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Tras
el sueño petrolero
Por
Raúl Menchaca
Cinco pozos se perforarán en el verano en aguas
cubanas en el Golfo de México en busca de petróleo,
un combustible que necesita el país con urgencia…
[16.04.2011]-Actualizado 10:30 pm de Cuba
Hallar
petróleo, pero del bueno, de ese que los expertos
califican como "ligero", es un viejo anhelo de los
cubanos, quienes saben que un descubrimiento de ese
tipo casi de manera automática cambiaría la
situación económica del país.
Hasta
ahora, el ansiado combustible nos ha sido esquivo y
sólo se ha logrado extraer en tierra y aguas someras
un crudo "pesado", con alto contenido de azufre,
pero que resuelve casi la mitad de las necesidades
de la nación.
La
isla vive hoy con los 21 millones de barriles de
petróleo y gas que anualmente se obtienen en los
yacimientos terrestres y en aguas someras, a los que
se suman los 100 mil barriles diarios llegados desde
Venezuela, con facilidades de pago, por los acuerdos
de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de
Nuestra América (ALBA).
Pero
desde hace mucho tiempo todos hablan de que en las
aguas jurisdiccionales cubanas hay suficiente
petróleo y de alta calidad. Funcionarios del
Ministerio de la Industria Básica aseguran que en la
Zona Económica Exclusiva (ZEE) de Cuba en el Golfo
de México hay reservas probables de entre 5.000 y
9.000 millones de barriles.
Por
eso, el ingeniero Manuel Marrero, asesor y
especialista principal de Petróleo del Ministerio de
Industria Básica (MINBAS), anunció hace unos días
que a partir de este verano se perforarán cinco
pozos petroleros en el Golfo, donde se espera hallar
"grandes yacimientos".
"Vamos
a pasar a la fase de perforación. Estamos todos muy
esperanzados en descubrir, incluso, yacimientos
grandes de petróleo y de gas", afirmó Marrero en la
VI Convención de Ciencias de la Tierra, "Geociencias
2010", que sesionó en el Palacio de Convenciones.
En la
ZEE, que tiene unos 112 mil kilómetros cuadrados
divididos en 59 bloques, una moderna plataforma
contratada por empresas extranjeras, realizará una
búsqueda que se extenderá desde este año hasta el
2013, en aguas profundas, que van desde los 400 a
mil 500 metros, y ultraprofundas, a más de mil 500.
La
plataforma petrolífera, llamada Scarabeo-9 y
construida en China y Singapur, es propiedad de la
empresa italiana Saipem y fue contratada por Repsol
YPF, una empresa española que perforó un único pozo
en aguas profundas en el 2004 y encontró
petróleo en un "área de mucho potencial" que
comparte con la noruega Statoil y la india ONGC
Videsh.
La
Scarabeo-9, una plataforma semisumergible con
capacidad para perforar a más de tres mil 600
metros, ahora se prueba en Singapur para el viaje
hasta Las Antillas, luego de algunos problemas
iniciales que han retrasado su llegada a las aguas
cubanas.
No hay
que olvidar, aunque a algunos no le guste, que
debido a las leyes del bloqueo de Estados Unidos
contra Cuba, la Scarabeo-9 tiene menos del 10 por
ciento de componentes norteamericanos para poder
operar contra tranquilidad en la isla.
Después de Repsol, la malaya Petronas, en alianza
con la rusa Gazprom, y ONGC perforarán en sus
propios lotes, y más tarde lo hará Petróleos de
Venezuela (PDVSA) en su bloque situado a 100
kilómetros de Cancún.
Para
José Noya, un analista de exploración de PDVSA, en
aguas cubanas se han encontrado áreas de "gran
potencial", por lo que los venezolanos estarán
excavando "en un año quizás".
Scarabeo-9 está entre las "más seguras y modernas
del mundo" y la perforación se realizará bajo un
marco de regulación "muy severo", de acuerdo con
Marrero, quien así ahuyentó el fantasma del reciente
accidente de la plataforma de British Petroleum en
el Golfo de México, donde se derramaron cinco
millones de barriles de crudo, con graves daños
ambientales en una amplia zona marítima.
La
plataforma que llegará dentro de unos meses es de
sexta generación y sus operaciones en Cuba tendrán
"las mismas garantías de seguridad que ofrece la
comunidad petrolera internacional", apuntó el
especialista.
En ese
sentido, destacó que las empresas que trabajan con
Cuba han asegurado la intervención de compañías de
servicios para enfrentar accidentes y la Defensa
Civil tiene un plan de contingencia contra derrames,
entre otras medidas.
Además
de las ya mencionadas, en la ZEE trabajan las
compañías vietnamita PetroVietnam y angolana
Sonangol, pero Marrero destacó que aún existen 37
bloques disponibles y que para Cuba "no importa de
dónde vengan las compañías extranjeras siempre que
respeten la soberanía de nuestro país y las leyes".
Cuba
abrió su sector energético a la inversión extranjera
en 1991, y desde entonces se estima que las
compañías internacionales han invertido más de 2.800
millones de dólares en la exploración y producción
de petróleo, una cifra considerada modesta.
El
bloqueo, y vuelve a salir otra vez, ha impedido la
participación de las compañías petroleras
norteamericanas en el mercado cubano, donde se han
involucrado empresas de pequeño y mediano tamaño.
Con o
sin las empresas norteamericanas, lo cierto es que
nadie se atreve a perforar sin tener un mínimo de
posibilidades de éxito y en la ZEE se trabaja a
partir del cálculo de que hay una reserva mínima de
200 millones de barriles.
Cuba,
que cuya economía es abierta y dependiente del
combustible, sigue entonces persiguiendo su sueño
petrolero. |