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El
cambio climático está detrás del hambre
Por Julio Godoy - IPS
[02.09.2011]-Actualizado
10:30 pm Cuba
La
severa sequía en el Cuerno de África, que ha causado
la muerte de al menos 30.000 niños y niñas y afecta
a un total de 12 millones de personas, sobre todo en
Somalia, es directa consecuencia de fenómenos
asociados con el cambio climático.
"La
presente sequía en el Cuerno de África ha sido
provocada por los fenómenos de El Niño y La Niña en
el océano Pacífico, que perjudican la normal
circulación del agua fría y cálida, y del aire,
perturbando las condiciones de humedad en todo el
hemisferio sur", explicó a IPS el científico
Friedrich-Wilhelm Gerstengarbe, del Instituto de
Potsdam para Investigación del Cambio Climático (PIK,
por sus siglas en alemán).
Ambos
fenómenos son parte de la oscilación de los patrones
climáticos en el sur, que ocurre a lo largo de la
zona tropical del Pacífico cada cinco o siete años.
Se trata de variaciones en la temperatura de la
superficie del este del océano, sea el
recalentamiento o el enfriamiento (El Niño y La Niña
respectivamente), y el cambio de la presión del aire
en el Pacífico occidental.
Ambos
fenómenos se producen a la par: la fase de
recalentamiento, El Niño, va acompañada de una alta
presión en el oeste, mientras que la fase de
enfriamiento, La Niña, con una baja presión.
Esas
condiciones pueden afectar particularmente a las
regiones al norte del Ecuador, como el Cuerno de
África.
La
sequía está afectando en especial a Djibouti, Sudán,
Sudán del Sur y partes de Uganda, además de Somalia.
Hasta ahora sólo se ha declarado oficialmente
hambruna en este último país, cuyo gobierno carece
de elementos básicos para funcionar.
"El
Niño y La Niña exacerban las condiciones climáticas
a lo largo del hemisferio sur, incrementando la
temporada de lluvias en algunas áreas, especialmente
en Asia y Australia, y la sequía en otras, sobre
todo en África", indicó Gerstengarbe.
El
experto señaló que el cambio climático y las
crecientes temperaturas globales que trae aparejadas
han dado más intensidad tanto a El Niño como a La
Niña, derivando en severas inundaciones en Australia
y Pakistán, y la sequía en el Cuerno de África.
Ambos
fenómenos han provocado en los últimos dos años
temporadas de lluvias particularmente secas y
temperaturas extremadamente calientes en África
oriental.
Según
la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica
(NOAA) de Estados Unidos, La Niña ha causado desde
2008 una fuerte caída en las temperaturas del agua
en el océano Pacífico, llevando una "precipitación
por debajo del promedio en el Pacífico ecuatorial
central".
Durante los episodios de frío se ven perturbados los
patrones de precipitaciones tropicales y de
circulación de aire. Las aguas frías en el Pacífico
ecuatorial central reducen las precipitaciones entre
noviembre y abril, esto es, precisamente la
temporada regional de lluvias.
A su
vez, el fenómeno eleva las temperaturas en África
oriental. Tanto la disminución de las lluvias como
las altas temperaturas este año causaron la peor
sequía en el Cuerno de África en seis décadas.
"Lamentablemente, debido a la intensificación de La
Niña, debemos esperar una mayor desertificación en
África y más sequías en la región en torno al Cuerno
de África", añadió Gerstengarbe.
Por su
parte, Jean-Cyril Dagorn, a cargo de los programas
de ambiente y justicia económica para la rama
francesa de la organización humanitaria Oxfam,
coincidió en que el recalentamiento planetario
estaba exacerbando las condiciones climáticas
extremas en África.
"Durante dos años, las precipitaciones han estado
por debajo del promedio en África oriental debido a
La Niña", dijo a IPS.
"Pero
este año la sequía ha sido extrema, provocando la
presente catástrofe humanitaria en Somalia y en
otras regiones adyacentes", añadió.
Dagorn
dijo que la próxima temporada de lluvias, prevista a
partir de octubre, podría intensificar la crisis.
"Lluvias torrenciales sobre tierra extremadamente
seca arrasarían los suelos más fértiles, haciendo
aun más dramática la crisis de alimentos", alertó.
El
experto señaló que ha habido sequías en el Cuerno de
África cada cinco o siete años, pero casi nunca tan
extremas.
"Calculamos que, debido al cambio climático y las
sequías que causa, la productividad agrícola en la
región podría caer más de 20 por ciento en las
próximas décadas, especialmente las plantaciones de
maíz y frijoles", dijo.
Además, indicó, los criadores de ganado de la región
y los pastores han perdido entre 30 y 60 por ciento
de sus animales debido a las condiciones climáticas
extremas, agravando la crisis alimentaria.
Dagorn
dijo que tanto las políticas agrícolas de los países
afectados como la cooperación internacional han
fallado para tratar el problema.
La
Organización de las Naciones Unidas indicó que 1.600
millones de euros serían necesarios para afrontar la
crisis. "Pero Francia, por ejemplo, solo destinó
menos de 10 millones de euros", señaló Dagorn. "Se
anunció una urgente reunión de donantes, pero nunca
se concretó".
(Tomado de
CUBADEBATE) |