounidense de personas sospechosas de ser
"militantes de alto nivel". Hay muchas pruebas de
que los ataques con aviones no tripulados, que han
aumentado drásticamente durante el gobierno de Obama,
matan civiles, sin mencionar el apoyo civil
paquistaní a Estados Unidos.
Mientras tanto, en Irak, la democracia que los
neoconservadores en Washington pretendían entregar a
punta de pistola con su estrategia de "impacto e
intimidación" podría estar llegando finalmente, no
con la ayuda de Estados Unidos, sino inspirada en
los levantamientos populares pacíficos en Túnez y
Egipto. Sin embargo, Human Rights Watch acaba de
informar que mientras la gente protesta y los
disidentes se organizan, "los derechos de los
ciudadanos más vulnerables de Irak, especialmente
mujeres y detenidos, se violan sistemática e
impunemente".
Samer
Muscati, investigador en Irak para Human Rights
Watch, acaba de salir de Irak. Dijo: "Una de las
cosas que hemos monitoreado es la tortura en Irak. Y
lamentablemente, la tortura sigue siendo sistemática
y generalizada en los centro de detención. Los
detenidos se quejan habitualmente de los maltratos
que sufren. Cuando estuvimos allí hace un par de
semanas, descubrimos otra prisión secreta en Bagdad
administrada por fuerzas se seguridad de élite, que
depende de la oficina del ministro, sin ningún tipo
de rendición de cuentas. Y estas fuerzas mantuvieron
a los detenidos incomunicados.
Efectivamente, están desaparecidos. No tienen
contacto con sus familiares ni abogados, y los
inspectores de derechos humanos tienen prohibido
visitarlos. Entonces los problemas de derechos
humanos en Irak son graves".
Surgieron protestas en otra Plaza Tahrir, en Bagdad
(sí, Tahrir significa "liberación" en Irak y
Egipto), contra la corrupción y para exigir empleos
y mejores servicios públicos. Las fuerzas del
gobierno iraquí mataron a 29 personas el fin de
semana y detuvieron a 300 personas, entre ellas
trabajadores de derechos humanos y periodistas.
Sin
embargo, Estados Unidos continúa destinando dinero y
soldados para estas guerras interminables. Michael
Hastings, de la revista Rolling Stone, cuyo artículo
sacó a la luz el comportamiento inaceptable del
General Stanley McChrystal, acaba de poner al
descubierto lo que denomina una operación ilegal del
Teniente General William Caldwell en Afganistán, en
la que el Ejército de Estados Unidos montó una
"operación psicológica" contra senadores
estadounidenses y otros dignatarios que visitaban el
país, para lograr apoyo y más financiamiento. Según
una de las fuentes militares de Hastings, Caldwell
preguntó: "¿Cómo conseguimos que estos tipos nos
manden más gente?...¿Qué tengo que ponerles en la
cabeza?"
Arnold
Fields, inspector general especial para la
reconstrucción de Afganistán (SIGAR, por sus siglas
en inglés) recientemente retirado, acaba de informar
que 11.400 millones de dólares están en riesgo
debido a una planificación inadecuada. Otro grupo,
la Comisión Estadounidense para Contratos en Tiempos
de Guerra "concluye que Estados Unidos ha dilapidado
decenas de miles de millones de dólares de los casi
200.000 millones de dólares que se gastaron en
contratos y subsidios desde 2002 para apoyar las
operaciones militares, de reconstrucción y otras
operaciones de Estados Unidos en Irak y Afganistán."
Esto
nos remite a los maestros, enfermeros, policías y
bomberos en Wisconsin. Mahlon Mitchell, presidente
de Bomberos Profesionales de Wisconsin, me dijo en
la rotonda del Capitolio en Madison por qué los
bomberos sindicalizados estaban allí, a pesar de que
su sindicato no estuvo entre los afectados por el
proyecto de ley del gobernador Scott Walker:
Mahlon
Mitchell dijo: "Sabemos que el gobernador estaba
tratando de utilizar la táctica de dividirnos para
reinar. Esto es un ataque a la clase media.
Básicamente está tratando de separar a la clase
media, separar a los sindicatos, enfrentarnos y
deshacerse de los sindicatos y de la negociación
colectiva. Y no íbamos a quedarnos sentados y
permitir que eso sucediera".
Si
dejamos de atacar al pueblo en Irak y Afganistán,
podemos evitar estos ataques contra los pobres y la
clase media en nuestro país.
Denis
Moynihan colaboró en la producción periodística de
esta columna |