|
La
economía mundial se desliza nuevamente hacia la
recesión
Por
David Rey
-
luchadeclases.org
[10.09.2011]-Actualizado
10:30 pm Cuba
Cuando se cumplen 3
años del inicio de la mayor crisis económica
internacional desde el final de la segunda guerra
mundial, todos los datos muestran que el mundo
capitalista desarrollado está entrando en una nueva
recesión.
Así, el crecimiento
económico de la Unión Europea pasó del 0,8% del
primer trimestre del año al 0,2% en el segundo
trimestre, destacando el misérrimo crecimiento del
0,1% de Alemania y el estancamiento de la economía
francesa. En EEUU, el crecimiento pasó del 0,5% del
primer trimestre del año al 0,3% en el segundo; y en
Japón, la tercera economía mundial, la actividad
económica se redujo un 0,3% en el segundo trimestre,
tras caer otro 0,9% en el primero. Los 24 países más
desarrollados del mundo, agrupados en la
Organización para la Cooperación y el Desarrollo
Económico (OCDE), crecieron apenas un
0,2% en el segundo trimestre del año, tras hacerlo
un 0,3% en el primero (Diario español El País,
23/08/2011).
Deudas públicas
insoportables
Esta situación
confirma las perspectivas que trazamos los marxistas
a comienzos del 2009, cuando explicamos que estos
países arrastrarían durante años un crecimiento
económico raquítico y recesiones periódicas,
lastrados por el peso insoportable de las deudas
públicas, el alto desempleo, y los recortes en el
gasto público, que reducen el consumo general de la
sociedad y el mercado capitalista.
La burguesía se
desliza al precipicio con los ojos abiertos y no
sabe qué hacer. Aunque la inyección de decenas de
billones de dólares a los bancos y grandes empresas
evitó un colapso como en la crisis de 1929, llevó a
muchos estados nacionales a la bancarrota, como
Islandia y Grecia, y esta amenaza pende sobre otros:
Portugal, Irlanda, Italia, España ¡Y los propios
EEUU! que es el país más endeudado del planeta, con
14,2 billones de dólares, equivalente al 100% de su
PIB.
De hecho, EEUU evitó
la cesación de pagos a comienzos de agosto porque el
Congreso acordó elevar el nivel de endeudamiento del
país. Es la décima vez que lo hace desde el 2001.
Pero el acuerdo va a tener un doloroso precio para
los trabajadores norteamericanos y sus familias:
Obama y los Republicanos acordaron recortes en el
gasto estatal por valor de 2,7 billones de dólares.
El problema central
es que las potencias imperialistas retrasaron
artificialmente la recesión durante años, por miedo
a sus efectos sociales, utilizando métodos durante
el boom económico que sólo deben utilizarse durante
una recesión, como fueron el endeudamiento público y
la reducción de los tipos de interés. Así, llegaron
a la recesión completamente endeudados, lo que
agravaron posteriormente con el rescate de sus
bancos y empresas con fondos públicos. Ahora, están
obligados a introducir durísimos programas de ajuste
en el gasto público.
El problema es que al
reducir los gastos estatales y la demanda empeoran
la crisis, como pasa en Grecia. Así que están
atrapados.
Europa
Aunque el colapso de
Grecia fue evitado a última hora con los aportes del
Banco Central Europeo (BCE), su deuda seguirá siendo
alta y no podrá pagarla. Tarde o temprano entrará en
cesación de pagos y pondrá en problemas a los bancos
alemanes y franceses que fueron sus prestamistas
principales.
Es probable que
Grecia sea expulsada del euro y vuelva a su vieja
moneda nacional, la dracma, que quedará muy
devaluada desde el comienzo y llevará a Grecia a la
hiperinflación. El BCE también rescató a Irlanda y
Portugal, pero no podrá hacerlo con economías más
grandes como las de España e Italia. De esta manera,
la crisis de Grecia puede llevar al colapso del
euro, ya que otros países europeos podrían
encontrarse en poco tiempo en una situación similar
a la de Grecia.
China
Asia no puede esta
vez salvar a EEUU y Europa, comprando las mercancías
de estas regiones, porque tiene sus propias
mercancías que vender. Es cierto que China todavía
muestra un crecimiento vigoroso, del 9,5%. Fue el
único país donde las medidas keynesianas del gasto
público funcionaron en la crisis del 2008/2009
porque carecía de una deuda pública significativa.
