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Tsunami y evolución económica de Japón
Por Ernesché Rodríguez Asien - Profesor-Investigador
Universidad de la Habana
[14.05.2011]-Actualizado
11:50 am Cuba
Los dos fenómenos naturales ocurridos en Japón en
marzo del 2011, han sido los más grandes de su
historia, un sismo de más de 9 grados en la escala
de Richte y un tsunami con olas de hasta 10 metros;
lo que afectó una de sus centrales nucleares y
generó un estado de emergencia nuclear. Estos
fenómenos no tienen precedentes, pues la nación
nipona podría necesitar hasta cinco años para
recuperarse de los efectos desastrosos del sismo y
posterior tsunami, que causaron daños por 235 000
millones de dólares.
El
movimiento sísmico ha echado por tierra la
recuperación económica. Dentro de los países
desarrollados, Japón es el que más sufrió la crisis
financiera. Su actividad cayó un 1,2% en 2008 y un
6,3% en 2009. Sin embargo, el año anterior logró de
nuevo tasas de crecimiento, a pesar de registrar una
caída del PIB en el último trimestre. Ello no
impidió que todos los expertos auguraran que la
economía japonesa volvería a la senda del
crecimiento en 2011. De hecho, el terremoto llegó en
un momento en que los pedidos industriales crecían a
un ritmo del 4,2%, la producción industrial iniciaba
la recuperación y la tasa de paro se situaba en el
4,9%, el nivel más bajo desde marzo de 2009.
El
Banco Mundial estima que los daños equivalen a un
2,5% y un 4% del PIB del país en el 2010. También
Morgan Stanley, uno de los principales bancos de
EE.UU., estimó que los daños causados por dichos
eventos, que han implicado la suspensión temporal de
operaciones en plantas de empresas como Sony, Toyota
y Honda, ubicadas en el noreste del país asiático,
significarán una reducción en el crecimiento de la
tercera economía más importante del mundo de hasta
12%.
En
tanto, otros analistas indicaron que, unido a lo
anterior, la interrupción en los sistemas de
alimentación y distribución hace pensar en una
“recesión casi segura”.
La
falta de energía eléctrica es otro factor que
incidirá en un menor crecimiento del PIB nipón
durante la primera mitad del año. Paralelamente, el
ministro de Política Nacional de Japón, Koichiro
Gemba, advirtió que podría ser necesario elaborar
hasta tres presupuestos adicionales para financiar
la reconstrucción del país. “El daño es
generalizado, así que dos podrían no ser
suficientes”, señaló en referencia a las cuentas
públicas del próximo año fiscal, que comienza el
primero de abril y termina el 31 de marzo de 2012.
El
Banco Mundial estima que la economía decrecerá 0,5%
en el 2011. Sin embargo prevé que se recupere de
nuevo en el segundo semestre del año. ¨ El daño a la
vivienda y la infraestructura no tiene precedentes¨,
asegura el Banco Mundial. También dice esta
Institución que el crecimiento deberá aumentar en
los siguientes trimestres a medida que los esfuerzos
de reconstrucción que podrían durar cinco años se
aceleren.
Según la CEPAL, las
repercusiones en el comercio internacional de esta
situación en Japón tendrán un efecto negativo sobre
el desempeño del comercio y la
inversión
mundial, aunque principalmente en la región
Asia-Pacífico. La potente industria nipona ha
convertido a Japón en uno de los principales
importadores de materias primas del mundo.
Por otra parte, el
volumen de las relaciones comerciales entre España y
Japón es relativamente bajo aunque aumentaron
significativamente en 2010. España exportó al país
asiático productos por una cantidad equivalente a
1.432 millones el año pasado, un 17% más e importó
bienes por 3.471 millones. El principal temor de la
economía española es que la crisis de Japón incida
fuertemente a Alemania, que supone el motor y la
locomotora para el resto de Estados miembros de la
UE.
Aun así, reconoce que
los daños del terremoto conducirán a corto plazo a
cortes de la producción y de la demanda en los
mercados internacionales. En cualquier caso,
argumenta que la fase de reconstrucción del país,
que se iniciará en la segunda mitad del año, servirá
para contrarrestar el impacto que sufrirá la
producción industrial en los próximos meses.
La
comunidad internacional ya ha mostrado su voluntad
de socorrer a la tercera economía del mundo. El
presidente de EE UU, Barack Obama, reiteró que su
país continuará ofreciendo toda la ayuda posible a
Japón.
Breve análisis del fenómeno:
La economía japonesa
deberá hacer frente a uno de los terremotos más
devastadores de la historia en un momento en el que
los datos macroeconómicos indicaban una mejora de la
actividad.
Japón podría entrar
de nuevo en recesión en la primera mitad del año.
Pero la reconstrucción, si comienza en la segunda
mitad, aún podría permitir un crecimiento positivo
para el ejercicio.
Las perspectivas de
crecimiento y recuperación de la economía nipona
dependen de la situación interna de este país,
influyendo al mismo tiempo la crisis financiera
internacional como situación externa. Ahora se le
suman como lastre para su crecimiento económico los
fenómenos naturas ocurridos. Habría que esperar como
va evolucionando esta economía asiática.
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