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Vistazo a la más
reciente historia económica de Cuba
Por
Raúl Menchaca
[21.08.2011]-Actualizado
11:30 am Cuba
No
podía ser más precisa la llegada del libro Notas
sobre la economía cubana, del investigador José Luis
Rodríguez, quien en tres ensayos pasa rápida revista
a la historia económica más reciente de la nación.
Presentado ante un numeroso grupo de especialistas
en la sede habanera de la Asociación Nacional de
Economistas y Contadores (ANEC), el texto es la
conjunción de esfuerzos del Instituto de
Investigaciones Culturales Juan Marinello y de Ruth
Casa Editorial.
El
volumen está integrado por tres ensayos acerca de la
política económica aplicada en Cuba entre 1959 y
2009, al tiempo que reflexiona sobre la
planificación seguida en el país y analiza las
relaciones económicas entre Cubay la desaparecida
Unión Soviética y después con Rusia.
"No
tenemos, lamentablemente, una historia económica y
el libro trata de remediar esa situación porque
muchos elementos se desconocen, como el debate
económico entre el Che y Carlos Rafael Rodríguez,
los detalles de la zafra del 70 o los pormenores del
Período Especial", dijo Rodríguez, quien fuera
ministro de Economía desde 1995 hasta 2009.
El
ahora asesor del Centro de Investigaciones de
Economía Mundial aseguró aCubahora que "hace falta
entender esas cosas para comprender el presente y lo
que vamos a hacer en el futuro".
El
libro adelanta criterios que para muchos pueden
sonar como heréticos, pero Rodríguez los fundamenta
con la certeza de quien sabe lo que está hablando.
"La
economía cubana ha alcanzado un desempeño favorable
en los últimos 50 años", asevera el investigador en
el libro, donde calcula en 3,3 por ciento el
crecimiento promedio anual del Producto Interno
Bruto (PIB) en el período 1959-2009.
El
Doctor en Ciencias Económicas, título alcanzado en
la URSS en 1978, explica que desarrollarnos y crecer
en ese por ciento a pesar delbloqueo implacable, ya
es suficiente, pero hay que ir más a lo profundo.
En ese
sentido indica que se ha logrado formar un
invaluable capital humano durante poco más de medio
siglo y resalta un elemento poco conocido: la
contribución cubana al desarrollo de otras
naciones.
"Entre
1960 y 2008 más de 200 mil cubanos trabajaron en
otros países y el costo de esa Ayuda al Desarrollo
ronda el 2 por ciento del PIB nacional, cifra tres
veces más alta que la meta fijada por Naciones
Unidas que es del 0,7".
Rodríguez defendió que la propiedad estatal mantenga
un papel determinante en el proceso de actualización
del modelo económico cubano, al afirmar que aún
cuando en este momento "se da una apertura hacia
otras formas de propiedad sociales, como la
cooperativa, va a seguir teniendo un peso
determinante la propiedad estatal".
"Tiene
que existir un nivel de concentración de recursos y
de gestión suficientemente centralizados para que
pueda haber un proceso de desarrollo", sostuvo.
El
Premio Nacional de Economía, Joaquín Infante, quien
le acompañó en la presentación, consideró que el
libro es "muy oportuno en este momento" para "por lo
menos no cometer los mismos errores y que sirva como
experiencia para equivocarnos menos".
"Brinda una información rica, veraz, objetiva, que
permite arribar a conclusiones certeras sobre
nuestros problemas y éxitos", dijo Infante, una voz
muy respetada en la comunidad de economistas
cubanos.
También la presidenta del Instituto Juan Marinello,
Graciela Pogolotti, destacó el aporte de este texto,
al comentar que las jóvenes generaciones no solo no
conocen el proceso económico de Cuba, sino el
proceso político y "por eso es fundamental darles
libros como este que permiten saber adónde vamos".
La
prestigiosa intelectual pidió investigar los
antecedentes de la historia económica del país, que
tiene una vulnerabilidad marcada por la dependencia
del mercado internacional. |