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EL
NUEVO MILAGRO ECONÓMICO ALEMÁN
Pequeños empleos y salarios de miseria
Por Angela Klein - Viento Sur / Europe Solidaire
[16.03.2011]-Actualizado 8:40 pm Cuba
El
espectacular crecimiento del Producto Nacional Bruto
del 3,6% el año pasado ha sido alimentado sobre todo
por los estados del BRIC (Brasil, Rusia, India y
China), de una parte pues por países productores de
materias primas y de otra parte por China, que, en
noviembre de 2008, había lanzado un programa
coyuntural de 390 millardos de euros, que jugará el
papel de locomotora para el conjunto de la región de
Asia del sureste. Las exportaciones de mercancías en
dirección a Brasil han progresado el 61,3% en 2010,
las enviadas a China el 55,5% y las de Rusia el
18,3%. La prima a la renovación de coches y el
programa coyuntural han hecho el resto -instrumentos
clásicamente keynesianos donde los haya.
El
empleo contra el salario
Las
medidas tomadas por los interlocutores sociales han
contribuido también a mantener una paz relativa en
el mercado del empleo -así el acuerdo del paro
parcial (la parte patronal de las cargas sociales ha
sido tomada a su cargo por las cajas públicas). El
instituto sindical WSI liga la ausencia de una gran
ola de paro a la práctica convencional llamada de la
"seguridad en el empleo", introducida a partir de
los años 1990 y que se ha extendido desde entonces.
Cuando la cartera de pedidos es un poco baja, prevé
que la empresa pueda reducir el tiempo de trabajo y
por tanto el salario. Sin embargo, el instituto no
es capaz de proporcionar una evaluación precisa de
sus efectos. Finalmente, la flexibilidad del trabajo
ha funcionado bien: las cuentas de ahorro del
trabajo han sido puestas a cero y los trabajadores y
trabajadoras han acumulado una deuda en horas de
trabajo que será devuelta cuando se produzca la
recuperación. Los sindicatos que practican la
colaboración social pueden pues sentirse satisfechos
en su opción de priorizar la seguridad del empleo a
cambio de la reducción del salario y de la puesta en
cuarentena de la cuestión de la reducción del tiempo
de trabajo.
Es una
época difícil para la resistencia y la protesta
sociales. Cuando los "amortiguadores sociales" (como
se dice en Italia) actúan, se dejan pasar los
ataques y se está contento cuando la metralla pasa
por encima. Queda el miedo en el estómago y el
sentimiento difuso de que no es posible que el
tsunami de los despidos masivos y de las reducciones
de salario se lleve el paisaje alrededor de uno y
quedar como único superviviente. Pero el miedo no ha
alimentado jamás la voluntad de resistencia.
Hay
sin embargo una excepción interesante, la de la
manifestación de Nuremberg, con sus 35.000
participantes, un número que sorprendió a todo el
mundo y en primer lugar al organizador, el sindicato
IG Metall. En Alemania meridional se explica esto
así: la pobreza y el paro no estaban hasta ahora al
orden del día, salvo en algunas regiones. La crisis
de 2008 ha golpeado por primera vez en todas partes
y el riesgo del hundimiento se ha hecho manifiesto
-que se piense en el temor expresado por IG Metall
de Bade-Würtemberg a ver la recesión económica
provocar una ola de quiebras de pequeñas y medianas
empresas en el Jura suavo. La participación masiva
en la manifestación de Nuremberg traduce este temor
y la revuelta contra la perspectiva de perder
duraderamente un empleo seguro y aún bien pagado
para emprender la vía de la precariedad, tomada
desde hace bastante por el resto de la república.
Precarios e eventuales
Los y
las que han pagado efectivamente la crisis, son los
eventuales. Un tercio del "milagro alemán de la
contratación" se ha producido gracias a ellos. Están
muy poco sindicados, tienen a menudo empleos sin
futuro, que nos les abren las puertas del subsidio
de paro de primer grado y forman la mayor parte de
quienes tienen el salario mínimo de la ley Hartz
IV.
Los
parados y paradas han tenido también y tienen aún la
ocasión de salir a la calle, pues la reforma de la
ley Hartz puesta en pie por la señora von der Leyen
(ministra federal de Trabajo, democratacristiana ndr)
implica, finalmente, reducciones considerables de la
ayuda. El precio del nuevo milagro del empleo se
encuentra entre los eventuales, en el desarrollo del
sector de los bajos salarios, en el aumento del
subempleo y en el aumento sensible de la pobreza.
Alemania es campeona de Europa en el desarrollo de
los bajos salarios: cualquiera que ligue esto a la
prioridad a las exportaciones es un bromista…
Estos
mecanismos de gestión de la crisis no van más allá
del muy corto plazo. La prima a la renovación de
coches da la espalda a los objetivos declarados del
gobierno en materia de clima; el programa coyuntural
ha fracasado en orientar social y ecológicamente la
recuperación económica. La prioridad a las
exportaciones lleva a un callejón sin salida, pues
es frágil y crea además grandes desequilibrios. Las
proyecciones para este año y el siguiente son ya a
la baja. Y la primavera del keynesianismo ha
terminado: la crisis del euro ha proporcionado un
pretexto bienvenido al gobierno alemán para dar un
giro en dirección al freno de la deuda y a economías
presupuestarias. No, la crisis no está detrás de
nosotros y hay que temer que las verdaderas
dificultades estén todavía por llegar.
12/02/2011
http://www.europe-solidaire.org/spip.php?article20375
Traducción: Faustino Eguberri para VIENTO SUR
http://www.vientosur.info/articulosweb/noticia/?x=3686 |