Crisis en Estados
Unidos, algo más que la deuda
Por Julio C. Gambina
[02.08.2011]-Actualizado
10:30 am Cuba
La
crisis en Estados Unidos sigue ocupando el
centro de la atención en el debate económico. No
es solo una cuestión de la deuda pública y la
posibilidad de entrar en cesación de pagos en
los próximos días, un tema que preocupa a los
acreedores, internos y externos. Entre los
primeros, los acreedores internos, lo que se
espera es un fuerte ajuste, definido por el
parlamento o de hecho por el poder ejecutivo.
Entre los segundos, los acreedores externos
existe una expectativa que Estados Unidos
privilegiará esos pagos para evitar un colapso
global. En todo caso, resulta una incógnita el
modus operandi de la potencia imperialista, y
enfatizo el carácter imperialista de Estados
Unidos, porque su lógica es la de exportar sus
problemas, o dicho de otro modo, resolver sus
problemas a costa del conjunto de la sociedad
mundial.
Eso es lo que le ha permitido la dominación del
sistema mundial, desde el poder del dólar, las
armas y las imágenes, base de su poder
económico, militar y cultural. Los problemas
manifiestos en la economía estadounidense, la
crisis, pone en discusión su capacidad de
dominación. El tema es serio desde donde se lo
analice.
En
la coyuntura, los datos dan negativos, por caso,
para el segundo trimestre del 2011 el
crecimiento fue del 1,3% contra un 1,8%
pronosticado; siendo corregido el registro del
primer trimestre, que se informa en crecimiento
del 0,4% contra un 1,9% informado previamente.
Estos primeros seis meses indican un leve
crecimiento de la economía, algo inesperado hace
poco tiempo. Incluso, el último trimestre del
2010 fue revisado a la baja, del 3,1% al 2,3%.
(Cuadro 1)
Además, los números deben corregirse hacia
atrás, destacando una mayor gravedad de la
situación que la conocida para el 2008 y 2009,
cuando la crisis se hizo evidente. La caída del
PBI fue del 0,3% para el 2008, cuando se habló
de estancamiento (0%); de una baja del 3,5% en
2009 contra una reducción informada del 2,6%.
(Cuadro 2)

Eso explica que no alcanzó con las inyecciones
de liquidez de Bush (700.000 millones de
dólares) a fines del 2008, ni de Obama (800.000
millones de dólares) a comienzos de la gestión
en 2009; o los ajustes de municipios y estados
locales con impacto directo en el crecimiento
del desempleo, que alcanza a más de 14 millones
de estadounidenses, casi el 10%, sin contar la
masa de indocumentados migrantes que no incluye
la estadística.
En
el plano estructural el tema es más serio, pues
Estados Unidos acumula un déficit comercial
importante desde los años 70´, y un déficit
fiscal alarmante desde la administración Bush y
su decisión de militarizar la economía mundial.
Son las invasiones en Afganistán e Irak, las
incursiones en Pakistán; las amenazas de
involucrarse en ese sentido en Irán, Corea del
Norte, Libia, y claro, en todos los escenarios
que sean necesarios, entre ellos, en nuestra
región. Son bases militares y ejercicios de
guerra que involucran cifras millonarias y
explican el déficit en las cuentas públicas por
casi 2 billones de dólares, que financia todo el
mundo y es motivo de preocupación y debate en
estas horas, ante la demanda del poder ejecutivo
por ampliar la capacidad de endeudamiento, del
100 al 120%, es decir, de 14,3 billones de
dólares a unos 18 billones de dólares.
Son problemas coyunturales y estructurales de la
economía en Estados Unidos, con impacto en la
economía mundial, incluidos los países con
niveles elevados de crecimiento. Se argumenta
que junto a esa crisis, la economía de los
países del sur presentan mejores indicadores de
crecimiento, sin analizar que la situación
China, por ejemplo, se asocia al boom de
inversiones de origen de los países en crisis,
sea Estados Unidos, Europa o Japón; siendo
similar la explicación de la atracción de
capitales a otros “emergentes”, como India,
Brasil o Sudáfrica; y es que precisamente
emergente quiere decir que son visibilizados por
el capital global como espacios adecuados para
la inversión y la obtención de ganancias y
valorizaciones que permitan la continuidad de la
acumulación de capitales, cuyos excedentes se
terminan repatriando a los países originarios.
Pero también, debe reconocerse que el
crecimiento de los precios internacionales de
las comodities, sean la soja, el trigo, los
hidrocarburos, o el oro y otros minerales, están
motivados en la crisis global, y su evolución
está sujeta a imponderables que no puede
resolver la política económica de países de
escaso y relativo peso en la toma de decisiones
mundiales.
Esa es la razón que nos permite señalar que
cuando la crisis es de los más poderosos, sus
costos los paga el conjunto de la sociedad
mundial. Es algo a considerar entre nosotros,
cuando vuelven a emerger problemas sociales de
insatisfacción, caso de la vivienda en Jujuy,
seguido de represión y muerte. No alcanza con un
elevado stock nominal de reservas
internacionales, mucho menos si están expuestas
a las incertezas de la situación mundial, a la
variabilidad de condiciones externas de
funcionamiento económico.
Resulta imprescindible interrogarse sobre el
destino de los excedentes económicos soberanos y
la inserción internacional, puesto que la
disyuntiva será apuntar a estabilizar problemas
foráneos o del sistema mundial, o contribuir a
generar otro orden, lo que supone definir
reinserciones globales, reorientando la
integración, con quienes y para que, con qué
modelo de producción y circulación.
Son interrogantes y disyuntivas que no transitan
la agenda de la integración existente y que
debieran incluirse con urgencia. La disputa
monetaria global es un hecho. Existen países que
promueven la internacionalización de sus
monedas. Es quizá el momento para discutir
regionalmente la cuestión, haciendo imperiosa la
urgencia de instalación del Banco del Sur como
parte de una estrategia más amplia de aliento a
una nueva arquitectura financiera desde
nuestramérica. Un nuevo orden financiero y
monetario en consonancia con la resolución de
necesidades insatisfechas, de vivienda,
alimentos, empleo, educación, salud, cultura u
otras.
Recursos existen, el problema es la insistencia
en un recorrido por el capitalismo, pese a la
crisis, que a no dudarlo es sistémica y de la
cual solo se sale con más ajuste y desigualdad,
con miseria y explotación.
(Tomado de ARGENPRESS.info)