|
LA
INCERTIDUMBRE GOLPEA LOS MERCADOS
Efecto tsunami: El impacto del colapso japonés en la
economía mundial
Tomado de IAR Noticias
[16.03.2011]-Actualizado 8:40 pm Cuba
Tras
la catástrofe, Japón, tercera economía y tercer
importador de petróleo a escala global, que apenas
había experimentado una débil recuperación
económica, tendrá que enfrentar las consecuencias
económicas del terremoto más fuerte en golpear al
país en al menos tres siglos. Si los inversionistas,
nerviosos por la alta deuda fiscal de Europa y EEUU,
elevan los costos de financiamiento de Japón,
podrían crear fricciones financieras en la economía
a escala global predicen los expertos.
El
terremoto japonés es uno de esos golpes que
descarrilan las predicciones económicas. Hasta que
se conozca el alcance de los daños, la incertidumbre
será la palabra clave para las perspectivas
japonesas y quizás las globales también, señala este
lunes The Wall Street Journal.
La
agencia Reuters afirma que empresas mundiales de
todo tipo, desde fabricantes de semiconductores a
constructores de barcos, se enfrentan a la
interrupción de sus operaciones después de que el
terremoto y tsunami en Japón destrozase
infraestructura vital y dejara fuera de servicio
fábricas que producen desde componentes de alta
tecnología hasta acero.
Miles
de personas han muerto y millones se encuentran sin
hogar, energía, agua o calefacción tras el seísmo de
magnitud 8,9 que provocó un masivo tsunami que
barrió la línea de costa del norte de Tokio.
El
terremoto obligó a muchas empresas a suspender su
producción mientras las acciones de algunas de las
mayores compañías japonesas se tambaleaban el lunes,
con Toyota y Sony cayendo un 8 y 9 por ciento,
respectivamente.
Con la
evaluación de los daños aún en marcha, empresas y
analistas dijeron que era demasiado pronto para
precisar cuánto podían durar las interrupciones.
"Va a
pasar tiempo hasta que vuelva la confianza de los
inversores en la producción japonesa. Cuando miramos
al terremoto de Kobe, se tardó alrededor de una
semana en conseguir un cuadro general de la magnitud
de los daños", dijo a Reuters Toshihiko Matsuno,
experto en SMBC Friend Securities, refiriéndose al
terremoto de 1995 en el que murieron más de 6.400
personas.
Los
precios de las acciones japonesas cayeron
abruptamente este lunes, durante la primera jornada
bursátil después del terremoto y el tsunami
ocurridos el viernes.
El
índice Nikkei 225 de la bolsa de Tokio bajó en más
del 5% en los primeros veinte minutos de las
transacciones y cerró con una caída del 6,18% o
633,94 puntos hasta situarse en 9.620,49 unidades.
Esto
ocurrió luego de que algunas de las principales
compañías japonesas se vieran obligadas a detener su
producción, no sólo en el nordeste del país -la zona
directamente afectada por el sismo y el maremoto-,
sino también en otras partes del país por causa de
los cortes de electricidad.
Las
acciones del fabricante de automóviles Nissan
cayeron un 9,5% después de que cerrara todas sus
plantas, mientras que las de Toshiba, cuyos
productos incluyen semiconductores y reactores
nucleares, bajaron en un 16%.
Paralelamente, el yen perdió valor frente a 13 de
las 16 principales monedas del mundo, y el precio
del barril de petróleo cayó a menos de US$99 en los
mercados asiáticos, como reacción a una probable
reducción en la demanda de crudo después de que tres
de las cinco principales refinerías japonesas
interrumpieran sus operaciones.
Por su
parte, el Banco de Japón –el banco central del país-
anunció que asistirá a la tercera economía del mundo
inyectando US$183.000 millones de fondos de
emergencia en el sistema bancario, con el fin de
estabilizar los mercados.
Los
economistas pueden estar en lo cierto respecto a lo
que dicen los fundamentos sobre el crecimiento
futuro, pero nadie puede predecir un evento
inesperado. Es por esto que las predicciones es
mejor escribirlas con lápiz, puntualiza The Wall
Street Journal.
El
desastre también es un serio revés para la industria
nuclear, que estaba disfrutando de un renacimiento a
medida que se atenuaban los temores de la opinión
pública sobre la seguridad nuclear al disiparse los
recuerdos del accidente de la isla Tres Millas en
EEUU en 1979 y el desastre de Chernóbil en Ucrania
en 1986.
Probablemente los gobiernos se van a enfrentar a más
protestas en contra de nuevas plantas tras los
esfuerzos de Japón por evitar una fusión en tres
reactores nucleares en lo que se ha considerado ya
como la mayor crisis a la que se enfrenta el país
desde la Segunda Guerra Mundial.
