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El
singular camino de Cuba
Por Manuel E. Yepe
[30.09.2011]-Actualizado
11:30 pm Cuba
"Las
reformas emprendidas por el Partido Comunista de
Cuba que fueran refrendadas por el Sexto Congreso
difieren de las reformas soviéticas tanto como la
playa de Varadero de la tundra siberiana".
Así lo
valoran los profesores estadounidenses Roger Keeran
y Thomas Kenny, autores de un importante libro
titulado "Socialism Betrayed" (Socialismo
traicionado) en el que analizaron en 2010 las
razones del colapso del Estado socialista, el
desmembramiento de la Unión Soviética y el proceso
de imposición del capitalismo "desde arriba" en los
inicios de la última década del pasado siglo.
Keeran
y Kenny comparan, desde la óptica marxista de ambos,
la debacle soviética con el actual proceso de
actualización del socialismo cubano y rechazan
contundentemente a quienes han sugerido que el
socialismo cubano está en problemas y que Cuba va
por el camino de la URSS bajo Mikhail Gorbachev .
En
artículo titulado "Whither Cuba? "(¿A dónde va
Cuba?), publicado en varios medios alternativos de
izquierda en lengua inglesa, los profesores Roger
Keeran y Thomas Kenny explican que parten de los
resultados de sus investigaciones para el libro que
ambos escribieron acerca del socialismo traicionado
en la URSS, así como de las experiencias de Keeran
en dos viajes a Rusia bajo Gorbachov y las
observaciones de ambos autores durante una reciente
estancia en Cuba. Consideran que "las reformas
cubanas expresan una política de lucha, no
oportunista, contra las condiciones económicas
existentes y el enfrentamiento con el imperialismo,
el bloqueo y los efectos de la recesión mundial.
"Los
cubanos muestran clara comprensión de las trampas en
las que cayó la Unión Soviética y cómo evitarlas.
Sin poner en peligro los logros tan duramente
obtenidos. Sin sacrificar la unidad y la
participación popular, ni los fundamentos del
socialismo, están decididos a encontrar la nueva
ruta de Cuba".
Ellos
afirman que la traición a la Unión Soviética
consistió en el derrocamiento del socialismo y la
fragmentación del Estado como resultado de cinco
fenómenos concretos que no están presentes en el
proceso cubano: 1) liquidación del Partido
Comunista, 2) entrega de los medios de comunicación
a fuerzas anti socialistas, 3) mayor privatización y
orientación hacia el mercado de la economía
planificada y la propiedad pública, 4)
desencadenamiento del separatismo nacionalista y 5)
capitulación ante el imperialismo norteamericano.
En
opinión de los autores, "aunque se trate de dos
países de muy diferentes contextos, historias,
tamaños y peculiaridades nacionales, la construcción
del socialismo está conformada por tendencias
generales. Así como el capitalismo tiene problemas
endémicos a través del tiempo y las fronteras, el
socialismo en diferentes países enfrenta problemas
similares. Las comparaciones, por tanto, son
posibles".
En los
países socialistas la planificación y el control
estatal pueden conducir a la burocracia;
proporcionar empleo a todos puede contribuir a la
ineficiencia; garantizar a todas las personas los
fundamentos de una vida digna - educación, salud,
alimentación, vivienda, ropa y cultura - puede
conducir al racionamiento y a limitaciones en la
calidad y la variedad de los bienes de consumo, lo
que a su vez puede llevar al mercado negro.
Todos
estos problemas existían en la Unión Soviética, y
existen en la actualidad en Cuba, exacerbados en el
último caso por el cincuentenario bloqueo de Estados
Unidos, el derrumbe del bloque socialista en la
Unión Soviética y Europa oriental y, recientemente,
por las consecuencias de la recesión mundial de
2008.
En la
superficie, las iniciativas de Cuba para enfrentar
estos problemas pueden parecerse a algunas de
Gorbachov en 1985-86.
Pero,
debajo de esa superficie, las diferencias en los
problemas y enfoques se muestran mayores que las
similitudes.
Cuando
Yuri Andropov y Gorbachov comenzaron a abordar en la
década de 1980 los problemas acumulados del
socialismo soviético, lo hicieron contra un telón de
fondo histórico de sesenta años mucho más estresante
y polémico que el financiamiento de los
"disidentes", el patrocinio de los movimientos por
la "democracia" y la incesante campaña ideológica
que afecta a Cuba.
Esas
tribulaciones nunca alcanzaron en la Isla la escala
destructiva que sufrió la URSS, ni dejaron el grado
de división interna que los cubanos han sido capaces
de evitar mediante la preservación de la moral
revolucionaria y la unidad nacional.
Cuba
ve la construcción del socialismo como el
cumplimiento del llamado de José Martí a la
independencia nacional, en lucha contra el
imperialismo colonial de España y de Estados Unidos.
Con
irrebatibles argumentos, Keeran y Kenny destacan
cómo los cubanos "están conscientes de la
singularidad de su historia, de su situación actual
y de lo que salió mal en la Unión Soviética".
(Tomado de AREGENPRESS.info) |