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Ajuste,
desregulación, privatizaciones, despidos y cierres
en Estados Unidos
Por Norberto
Emmerich-
Rebelión
[04.06.2011]-Actualizado
11:50 am Cuba
Uno tras otro los
Estados de la Unión están impulsando políticas de
ajuste neoliberal ortodoxo y esta semana el propio
presidente Barack Obama dio a conocer detalles de su
plan para recortar drásticamente las regulaciones
económicas, como parte del esfuerzo para eliminar
todas las restricciones a la actividad de las
grandes empresas.
El esquema
desregulatorio de la Casa Blanca forma parte del
giro hacia la derecha de la administración demócrata
iniciado a raíz del resultado electoral del año
2010.
El jefe de la Oficina
de la Oficina de Información y Ajustes Regulatorios,
Cass Sunstein, se convirtió en el vocero de esta
política, apelando a todo el léxico disponible de la
ultraderecha americana. Sostuvo que su trabajo tiene
el objetivo de "salvar los dólares del sector
privado y desbloquear el crecimiento económico
mediante la eliminación de regulaciones
injustificadas".
Uno de los aspectos
de la política desregulatoria del gobierno demócrata
tiene su epicentro en la Occupational Safety and
Health Administration ( OSHA), la oficina del
gobierno federal que se encarga de la supervisión de
los accidentes de trabajo. Sunstein dijo que las
nuevas normas "eliminarán más de 1.9 millones de
horas anuales de carga redundante de información a
los empleadores y ahorrarán más de $ 40 millones en
costos anuales. Las empresas ya no cargarán con la
obligación de llenar formularios [de accidentes de
trabajo] innecesarios del gobierno".
El informe 2011 de la
AFL-CIO llamado “Dead on the job" señala que "en el
2009, según datos preliminares de la Oficina de
Estadísticas Laborales, 4.340 trabajadores murieron
en el lugar de trabajo, un promedio de 12
trabajadores todos los días, y se estima que 50.000
murieron a causa de enfermedades profesionales. Se
informaron más de 4,1 millones de lesiones
relacionadas con el trabajo y las enfermedades, pero
este número subestima el problema. La cifra real de
lesiones en el trabajo es de dos a tres veces mayor
-cerca de 8 a 12 millones de lesiones y enfermedades
laborales cada año”.
Como se detalló en la
reciente investigación sobre el desastre minero de
Upper Big Branch, donde 29 operadores de carbón
murieron en abril de 2010, las empresas violan
rutinariamente las precauciones básicas de
seguridad, poniendo diariamente en peligro la vida y
la seguridad de los trabajadores.
La Casa Blanca no
hace más que sumarse a la oleada de ajustes
presupuestarios que recorre todo el país y que,
contradictoriamente con la política de ataque
directo a los trabajadores que manifiesta Cass
Sunstein, hacen un recorrido lateral y se dirigen
primariamente contra el sistema educativo.
El 1° de julio
próximo comienza el nuevo año fiscal y las
legislaturas estatales están trabajando a toda
velocidad para alcanzar acuerdos bipartidistas
alrededor de nuevos presupuestos ajustados, con el
argumento de reducir los déficit que abruman las
economías interiores, cuando en realidad solo buscan
establecer un marco estratégico de políticas que les
permita aumentar el margen de ganancias de las
empresas en medio de la crisis.
En Texas el acuerdo
bicameral se alcanzó el 16 de mayo imponiendo
drásticos recortes a la educación, la salud y otros
servicios sociales.
Hay preocupación en
los sectores de la clase política texana porque la
alternativa de imponer despidos masivos y cierre de
colegios, hospitales y hogares de ancianos, dejaría
sin tocar una suma considerable de dinero en
efectivo del Rainy Day Fund, el fondo estatal para
prevención de tornados, que asciende a 9 mil
millones de dólares. El gobernador republicano Rick
Perry, un desacomplejado agente de los
multimillonarios, ya anunció su oposición a
cualquier proyecto de ley que incluya gastos del
Fondo de Reserva, a pesar de haber utilizado
previamente dinero del fondo en sus propios
proyectos.
