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ENTREVISTA A DAVID HARVEY
"La historia del capital es igual a la historia de
la acumulación de deuda"
Por Andrés Figueroa Cornejo - Rebelión
[06.09.2011]-Actualizado
11:30 pm Cuba
El
geógrafo marxista inglés, David Harvey, dictó una
conferencia titulada "Crisis Actual del capitalismo:
¿hacia una ruptura de la división territorial del
trabajo?" en el aula 108 de la Facultad de Filosofía
y Letras de la Universidad de Buenos Aires el pasado
4 de octubre, a salón abarrotado y donde en una de
sus paredes se ilustran fotográficamente los rostros
inolvidables de detenidos desaparecidos durante la
dictadura militar que estudiaban allí en los años
del espanto.
A sus
76 años habla sin apoyarse en apunte alguno y con
ímpetu adolescente. El autor de ‘ Limits to Capital’
(1982) enfrenta con simpleza y al hueso a un público
mayoritariamente joven y arranca desde su particular
perspectiva analítica y temática sobre las razones y
movimiento de la crisis económica mundial.
"Las
tendencias a las crisis también circulan
geográficamente. Nunca ha existido una crisis
capitalista que no comenzara en algún lugar y que de
allí se expandiera a otros. En este caso, el origen
de la crisis estaba ubicada en los mercados de
vivienda, principalmente en algunas partes de EE.UU.,
como California, Arizona, Florida, Georgia. Existen
otros sitios donde la crisis se ha manifestado, como
España, Irlanda, Portugal. Esa ubicación social y
sectorial de la crisis indicaba que contenía una
dimensión urbana. Aquí debería pensarse en las
relaciones entre la urbanización, la formación de la
crisis y la resolución de la crisis. Sin embargo, no
hay bibliografía sobre esta cuestión ni desde la
perspectiva marxista ni desde la convencional", dice
en un inglés rápido y coloquial, y añade que "Por
ejemplo, el Informe de Desarrollo 2009 del Banco
Mundial se concentró en asuntos de urbanización,
realizando todo tipo de recomendaciones respecto de
cómo la financiación de las viviendas debería
organizarse, y cuán importante era securitizar las
hipotecas y transferirlas a todos los lugares del
mundo. Publicaron esto sin decir absolutamente nada
sobre la crisis que acababa de desatarse. Por ello
escribí un breve libro sobre la historia de la
organización y su conexión con la historia de la
gestación de la misma crisis. Durante la
investigación me encontré con una solución muy
interesante del Banco de la Reserva Federal de San
Francisco que señalaba que los norteamericanos salen
de las depresiones y recesiones típicamente
construyendo viviendas y llenándolas de cosas. El
documento del BM expresa que la urbanización no es
una fuente de la crisis, sino que, por el contrario,
en Estados Unidos la urbanización se vio siempre
como una solución a la crisis. Pero ocurre que al
permitir salir de las crisis, la urbanización
también las produce."
Una
explicación a la mano
Quien
refrenda con su actividad intelectual el compromiso
con el ambientalismo militante y radical, procura
con un ejercicio sencillo dar cuenta de las aristas
más complejas del desarrollo capitalista y sus
puntos de quiebre. Así Harvey afirma que "Los
capitalistas comienzan el día con cierta cantidad de
dinero. Van al mercado, compran medios de
producción, materias primas, máquinas y fuerza de
trabajo. Combinan trabajo, medios de producción y
tecnología que crean un producto que luego se lleva
al mercado, se vende al precio original más el valor
excedente o ganancia. Ese proceso tiene muchas
barreras potenciales. Y las crisis están ligadas a
una de estas barreras. Por ejemplo, cuando los
capitalistas van al mercado y quieren comprar medios
de producción se encuentran con que no hay energía o
existen problemas con el suministro de materias
primas, etc. Entonces surge una crisis. ¿Y qué pasa
cuando no hallan suficiente mano de obra o el
trabajo está bien organizada y no quiere trabajar
salvo ciertas condiciones? Ocurre otra crisis. Yo
creo que la crisis de fines de 1960 e inicios de
1970 es de trabajo. La mano de obra organizada era
demasiado poderosa, y los capitalistas decidieron no
invertir, castigando el trabajo como Pinochet en
Chile, Reagan, Thatcher. Asimismo, existe una crisis
cuando las materias primas quieren venderse, pero no
encuentran un mercado. Esto es parte de la larga
historia de las crisis del capitalismo. Y cada
crisis que acontece tiene una combinación especial
de los elementos señalados. En el caso del punto de
crisis en el trabajo ocurre un problema de demanda.