Activistas antinucleares en toda Europa se han
aferrado al accidente en Japón como una prueba de
los riesgos que conlleva la energía nuclear y
dijeron que los gobiernos deberían repensarse sus
planes de nuevas plantas.
"Creo
que un montón de gobiernos, autoridades y otros
planificadores deberían pensarse dos veces los
planes de estaciones de energía en las zonas
sísmicas", dijo Jan Haverkamp, miembro en la Unión
Europea de Greenpeace, que se opone a nuevos
reactores y quiere que los actuales se reduzcan
progresivamente.
El
fabricante francés de reactores Areva y los
productores de energía nuclear EDF y GDF Suez son
miembros destacados dentro de la industria. Las
francesas Alstom y Schneider y la alemana Siemens
también lo son.
Para
el Journal, los enfrentamientos en Túnez que se
extendieron a lo largo de Medio Oriente impulsaron a
los precios del petróleo a niveles inesperados. El
capítulo más reciente de esa historia ha sido las
protestas del viernes en Arabia Saudita. Los altos
precios de los alimentos están reduciendo los
presupuestos de hogares en todo el mundo, y en EEUU
la posibilidad de que el gobierno se quede sin
dinero para funcionar no puede ser descartada.
Ahora
Japón, que apenas había hilvanado una débil
recuperación económica, tendrá que lidiar con las
consecuencias del terremoto más fuerte en golpear al
país en al menos tres siglos.
¿Será
más difícil reparar el daño físico, particularmente
el de las plantas nucleares cuya suerte aún está en
el limbo? ¿Podrán las impactantes imágenes y los
titulares del fin de semana, combinados con la
incertidumbre sobre Medio Oriente y Europa, desatar
un tsunami en los mercados?, se pregunta el
Journal.
Prácticamente todas las automotrices japonesas
suspendieron sus actividades. Sony Corp. cerró seis
plantas de componentes eléctricos. Kirin, Asahi y
Sapporo, que representan cerca de 40% de la
producción de cerveza en Japón, están fuera de
servicio.
El
suministro eléctrico está interrumpido. Los
economistas de Nomura habían pronosticado que Japón,
cuya economía se contrajo en los últimos tres meses
de 2010, "saldría de su actual letargo" en el
segundo trimestre. Ahora dicen que eso no ocurrirá
hasta el tercer o cuarto trimestre.
Mucho
depende de la reacción de los mercados globales. Si
los inversionistas, nerviosos por la alta deuda
fiscal de Europa y EEUU, elevan los costos de
financiamiento de Japón, podrían crear fricciones
financieras, dice el Journal
"No
podemos dar por descontado que los mercados de bonos
tomarán las cosas con calma en el actual entorno
fiscal", dice Maurice Obstfeld, economista de la
Universidad de California en Berkeley. "El tema de
un incumplimiento de la deuda soberana en los países
ricos no estaba en el radar en 1995, ahora las
economías pudientes lo han puesto" sobre la mesa.
Aludiendo al terremoto y los disturbios en Medio
Oriente y el Norte de África, los economistas de J.P.
Morgan Chase predijeron el viernes "una cantidad
inusual de volatilidad en los precios globales del
petróleo en las siguientes semanas".
El
principal factor es lo que ocurra en Medio Oriente.
Japón es el tercer importador mundial de petróleo
después de EEUU y China. Los problemas en las
plantas nucleares podrían hacer que, a la larga,
Japón importe más petróleo, gas natural y carbón.
Los
analistas estiman que el reemplazo de la capacidad
total nuclear de Japón por crudo se traduciría en la
importación de 375.000 barriles adicionales al día,
los que hay que sumar a la actual demanda de 4,25
millones de barriles.
El
Gobierno japonés estimó que esta catástrofe tendrá
un impacto "considerable" en la economía del país y
serán necesarios fondos colosales para financiar la
reconstrucción de las zonas afectadas.
El
costo de la catástrofe podría ascender para los
seguros a US$ 34.600 millones, según una estimación
inicial publicada el domingo por AIR Worldwide,
especialista de la evaluación del riesgo.
El
comisario europeo de Energía, Günther Oettinger,
dijo el lunes que la cumbre especial de la Unión
Europea que se celebrará el martes tras el terremoto
y posterior tsunami en Japón debería abordar las
consecuencias legales, económicas, técnicas y
políticas de la crisis nuclear en el país asiático.
Los
ministros de Energía de la UE se reunirán con
operadores de plantas nucleares, constructores y
reguladores.
http://www.iarnoticias.com/2011/secciones/norteamerica/0020_wsj_terremoto_
econ_14mar2011.html |