Si bien ambas cámaras
de la legislatura estatal están dominada por los
republicanos, los demócratas no han puesto ninguna
oposición seria al recorte de los programas
sociales.
Muchos distritos
escolares locales están anticipando recortes de
fondos estatales de miles de millones y han
propuesto despidos del personal y otras reducciones
en los programas. Algunos distritos escolares se
quejan de que están siendo forzados a efectuar
tantos despidos que están cerca de sobrepasar la
cantidad máxima de estudiantes por maestro permitida
por la ley.
En cuanto a la
educación superior, los recortes a los subsidios a
la universidad, a las becas y a otros programas de
ayuda supondrán una suba en las matrículas. La
Universidad Tecnológica de Texas, una de las más
grandes universidades del Estado, ya dijo que
efectuará 800 despidos este año, cerca del 5% de su
plantilla total, como resultado de los recortes de
fondos. Otras universidades también anunciaron
despidos y aumentos de matrículas.
Por su parte el
presupuesto del gobernador demócrata de Nueva York,
Andrew Cuomo, prevé un recorte de $ 1.3 mil millones
a la educación, al mismo tiempo que elimina la
llamada “sobretasa” a los millonarios, reintegrando
5 mil millones de dólares a los bolsillos de los
grandes empresarios.
La Unión de Maestros
del Estado de Nueva York ha dicho que habrá 13.500
empleados despedidos. La Alianza para la Calidad de
la Educación reportó que el 88% de los 700 distritos
está despidiendo a personal escolar, como
consejeros, bibliotecarios y ayudantes y profesores.
Por su parte, el
Estado de Nevada lidera los indicadores
estadounidenses de desempleo, bancarrotas y
ejecuciones hipotecarias y tiene un déficit
presupuestario que asciende al 54% del presupuesto
total del Estado, el porcentaje más alto de la
nación.
Brian Sandoval, el
recientemente asumido gobernador republicano ha
propuesto un presupuesto de $ 5.8 mil millones para
los próximos dos años, una partida idéntica a la del
período 2007-2008. Planea reducir la educación K-12
(inicial, primaria y secundaria) en $ 270 por
estudiante y también la educación superior por un
monto total de $ 162 millones de dólares.
Este recorte de $ 162
millones de dólares propuesto por Sandoval implica
dos opciones: si se efectúa a través de despidos
supone la eliminación de 1.850 profesores y otros
puestos de trabajo del personal; para cubrirlo
mediante aumentos de matrícula habría que
incrementar, en el caso típico de la Universidad de
Nevada, Las Vegas (UNLV), las cuotas de los
estudiantes desde los actuales $ 6.574 a $ 10.744,
un incremento de más del 60%.
Ya se han hecho
recortes importantes a la educación superior en
Nevada. El presupuesto de la Universidad de Nevada
en Reno se ha reducido en $ 44 millones, un 20%
desde el año 2009, resultando en el despido de más
de 100 profesores y empleados y la eliminación
definitiva de 400 puestos, más la clausura de
veintitrés programas de licenciatura y el aumento
del 28% en el valor de la matrícula. Con la nueva
propuesta de presupuesto deberán eliminarse los
programas de teatro y danza, así como el programa de
licenciatura en francés.
El déficit
presupuestario en Nevada ha hecho salir
reiteradamente a los trabajadores y a los
estudiantes a las calles para reclamar contra los
ataques a su nivel de vida. Desde el pasado mes de
marzo las protestas se suceden a diario.
En las últimas
semanas, los administradores de las Escuelas
comunitarias del condado de Plymouth, al oeste de
Detroit, han enviado a los maestros 269
notificaciones de despido. Algunos de ellos podrían
ser recontratados después de una reestructuración
masiva, pero cientos de personas se quedarán sin
trabajo.