¿Cómo la gente tendrá suficiente dinero para comprar
el producto si los salarios están deprimidos?"
David
Harvey fundó el concepto de ‘acumulación por
desposesión’ (enriquecimiento capitalista a través
de la explotación y privatización de todos los
recursos naturales, servicios básicos y derechos
sociales). Y prosigue su exposición sobre el proceso
de reproducción del capital condensado
simbólicamente en un día, expresando que "La
cuestión es que tiene que haber más de lo que había
al comienzo del día. Es decir, el capitalismo es
crecimiento; debe incrementarse para sobrevivir. Si
no aumenta, hay crisis. ¿Qué pasa hoy? Se observa
que parte del mundo no está creciendo, como Europa,
Japón, Estados Unidos. En buenas cuentas, el sistema
capitalista está comprometido con el crecimiento
desde alrededor de 1750. La tasa promedio de
crecimiento por año, según cualquier medición, es de
2,25% anual. En la coyuntura, uno ve una suerte de
fetiche asociado a un crecimiento de un 3% al año.
Es decir, ese porcentaje resultaría el mínimo de
crecimiento aceptable. Pero pasa que hace unos 150
años aproximadamente, se observa que ese crecimiento
es compuesto. Esto es que para crecer en 1970 hacía
falta 0,4 trillones de dólares de nueva inversión.
Ahora demandaría 1,5 trillones de dólares de nueva
inversión capaz de generar utilidades. En 20 años
más se precisarán 3 trillones de dólares. Y en la
medida que pasa el tiempo, las oportunidades se
vuelven más difíciles de encontrar. Entonces se
puede advertir un enorme estrés en la lógica del
‘síndrome de crecimiento’. Se está en presencia de
un enorme reto para continuar el crecimiento, y en
los últimos 30 años ha habido una corriente de
dificultades para localizar nuevas oportunidades de
crecimiento, incluso con la apertura de China y
Rusia. ¿Qué queda entonces para mantener los mismo
niveles de crecimiento?"
El
autor de ‘ The Condition of Postmodernity’ (1989),
se contesta que "Ese 3% de crecimiento requiere que
los capitalistas respondan qué harán con la utilidad
al final del día. Atrapados en la competencia, si
los capitalistas no crecen pierden el negocio. Y las
presiones competitivas no se dan entre capitalistas
individuales, sino también entre naciones. En la
actualidad, todos los países quieren ser más
competitivos que los demás, pero eso no es posible.
En esta dinámica, hay ganadores y perdedores."
La
deuda
"Al
final del día, ¿de dónde proviene la mayor demanda,
aquella que no estaba allí al comienzo?", se
pregunta David Harvey y casi sin respiro indica que
"Hasta finales del siglo XIX la respuesta estaba en
el imperialismo colonialista. Pero ya no existen
residuos no capitalistas ni feudalismo en el mundo.
Entonces, supongamos que vivimos en una sociedad
donde sólo hay capitalistas y trabajadores, dos
clases. Al final del día, los trabajadores o los
capitalistas tienen que crear esa demanda extra.
Pero en concreto, no pueden ser los trabajadores
porque están sufriendo la depresión, por tanto los
capitalistas tienen que aportar su propia demanda.
