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Estancamiento de la OMC, indicio de un problema
mayor
Por Martin Khor - Red del Tercer Mundo
[21.08.2011]-Actualizado
11:30 am Cuba
El
espíritu de la cooperación económica mundial parece
haber mermado, si se toma como indicador el
continuado impasse de la Organización Mundial del
Comercio (OMC). A principios de este año se
intensificaron los esfuerzos por lograr que la Ronda
de Doha de negociaciones comerciales concluyera en
2011, pero para fines de abril resultó claro que eso
no sería posible porque aún quedaban temas claves
sin resolver.
Para
salvar a la OMC del bochorno de un fracaso casi
todos los países miembros convinieron en un conjunto
de “resultados iniciales” para beneficiar a los
países más pobres, y anunciarlo en la conferencia
ministerial a celebrarse en diciembre.
Habría
cuatro resultados para los países menos adelantados
(PMA): 1. acceso libre de derechos en los mercados
de países desarrollados para un noventa y siete por
ciento de sus productos, como mínimo; 2. avances en
la reducción de las subvenciones de los países ricos
sobre el algodón, un producto importante para ellos;
3. una exención que les permita obtener acceso
especial a los mercados de servicios de los países
desarrollados; y 4. normas de origen más favorables
para sus productos.
Este
acuerdo apenas si afectaría el comercio de los
países desarrollados, dado el pequeño cupo que
tienen en estos mercados los productos de los PMA.
Además, las dos medidas más importantes –acceso
libre de derechos al mercado y reducción de las
subvenciones al algodón– ya habían sido acordadas en
la reunión ministerial celebrada en Hong Kong en
2005. Se reclamaba a la OMC sólo la aplicación de lo
que se decidió hace seis años.
Pero
algunos países desarrollados, en particular Estados
Unidos, no aceptaron esta propuesta. Como condición
exigieron que se trataran otras cuestiones, como la
lista “PMA-plus”, que incluía acuerdos sobre
facilitación del comercio, eliminación de aranceles
sobre bienes ambientales y reducción de subvenciones
a la pesca.
Se
trata de temas complejos que no pueden resolverse
antes de diciembre. Vincularlos a la propuesta de
los PMA equivaldría a liquidarla.
En dos
reuniones de la OMC que tuvieron lugar la semana
pasada se declaró muerta la propuesta PMA-plus. Los
países en desarrollo, en una demostración de unidad,
declararon que se restaurara la idea original de
beneficiar a los PMA, sin condicionarlo a un acuerdo
en otros temas. El argumento fue que la OMC debe
mostrar al mundo que, aún si no puede resolver otras
cuestiones, por lo menos los PMA deberían tener la
prioridad y recibir algunos beneficios.
Pero
las posibilidades de que la propuesta tenga
andamiento parecen remotas. Estados Unidos dijo que
resultaba claro que los denominados “resultados
iniciales” no iban a tener lugar. Y si bien hay una
tendencia a decir “sigamos intentándolo”, eso sería
inútil ya que no hay perspectiva de cambio en las
posiciones férreamente sostenidas.
En
nombre de los PMA, Bangladesh dijo que los
“resultados iniciales” para estos países no eran ni
siquiera eso ya que se trataba de compromisos
asumidos hace años por los ministros. “De hecho,
para los millones de personas de los PMA serían más
bien resultados retrasados, después de haber
esperado infructuosamente toda una década”, expresó
el embajador bengalí.
Agregó
que la cuota de importación de los PMA en los países
desarrollados es un magro 1,26 por ciento, del cual
apenas un 0,7 por ciento corresponde a importaciones
no petroleras. Por lo tanto, es inconcebible que
aplicar la propuesta de resultados iniciales para
estos países represente alguna dificultad
considerable para las importaciones de los países
desarrollados.
Sudáfrica expresó que la OMC necesitaba un anticipo
para el desarrollo para recuperar su credibilidad.
La
conferencia ministerial de diciembre debe discutir
cómo se llegó a esta coyuntura en la que el mundo no
puede cumplir ni siquiera las promesas realizadas en
2005, en cuanto a dar acceso libre de derechos al
mercado a los PMA y eliminar las subvenciones que
distorsionan el comercio y destruyen los puestos de
trabajo de las fincas de algodón de los países
africanos pobres.
China
manifestó que aún cuando la Ronda de Doha no
concluya este año, una pequeña propuesta en
diciembre la mantendría viva.
En
otra reunión celebrada también la semana pasada, el
presidente del Consejo General de la OMC, el
embajador de Nigeria Yonov Agah, anunció que algunos
países habían propuesto que los ministros adoptaran
en diciembre algunos temas nuevos del “siglo XXI”,
como cambio climático, tasas monetarias y seguridad
alimentaria. Pero destacados analistas en temas de
comercio de países en desarrollo señalaron que sería
contraproducente embarcarse en otras negociaciones
sobre temas nuevos sin haber podido resolver las
cuestiones de la agenda de Doha.
Por
ejemplo, sigue sin resolverse la reducción de las
subvenciones agrícolas de los países desarrollados,
que se supone está en el corazón de las
negociaciones de Doha, y tampoco se han resuelto las
cuestiones del desarrollo, como las contenidas en la
propuesta de los PMA.
Asumir
temas nuevos y complejos que interesan
principalmente a los países desarrollados sería, en
los hechos, eludir los temas de interés de los
países en desarrollo que aún no se han resuelto.
No
obstante, Agah enfatizó que cualquier tema que se
incluya en la agenda de la conferencia ministerial
de diciembre debe contar con el consenso de todos
los miembros.
Es
poco probable que se incluyan temas nuevos y
difíciles, ya que esto llevaría a la negociación de
nuevas normas. Pero también es poco probable que en
diciembre se apruebe la propuesta para los PMA. Por
lo tanto, la OMC enfrenta un dilema, una especie de
crisis de identidad en cuanto a qué hacer en
diciembre y después.
Todavía tiene muchas otras funciones, como evaluar
las políticas de los países miembros y atender los
casos de controversia, que han crecido en número y
alcance.
Tal
vez sea tiempo de que la OMC actúe como otras
organizaciones internacionales y se conforme con que
sus conferencias discutan cuestiones habituales, en
lugar de contar los éxitos solamente si hay
negociaciones para crear normas.
Martin
Khor, fundador de la Red del Tercer Mundo, es
director ejecutivo de South Centre, una organización
de países en desarrollo con sede en Ginebra.
http://agendaglobal.redtercermundo.org.uy/2011/08/05/estancamiento-de-la-omc-indicio-de-un-problema-mayor/ |