La Fiegel Elementary
School, la escuela con mayores posibilidades de
enfrentar un cierre, es el hogar de muchos
estudiantes de familias de bajos ingresos que viven
cerca. Si la institución se cierra, los padres y los
educadores se verán obligados a encontrar maneras de
transportar a los niños a una de las cuatro escuelas
del área circundante. Las relaciones de larga data
entre los estudiantes, padres, maestros y el
personal quedarán divididas.
En la cercana Ann
Arbor, sede de la Universidad de Michigan, el
distrito escolar enfrenta recortes de presupuesto
por $ 15.1 millones para el año escolar 2011-2012.
La administración planea despedir a alrededor de 70
maestros, eliminar el transporte para estudiantes de
secundaria, cortar la financiación de los programas
deportivos, unificar varios trabajos de
administración y despedir a los custodios.
Según el plan del
gobernador de Michigan, Rick Snyder, el presupuesto
de educación reduciría el gasto por alumno de las
escuelas K-12 por un monto total de $ 470 dólares
cada uno -una combinación de $ 300 dólares en cortes
estatales y $ 170 dólares en fondos federales. Esto
equivale a un descenso del 8 al 10% de la
financiación para la mayoría de los distritos en el
Estado. La Cámara de Representantes de Michigan
propone hacer recortes aún mayores. Bajo ese plan la
financiación total federal y estatal se reduciría
hasta en 501 dólares por estudiante.
Los legisladores
demócratas han planteado algunas objeciones a los
recortes que se están preparando, pero se unen a sus
colegas republicanos en que las reducciones deben
ser hechas. Lo mismo que el partido a nivel nacional
los demócratas de Michigan apoyan la "reforma
educativa", es decir, a la introducción de salarios
basados en el mérito, la revocación de los estatutos
de antigüedad docente y la implementación de
evaluaciones que permitan identificar las escuelas
“fallidas”, que serán cerradas o sufrirán despidos
masivos de personal o se transformarán en escuelas
“charter”.
El Partido Demócrata,
que controla el Ayuntamiento de Detroit, hizo una
convocatoria a nuevos recortes. El Consejo propone
recortar otros $ 65 millones en el gasto que se
agregan a la reducción de 200 millones dólares que
figura en el presupuesto presentado en abril por el
alcalde David Bing.
Entre las áreas
seleccionadas se encuentran el transporte público,
los bomberos y la policía. El presupuesto también
contiene enormes reducciones de financiación a las
instituciones culturales de Detroit como el
Instituto de Artes de Detroit (DIA), el Museo
Histórico de Detroit y el Museo Charles H. Wright de
Historia Afroamericana.
Los demócratas de
Illinois, que controlan ambas Cámaras de la Asamblea
General, están de acuerdo en que el déficit del
Estado se ejecutará principalmente a través de
recortes al sistema de salud, a la educación, sobre
la indemnización de los trabajadores y en la ayuda a
los municipios.
La Cámara también
intenta reducir los pagos a los hospitales de
Medicaid por un monto de $ 463 millones, lo que
tendrá un efecto devastador en muchos hospitales.
También se prevé, aunque es parte de otro proyecto
de ley, la reducción de los honorarios pagados a los
proveedores médicos para el tratamiento
compensatorio de las lesiones de los trabajadores.
El vocero demócrata
de la Cámara, Michael Madigan, despreciando a los
muchos trabajadores que se lesionan en sus tareas,
dijo: "hoy en día la compensación a los trabajadores
es un club entre los médicos, los abogados y a veces
los sindicatos que no está trabajando en el mejor
interés del trabajador lesionado. Creo que debe ser
cambiado".
Por su parte los
legisladores de Florida votaron el viernes 13 de
mayo a favor de poner un tope a los pagos a
Medicaid, proveedores del sistema de salud,
reemplazando el actual sistema de reembolsos de
pagos por servicio. La legislación va a modificar
profundamente la calidad y disponibilidad de la
atención médica de 2,9 millones de beneficiarios
estatales de Medicaid.
Esta medida es el
plan más radical propuesto por cualquier Estado
hasta ahora, articulado por la élite dirigente con
la finalidad de liquidar a Medicaid, el programa de
seguros de salud para los pobres financiado por la
articulación de las instancias estatal y federal.
