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Intervención de la Ministra de Finanzas y Precios en
el acto de acreditación de los miembros del Comité
de Normas Cubanas de Contabilidad
Realizado el
14 de julio de 2011 en la sede de la Asociación
Nacional de Economistas y Contadores de Cuba
[21.07.2011]-Actualizado
11:30 pm Cuba
Compañeras y Compañeros:
Hoy
damos cumplimiento a uno de los requisitos
establecidos sobre el funcionamiento del Comité de
Normas Cubanas de Contabilidad, la acreditación de
los miembros de este órgano para el período
2011-2014.
En
esta ocasión, se ha renovado el 50 por ciento de
los miembros y se cumple con la representación de
profesionales de órganos, organismos e
instituciones, que por designación, se integran a
este Comité.
De los
30 miembros actuales, contamos con la presencia de
20 compañeras, lo que demuestra el papel de la mujer
en esta esfera de trabajo, 3 premios nacionales de
economía en la especialidad de Contabilidad y están
representados 16 organismos de la Administración
Central del Estado, un Consejo de la Administración
Provincial y la Asociación Nacional de Economistas y
Contadores de Cuba.
La
renovación que se ha producido es parte de un
proceso natural, donde se reconoce la contribución
de muchos de los profesionales que hoy se liberan de
esta responsabilidad, los que recibirán el
reconocimiento merecido por el tiempo que
contribuyeron como miembros de este órgano.
Para
el Ministerio de Finanzas y Precios, el Comité de
Normas Cubanas de Contabilidad constituye un eslabón
significativo en el cumplimiento de la función
estatal que se refiere a los temas contables, y la
respuesta que debemos dar al programa de
implementación de los Lineamientos de la Política
Económica y Social del Partido y la Revolución,
aprobados en el VI Congreso de nuestro Partido.
En
este escenario, es conveniente evaluar un conjunto
de insatisfacciones en el funcionamiento de la
contabilidad, que debemos resolver, para lo cual
este órgano debe elevar su papel asesor.
En
primer lugar, no hemos logrado que la Contabilidad
constituya un verdadero instrumento de dirección.
Conocemos que existen elementos objetivos de la
estructura económica vigente que limitan este
propósito. No obstante, siguen presentes un grupo de
insuficiencias, de carácter subjetivo, sobre las que
debemos incidir. Es voluntad política y una
necesidad para el país, que se resuelvan los
problemas de la contabilidad y que esta juegue su
verdadero papel, muestra de ello es la decisión de
incorporar como información relevante del gobierno,
la contenida en los Estados Financieros de las
entidades, la que se ha comenzado a captar por la
Oficina Nacional de Estadística e Información, en el
caso de las unidades presupuestadas.
Esta
decisión, nos impone dos retos: el trabajo por
elevar la disciplina informativa y la calidad del
dato primario que nutre la Contabilidad.
Un
segundo elemento, lo constituyen las acciones que en
cada organismo, consejo de la administración,
empresa y unidad presupuestada, deben realizarse
como parte de las estrategias de fortalecimiento de
esta actividad. No podemos depender de medidas de
carácter central, lo más importante es que las
administraciones diseñen acciones que fortalezcan el
desempeño de estas áreas y que se conviertan en
elementos de revisión, dentro de los sistemas de
control interno de las entidades.
Un
tercer tema está asociado al funcionamiento interno
de este Comité. Iniciamos un proceso de
transformación legislativa en el año 2005 que está
aun en marcha, por tanto, les corresponde a ustedes
actualizar los programas de elaboración y
completamiento de las Normas Cubanas de Información
Financiera, en especial los elementos generales, sin
descuidar las particularidades de la Contabilidad
Gubernamental, sobre la cual les comentaré más
adelante.
En
este esfuerzo, no se puede descuidar el proceso de
armonización de nuestras normas con los estándares
internacionales, privilegiando las particularidades
de la economía cubana sobre los principales
pronunciamientos de los referentes, para lo cual
deben dar seguimiento a las posiciones normativas
que se van incorporando o modificando en los
estándares que impactan en el trabajo contable en el
país y que son emitidos por diferentes
organizaciones internacionales en esta materia.
Como
parte de los trabajos normativos y de implementación
más complejos a los que nos enfrentamos en este
momento, se encuentra la activación del Sistema de
Contabilidad Gubernamental, proceso de un gran
alcance, que involucra a todos los niveles del
sector gobierno y que debe concluir, en una primera
parte, con la emisión de los Estados Financieros de
este sector y su presentación a las asambleas del
Poder Popular correspondientes.
Esta
es la cuarta tarea en la cual contamos con el apoyo
incondicional de todos los miembros de este órgano,
no sólo desde el punto de vista normativo, sino que
demandamos del esfuerzo de ustedes para el proceso
de implementación, difusión y capacitación de los
principales actores de este proceso.
