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Según Stiglitz, el
plan para bajar el déficit de Estados Unidos es un
pacto casi suicida
Tomado
de La Jornada
[31.03.2011]-Actualizado 9:50
pm Cuba
El
ganador del premio Nobel de Economía 2001, Joseph
Stiglitz, criticó fuertemente la propuesta Bowles-Simpson
para reducir el déficit presupuestario de Estados
Unidos, al indicar que el plan haría más lento el
crecimiento económico y debilitaría más la economía
estadunidense.
De ser
aprobado, el plan sería contraproducente y
constituiría un pacto casi suicida, afirmó Stiglitz,
quien planteó aumentar la base de recaudación fiscal
entre la población de mayor ingreso económico, en un
artículo de opinión publicado en Politico y citado
por CNNExpansión en su portal de Internet.
El
plan esbozado por la Comisión de Deuda del gobierno
de Barack Obama, dirigida por Erskine Bowles y Alan
Simpson, plantea recortar el gasto discrecional
doméstico y el gasto en defensa, finalizaría con la
mayoría de las exenciones fiscales, disminuiría las
tasas y reduciría el gasto en salud. Propone elevar
la edad de jubilación, los impuestos y el gravamen a
la gasolina.
Gravar
a los más ricos, plantea Stiglitz afirmó: La
reducción del déficit es importante, pero constituye
un medio para un fin, no un fin en sí mismo. En
contraste, impulsaría las inversiones en proyectos
del sector público como forma de promover el
crecimiento y reducir el déficit, indicó.
“Años
de inversiones insuficientes en el sector público
–en infraestructura, educación y tecnología–
significan que hay amplias oportunidades de obtener
altos rendimientos”, dijo.
Reformar el sistema fiscal sería una manera
equitativa de incrementar los ingresos y reducir el
déficit presupuestario, apuntó.
Dado
que una cuarta parte de todo el ingreso generado en
Estados Unidos va a parar al uno por ciento de la
población, la más rica, y que la clase media
estadunidense enfrenta menores ingresos que hace una
década, sólo hay una manera de recaudar más
impuestos: gravar a los más ricos, propone.
Las
autoridades no deberían eliminar las exenciones
tributarias que recibe la clase media para vivienda
y salud, apuntó Stiglitz. Aunque se haga de forma
gradual, el mercado inmobiliario sufriría, lo que
sólo serviría para exacerbar el malestar del
sector.
Además, el gobierno debería gastar menos en
programas militares obsoletos, algo que la propuesta
Bowles-Simpson defiende. Pero Stiglitz pide aún más
reducciones. “La guerra fría terminó hace más de dos
décadas, pero continuamos gastando miles de millones
de dólares en armas que no funcionan contra enemigos
que no existen”. |