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Estados Unidos pierde
el rango de país más solvente del planeta
La
Jornada
Standard & Poors rebaja la calificación de la deuda
estadounidense
[21.08.2011]-Actualizado
11:30 am Cuba
Estados Unidos perdió la categoría de país más
solvente del mundo. Por primera vez, los bonos
avalados por el Tesoro de ese país fueron
degradados. Y aunque se mantuvieron con la
calificación de grado de inversión, el solo hecho de
que se revisara a la baja la capacidad de pago de
esa nación fue interpretado como un revés sin
precedente para la mayor economía del mundo.
Standard & Poor’s, la principal firma de
calificación de deuda emitida por gobiernos y
empresas, redujo ayer un escalón la nota de los
bonos emitidos por el Tesoro de Estados Unidos, que
desde 1917, cuando se comenzó a realizar este tipo
de evaluaciones, habían mantenido la etiqueta de AAA,
el máximo grado de solvencia crediticia. El país
recibió por primera vez la nota AAA por parte de la
agencia Moody’s en 1917, y en 1941 por S&P.
El
conflicto político en Washington y las dificultades
para atender los problemas fiscales de largo plazo
se produjeron junto con una desaceleración del
crecimiento de la economía que afecta la industria,
los servicios y el consumo en el mercado interno
estadunidense como telón de fondo, que se saldó con
la semana de más pérdidas en los mercados bursátiles
del país en dos años.
El
efecto de una decisión como la adoptada por S&P
transmite las dificultades financieras al ámbito de
la economía del hombre en la calle. La revisión dejó
el bono estadunidense en AA+, todavía en el rango
del llamado grado de inversión.
La
decisión añade tensión para los siguientes meses,
pues la firma no sólo redujo la nota, sino que
añadió perspectiva negativa a la nueva calificación,
pese a que fuentes del gobierno involucradas en las
negociaciones con la agencia criticaron su análisis,
al que acusaron de tener fallas profundas y
fundamentales e intentaron infructuosamente evitar
la rebaja. Según el Tesoro estadunidense, el error
en el análisis es de 2 billones de dólares.
Un
análisis con un error de 2 billones de dólares habla
por sí mismo, dijo un portavoz. Asimismo, los
reguladores financieros del Tesoro publicaron una
circular dirigida a sus bancos afirmando que nada
cambiará tras la degradación.
En un
momento en que la economía estadunidense se asoma a
una segunda recesión en dos años, la disminución en
la calificación de su deuda podría subir el costo de
endeudamiento del gobierno, que ya enfrenta el mayor
déficit fiscal desde la Segunda Guerra Mundial.
También significa que las empresas de Estados Unidos
tendrán que pagar más para obtener financiamiento,
un lastre en momentos en que el mercado nacional,
que aporta dos terceras partes del producto interno
bruto (PIB), pasa por su fase de mayor debilidad en
dos años. Para los consumidores estadunidenses, el
efecto es directo en el bolsillo: subiría el costo
de sus hipotecas (en ese país la mensualidad se
ajusta conforme cambian las tasas de interés) y el
de las tarjetas de crédito.
La
calificadora sostuvo que la reducción se debió a
preocupaciones ligadas al creciente déficit
presupuestario del país y su abultada deuda, que
llegó esta semana a 15,5 billones de dólares,
equivalente al 102% del PIB.
El
presidente de la comisión de calificaciones de S&P,
John Chambers, afirmó que Estados Unidos pudo haber
evitado la degradación de su calificación si hubiese
aumentado más rápido el techo legal de la deuda.
La
primera cosa que podría haber hecho era levantar el
techo de la deuda de manera oportuna, por lo que se
habría evitado el debate, justificó Chambers.
Añadió
que en el pasado el límite legal de endeudamiento se
aumentó 60 o 70 veces sin tanto debate.
S&P
tomó la decisión después de meses de intensos
debates entre los políticos de Washington sobre el
aumento del techo legal de la deuda pública, que fue
resuelto in extremis el lunes pasado, apenas horas
antes de que el país entrara en suspensión de
pagos.
Los
bonos del Tesoro de Estados Unidos, alguna vez
vistos como el indiscutible refugio de activos a
escala mundial, están calificados ahora por debajo
de los títulos emitidos por países como Gran
Bretaña, Alemania, Francia y Canadá.
La
rebaja en la calificación refleja nuestra opinión de
que el plan de consolidación fiscal que el Congreso
y el gobierno aprobaron recientemente es
insuficiente en lo que, a nuestro entender, se
necesita para estabilizar las dinámicas de deuda de
mediano plazo del gobierno, expuso S&P en el
comunicado con el que anunció la decisión.
El
martes pasado el presidente Barack Obama firmó una
ley que busca reducir el déficit fiscal en 2,4
billones de dólares en los próximos 10 años.
La
cifra está lejos de los 4 billones en recortes de
gasto que según S&P son necesarios para arreglar la
economía del país. La firma cuestionó que el plan de
reducción de déficit fiscal no considere acciones
para incrementar impuestos u otras fuentes de
ingreso.
Elevar
los impuestos a los más ricos, a lo que se oponían
los republicanos; o recortar gasto en áreas de salud
y educación, lo que rechazaba la Casa Blanca, fueron
los ejes que llevaron al país al filo de la
suspensión de pagos.
Chambers, de S&P, declaró a CNN que la
responsabilidad del aprieto en el que ahora se
encuentra la mayor economía del mundo debería ser
compartida por todas las partes involucradas.
Creo
que hay mucha culpa que repartir. Este es un
problema que se viene gestando hace mucho tiempo,
tanto en esta administración como en la anterior.
La
decisión de S&P añadirá preocupación en los mercados
financieros mundiales, que en la última semana se
resintieron de las mayores pérdidas en dos años,
pero también afectará a los acreedores del gobierno
estadunidense, el más endeudado del mundo, con
pasivos por 15,5 billones de dólares.
China,
segunda economía del planeta, es el principal
acreedor de Estados Unidos, con más de un billón de
dólares de sus reservas de divisas invertidas en
bonos del Tesoro estadunidense. Le siguen Japón, con
912.000 millones, y el Reino Unido, con 346.500
millones. México está entre los principales 20
acreedores, con 27.700 millones.
Ahora
tenemos que dar un paso atrás desde nuestra
perspectiva, desde una perspectiva de orgullo
estadunidense. ¿Dónde vas a poner tu dinero ahora?
Europa es un desastre, declaró a Reuters Greg
Salvaggio, vicepresidente de Tempus Consulting en
Washington.
Las
otras dos calificadoras, Moody’s y Fitch,
mantuvieron esta semana la calificación AAA al
gobierno de Estados Unidos.
Fuente:
http://www.jornada.unam.mx/2011/08/06/politica/002n1pol?partner=rss
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