El
quinto elemento, está asociado a la función que
tiene este órgano asesor de emitir juicios y
recomendaciones sobre los procesos de formación de
técnicos y profesionales de esta actividad, tarea en
la cual no nos sentimos satisfechos. Aún cuando se
reconocen avances, se demanda de una mayor atención
a los procesos de formación de los técnicos de nivel
medio, la elaboración de la base material de estudio
atemperada a nuestras realidades, su inserción
eficiente en los colectivos laborales y la
preparación de los claustros. De tal manera, debemos
seguir contribuyendo a la formación de los
estudiantes y profesores y alertar sobre sistemas de
conocimientos que pudieran no reflejar la realidad
económica del país.
Una
sexta tarea, está asociada al desarrollo perspectivo
y su vinculación con las tecnologías de la
información. El país ha venido haciendo un esfuerzo
en respaldar el desarrollo de la actividad de
control a través del aprovechamiento de las
tecnologías, se organizó un proceso de certificación
de los sistemas contable – financieros
automatizados, que ha dado sus frutos y estamos en
el momento organizativo de la salida del primer
sistema integrado de gestión, que por supuesto,
llevará una fase de prueba controlada y una etapa de
desarrollo continuo. En este campo, al Comité de
Normas Cubanas de Contabilidad le corresponde la
función de recomendar las mejores alternativas de
control, alertar sobre las transformaciones
legislativas necesarias y atemperar los principales
pronunciamientos contables del país, para hacer más
eficiente y eficaz el uso de las tecnologías como
respaldo a los procesos contables.
Considero oportuno, reconocer el esfuerzo que
realizan las entidades cubanas productoras de estos
sistemas, para adecuarlos a las decisiones que el
país adopta, tal es el caso de las facilidades
informáticas para la captación de los estados
financieros por la ONEI, lo cual demuestra, una vez
más, que cuando las acciones se realizan de manera
coordinada, los propósitos se cumplen.
En
estos momentos, aparece una séptima tarea, asociada
a la revisión de todo lo normado en materia de
control interno desde el punto de vista contable, de
manera que respaldemos el proceso de actualización
de los sistemas de control interno de las entidades,
a partir de la emisión de la Resolución 60 de la
Contraloría General de la República. Este es un
proceso complejo, han cambiado los enfoques, se
privilegia la gestión de riesgos y la prevención,
por lo que no podemos conformarnos con tener en
nuestra legislación acciones de control de carácter
general, siendo necesario identificar riesgos,
causas y condiciones; y recomendar elementos que
jerarquicen las acciones de prevención.
La
octava tarea, está asociada a la necesaria
evaluación integral de la práctica contable. Hay que
identificar las causas y condiciones que impiden un
desarrollo coherente de esta actividad, a lo cual
los miembros de este Comité pueden contribuir
significativamente, no sólo con su experiencia
personal, sino con el intercambio directo,
organizado y sistemático que debemos implementar en
el corto plazo, que se vincula con la novena tarea,
la que constituye un reto significativo y es que
debemos darle un cambio a la preparación continúa de
los profesionales y técnicos de la contabilidad, así
como a los cuadros. Esta es una de las tareas en las
que el Comité debe recomendar formas, métodos, y
vías para organizarla y darle seguimiento; y donde
contamos con la participación, de manera especial,
de la Asociación Nacional de Economistas y
Contadores de Cuba.
He
dejado para el final la décima tarea, no porque sea
la menos importante, sino, porque estratégicamente,
es la que demandará más nivel de creatividad y
respaldo de todos ustedes; esta tarea es la asociada
con el seguimiento a los resultados de los proyectos
y modelos experimentales derivados de las decisiones
para actualizar el modelo económico cubano y la
respuesta que, en materia contable, debemos dar a
las decisiones surgidas de la implementación de los
Lineamientos aprobados en el VI Congreso del
Partido. Todo lo que en este sentido se haga, deberá
ser con orden y transparencia, en lo cual la
contabilidad juega un papel esencial.
No
quisiera finalizar, sin reconocer el trabajo
realizado por los compañeros que llevaron a cabo el
estudio y la propuesta de medidas para el
perfeccionamiento y simplificación de la
contabilidad de las unidades presupuestadas, muchos
de los cuales, por su trabajo en este equipo, forman
hoy parte de este órgano.
Reciban, en nombre de la dirección del Ministerio de
Finanzas y Precios y de la Asociación Nacional de
Economistas y Contadores de Cuba, la felicitación
por esta designación y los exhortamos a contribuir,
activamente, en la elaboración de juicios
profesionales que permitan un proceso de toma de
decisiones acertadas, sobre la política contable del
país.
Muchas
Gracias. |