Pero la nueva reducción de los mercados europeo y
norteamericano que se plantea ahora alimenta en
China la tendencia a una crisis de sobreproducción,
que se ve agravada por el aumento interno de los
precios, un 6,5% anual.
El fuerte aumento de
los precios de consumo básicos (17% anual en los
alimentos y 14% anual en la energía) prepara un
vendaval de lucha de clases en China, atizado por la
pérdida del poder adquisitivo de los salarios que se
suma a una conflictividad social creciente. Una
crisis en China arrastraría a Latinoamérica, que se
ha convertido en los últimos años en un proveedor
principal de materias primas y de productos
industriales semielaborados para aquel país.
Una crisis de
sobreproducción
El problema de fondo
es el sistema capitalista, que se basa en la
explotación de los trabajadores para apoderarse de
la plusvalía, el trabajo no pagado al obrero.
Mientras esta plusvalía se reinvierte para conseguir
más dinero y se desarrollan las fuerzas productivas
de la sociedad, el sistema funciona. Pero el
capitalismo ya alcanzó sus límites. La búsqueda de
ganancias lleva a la crisis de sobreproducción en un
mercado capitalista encorsetado por la capacidad
limitada de compra de la sociedad.
Es cierto que la masa
de ganancias se desplomó en el 2009 después del
colapso masivo del comercio mundial. Pero se
recuperaron desde entonces con la “reactivación” que
comenzó en el invierno de 2009. Así, este año “la
mayor parte de la gran banca europea incrementará
los beneficios de 2010”, según el diario español
El País (21/06/2011). Y añade: “Se espera que
los veinte bancos europeos de mayor capitalización
alcancen un beneficio de 107.400 millones de euros
en 2012, un 6% más que los resultados récord de
2006, y 31,5% más que en 2011” (Íbidem).
En los EEUU, las ganancias de
las 500 compañías – excluidos los bancos – medidas
por la consultora Standards & Poors se
incrementaron un 18.7% el último año, según
Morgan Stanley. Las ganancias de las empresas en
los EEUU saltaron hasta los 528.000 millones de
dólares. Esta “recuperación” es a costa de la clase
trabajadora. A pesar del aumento de las ganancias
los salarios reales sólo se elevaron 68.000 millones
de dólares desde que comenzó la recuperación.
Mientras que las ganancias empresarias en Alemania
se incrementaron en 113.000 millones de euros, los
salarios solo lo hicieron en 36.000 millones. En
Gran Bretaña, el cuadro es peor, ya que las
ganancias se elevaron en 14.000 millones de libras y
el salario agregado real cayó en 2.000 millones de
libras. La parte de las rentas del trabajo en el
ingreso nacional ha estado declinando en los países
de la OCDE desde 1980, lo que explica la
prolongada suba de ganancias durante este período
((Datos extraídos de Rob Sewell, Otro día, otra
crisis, 24/08/2011.
www.marxist.com).
Como vemos, las
grandes empresas tienen ganancias enormes pero no
las reinvierten porque no confían en vender todas
las mercancías que podrían producir. Prefieren
destruir fuerzas productivas: cerrar fábricas,
despedir trabajadores, y reducir los avances
sociales de las masas trabajadoras.
Derribar el
capitalismo
De la misma manera
que el colapso de la economía argentina, a fines del
2001, tuvo consecuencias revolucionarias, veremos
desarrollarse los mismos procesos en un país tras
otro. En Europa, e internacionalmente.
La clase obrera de
todos los países se enfrenta a políticas de ajuste y
ataques sin precedentes. Las conquistas duramente
atesoradas del pasado no pueden ser ya toleradas por
los capitalistas y sus agentes en los gobiernos. La
continuidad del capitalismo condena a la clase
trabajadora de todo el mundo a la degradación y a
condiciones de barbarie. Las trabas que conspiran
contra el progreso y el desarrollo humano son la
propiedad privada de los grandes bancos, monopolios
y latifundios, y la existencia de las fronteras
nacionales. Deben ser derribadas. Y esto plantea la
necesidad de dar una lucha organizada dentro del
movimiento de masas para conseguirlo.
Sobre la base de un
plan socialista de producción podrían ser
aprovechados completa y armónicamente los recursos
de la sociedad en beneficio de la inmensa mayoría, y
con ello una expansión de las fuerzas productivas y
del bienestar material y cultural de la humanidad a
un nivel impensable bajo el capitalismo.
http://www.luchadeclases.org/internacional/economia/621-la-economia-mundial-se-desliza-nuevamente-hacia-la-recesion.html |