Los defensores del proyecto de ley afirman
absurdamente que el nuevo sistema ahorrará al Estado
$ 1.100 millones de dólares sin afectar la calidad o
la disponibilidad de la atención.
En Pennsylvania, a
raíz de la brutal propuesta de presupuesto 2011-2012
del gobernador Tom Corbett, que elimina $ 1.2 mil
millones de dinero de la educación pública, el
distrito escolar de Filadelfia debe enfrentar ahora
un déficit de 629 millones dólares.
El Distrito Escolar
ha respondido que deberá aumentar la cantidad de
alumnos por clase, redimensionar las clases de arte
y humanidades, sustituir los programas de
kindergarten de día completo por programas de medio
día y despedir a 3.820 empleados. El transporte en
autobús y también desaparecerán los pases SEPTA para
45.000 estudiantes de las escuelas públicas y
privadas.
El distrito entregó
algunos de sus edificios a los operadores de
escuelas "charter" y varias de ellas se
transformaron en "Academias Promesa" (Promise
Academies) que reciben fondos adicionales para pagar
por jornadas escolares más largas, más años de
escuela y trabajar los sábados. Sin embargo, incluso
estas escuelas se verán afectadas por recortes de $
200 por estudiante.
Al mismo tiempo el
gobernador concesionó más tierras estatales a la
expansión de la industria del gas natural e incluso
ha sugerido que para compensar los recortes a las
universidades estatales éstas abran sus sedes a las
empresas de gas natural. Seis de las 14 escuelas del
sistema estatal se encuentran en terrenos sobre la
pizarra Marcelo, la formación de roca subterránea
que es el foco de desarrollo energético en
Pennsylvania. Corbett ya recibió $ 1 millón de
dólares en fondos de campaña de la industria del gas
natural.
El 16 de mayo, Jerry
Brown, gobernador demócrata de California, dió a
conocer su proyecto de presupuesto conocido como “la
revisión de mayo”, donde se esfuerza por cerrar el
déficit mediante medidas fiscales regresivas contra
la clase obrera por un monto de $ 9,1 mil millones.
El gobernador amenazó
con poner en práctica miles de millones más en
recortes a la educación K-12 y a otros servicios
sociales si sus propuestas fiscales no son
aprobadas. Al mismo tiempo plantea miles de millones
de dólares en reducciones de impuestos a las
corporaciones.
Estas nuevas medidas
se suman a los más de $ 8 mil millones en recortes
ya aprobados por la legislatura en lo que va del
año. Estos recortes, aprobados con el apoyo de los
demócratas del Senado en marzo pasado, incluyen: $ 1
mil millones de CalWorks, el programa de bienestar
de California para el trabajo; 1,7 mil millones
dólares de prácticas médicas, el programa estatal de
seguro de salud para los residentes pobres y $ 1.4
mil millones en educación superior. La mano de obra
estatal también se redujo en 5.500 empleos y 70
parques estatales fueron cerrados.
En este desolador
panorama solo sobresale Vermont que se convertirá en
el primer estado en ofrecer un sistema de salud de
pagador único, lo cual deja fuera a las empresas de
seguros de salud, la principal causa del aumento de
los costos de salud en Estados Unidos. En un sistema
de pagador único pueden operar tanto proveedores de
salud públicos como privados, como siempre lo han
hecho. Pero en lugar de que el paciente o la empresa
de seguro de salud del paciente pague por el
servicio, lo hará el Estado. Básicamente significa
que habrá Medicare para todos: se extiende ese
derecho a toda la población.
Se puede hacer,
incluso en medio de la crisis, incluso dentro del
capitalismo. Porque el objetivo de los planes de
ajuste que recorren todo Estados Unidos no es
reducir el déficit fiscal, sino asestar un golpe
político estratégico contra la clase obrera
americana, a fin de preservar e incrementar su tasa
de ganancia en cualquier escenario posible
Rebelión ha publicado este
artículo con el permiso del autor mediante una
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