|
CRISIS
ECONÓMICA Y FINANCIERA DE EUROPA
Preparándose para lo peor
Por Eduardo Febbro - Página 12
[15.09.2011]-Actualizado
11:30 pm Cuba
Los
países más fuertes del Viejo Continente, Alemania y
Francia, ya miden los riesgos y se preparan para una
eventual cesación de pagos griega y su salida de la
Eurozona. La banca francesa y la economía de Italia,
en zona de temblor.
Los
síntomas de la crisis financiera que ensombrece
Europa se manifestaron todos al mismo tiempo y en un
mismo día. Las Bolsas se fueron a pique, el euro
conoció sus niveles más bajos en los últimos seis
meses, Grecia está a un paso de la cesación de
pagos, Alemania y Francia ya incorporaron la idea de
que el país helénico salga del euro, Italia se
acerca al precipicio, los organismos multilaterales
evocan una “desaceleración generalizada” de la
economía mundial, la banca francesa y la europea en
general registraron pérdidas enormes en los últimos
meses, al tiempo que los dirigentes políticos son
incapaces de ofrecer otra cosa que no sea una
verborragia de vestuario que no modifica las reglas
del juego ni influye en la crisis. La estampida ante
el temor del default griego repercutió en todas las
plazas bursátiles, principalmente en Francia, donde
el índice CAC se desplomó en un 4 por ciento a raíz
de las arenas movedizas en las que está el sistema
financiero, comprometido con la deuda griega.
La
inminencia de una degradación de la nota de
solvencia de los bancos franceses contribuyó a
generar más pánico. Los bancos BNP Paribas, Société
Générale y Crédit Agricole perdieron en pocas horas
12 por ciento de su valor. Estas tres instituciones
detentan volúmenes considerables de las deudas de
Grecia, Italia y Portugal. Pero es Atenas la que
arrastra a Europa hacia un precipicio sin fondo. El
secretario de Finanzas griego, Filipos Sajinidis,
reveló ayer que el dinero de que disponía Grecia
para pagar los sueldos públicos y las pensiones sólo
le alcanzaba hasta el mes de octubre. Según el
semanario alemán Der Spiegel, el ministro alemán de
Finanzas, Wolfgang Schäuble, prevé la quiebra de
Grecia con dos escenarios posibles: en uno, Atenas
conserva el euro; en el otro, el país recupera su
antigua moneda nacional.
Esta
proyección está supeditada a que el país obtenga el
sexto paquete del préstamo internacional de 110 mil
millones de euros otorgado en mayo del año pasado.
Grecia está a la espera de ocho mil millones de
euros correspondientes a ese préstamo, pero su
desbloqueo depende de los resultados de un informe
del Fondo Monetario Internacional y el Banco
Mundial, que también deben además aprobar un segundo
paquete de ayuda de 160 mil millones de euros. Los
expertos sacarán la chequera siempre y cuando Atenas
presente un plan de economías y de rigor coherente,
uno de esos sablazos a la población tan distintivos
de las prácticas del Fondo y del Banco Mundial. Pero
ni siquiera así el sistema europeo se alejaría del
abismo.
Los
bancos del Viejo Continente que cotizan en Bolsa
llegaron a niveles aun más bajos de los que tenían
en septiembre de 2008, cuando se produjo la quiebra
de Lehman Brothers. El ministro francés de Economía,
François Baroin, aseguró que, pase lo que pase en
Grecia, “los bancos franceses tienen los medios para
hacerle frente”. Sin embargo, varios observadores no
descartan la perspectiva de que, ante la hecatombe,
los bancos se vean obligados a recurrir al apoyo del
Estado para reforzar sus propios fondos.
Esta
sucesión de incendios que azotan al edificio liberal
no inmutó a los responsables de las grandes
potencias industrializadas, que este fin de semana
se reunieron en la localidad francesa de Marsella en
el seno del G–7 (Estados Unidos, Alemania, Gran
Bretaña, Francia, Italia, Canadá y Japón). Los
países más industrializados se comprometieron a
presentar una respuesta “coordinada” al retroceso de
las economías, pero fueron incapaces de plasmar
medidas concretas e inmediatas. Sumino Kamei,
miembro del banco Tokio-Mitsubishi, dijo a la prensa
que muchos se preguntaban hoy si “los miembros del
G-7 eran capaces de hacer algo”.
La
tormenta sigue arraigada en el cielo griego con
perspectivas muy altas de que Italia sea la próxima
gran víctima de la crisis. Altos responsables de
Alemania, la economía más pujante de Europa,
evocaron públicamente la posibilidad de que Grecia
deje el euro. Philipp Rösler, ministro federal de
Economía y presidente del FDP (Partido Liberal
Democrático), opinó que “para estabilizar el euro a
corto plazo no debe haber tabúes a la hora de
reflexionar”. La quiebra de Grecia y su alejamiento
del euro forman parte de las líneas posibles con las
que trabaja la presidencia francesa.
La
crisis es, sin embargo, mucho más vasta. Ayer, la
Organización para la Cooperación y el Desarrollo
Económico (OCDE, con sede en París) advirtió que los
“indicadores avanzados” señalan una “desaceleración
generalizada” de las principales economías
mundiales. Los responsables económicos se preparan
para lo peor. Nadie sabe a qué profundidades llegará
la crisis en las próximas semanas.
Fuente:
http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-176644-2011-09-13.html |