En consecuencia, los capitalistas están obligados a
originar ese superávit. Entonces, la demanda al
final del día es aportada por la demanda que va a
ocurrir mañana. Y la expansión de mañana es la que
barre con el superávit de ayer. El único problema es
que hay una brecha de tiempo. ¿De qué manera se
cubre esa brecha de tiempo? A través del sistema
crediticio. El capitalista no compra la materia
prima, sino que establece un pagaré que significa un
compromiso de pago. La historia del capital es igual
a la historia de la acumulación de deuda. De lo
contrario no hay capitalismo posible. Por eso, más
allá de la propaganda, los capitalistas nunca van a
terminar con la deuda porque es un argumento
político central del sistema. Y no tiene que ver con
la economía. ¿A dónde va ese superávit? Se pueden
producir nuevas cosas, ¿pero qué ocurre cuando el
mercado se satura?"
Para
ilustrar de mejor modo su posición, Harvey
manifiesta que "Cuando se mira la historia de 1920 y
su recesión en EE.UU., se registra una repentina
explosión de la industria de la construcción de
casas y ciudades, lo que provoca una onda poderosa
de urbanización. Allí está la primera ola de la
producción automovilística y el inicio del rediseño
de las ciudades norteamericanas, absorbiendo mucho
capital. Pero se construye ahora y el índice de
retorno se resuelve en alrededor de 15 años después.
En 5 años, los precios de las casas en Florida
aumentaron 8 mil por ciento. Se inventaron los
ascensores y los rascacielos. Pero luego de unos 7
años se advirtió la existencia de una sobre
inversión y se produjo un crash. Y lo que ahora se
ha descubierto es que 18 meses antes de la caída de
Wall Street en 1999, el mercado de propiedades en
Norteamérica había caído justo dos años antes de la
debacle del mercado de acciones. Ello se traduce en
un gran desempleo en la industria de la construcción
(en 1930, la mitad de la fuerza de trabajo empleada
en la construcción se despeñó un 50%). Por eso, en
la época, el Presidente Roosevelt intentó establecer
un sistema de inversión pública en torno a la
infraestructura, edificación de carreteras, diques,
represas; y asimismo, se empeñó en reformar las
finanzas de las viviendas. Antes de 1930 era muy
difícil conseguir crédito para viviendas. Sin
embargo, pronto apareció un conjunto de
instituciones financieras que permitía la obtención
de créditos hipotecarios por 30 años. Por este medio
se trató de salir de la crisis, pero no dio
resultado porque los trabajadores no tenían empleo.
Al final de la Segunda Guerra Mundial, EE.U.U. se
enfrentó a un problema de proporciones. ¿Volverían
las condiciones de 1930? Mucha gente que regresó de
la guerra y había luchado, sabía perfectamente usar
armas. Y existía un temor real en Norteamérica
vinculado a la incertidumbre de que los soldados
vueltos de la guerra no encontraran empleo y, a
diferencia de 1930, el descontento social adoptara
formas más violentas. La solución que ofreció el
capitalismo fue la suburbanización. Ella fue una
medida de pacificación social, una solución
política. Sobre esa iniciativa se fundó el ‘sueño
americano’ y todas las manifestaciones culturales e
ideológicas que de medidas materiales surgieron.
Pero a fines de 1970 ocurrió una fuerte caída de los
mercados de la vivienda. La solución de 1945 ya en
la década de los 70’ era un problema. Por eso se
decidió repoblar el centro de las ciudades que
habían sido abandonadas y revolucionar el mercado de
consumo mediante mercancías de corta duración."
El
creador en 1996 de ‘ The New Imperialism’ termina su
alocución con pedagógica ironía cuando dice que "En
la década de los 80 hubo una crisis en los mercados
de propiedades donde quebraron más de mil
instituciones financieras. Se denominó ‘la crisis de
ahorros y préstamos’, que redundó en la bolsa en los
90’. Entonces comenzó un proceso de financiación de
hipotecas dirigido a personas que no podían
pagarlas. ¿Si la tasa de retorno en la producción es
de un 3% y en la especulación financiera es de un 40
a 50%, dónde se invierte el excedente capitalista?"
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso
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