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Latinoamérica ha reducido pobreza pero no
desigualdad, dice el PNUD
[06.09.2011]-Actualizado
11:30 pm Cuba
Latinoamérica ha experimentado significativos
avances en la reducción de la pobreza, pero apenas
ha mejorado las profundas desigualdades sociales que
limitan su desarrollo, según el responsable para la
región del Programa de Naciones Unidas para el
Desarrollo (PNUD), Heraldo Muñoz.
En una
entrevista con Efe, Muñoz constató que América
Latina disfruta de una situación económica "bastante
positiva" frente a la crisis que viven los países
desarrollados, Europa y Estados Unidos, pero destacó
que la región afronta tres grandes desafíos: la
desigualdad, la criminalidad y problemas de calidad
de las democracias.
"Latinoamérica creció el año pasado un 6 por ciento,
y este año va a crecer entre el 4 y el 4,5 por
ciento, que es el doble de lo que sucede en Europa.
El panorama es relativamente optimista, aunque si la
crisis (en el mundo desarrollado) continúa y se
profundiza" podría verse afectada, ya que el
continente "no es inmune a los efectos, no está
aislado", señaló.
América Latina también se enfrenta al crimen y la
inseguridad ciudadana, y si la región representa el
9 por ciento de la población mundial, concentra en
cambio el 27 por ciento de los homicidios.
Respecto al tercer desafío, la representación
política, señaló que si "por un lado hay una
democracia electoral consolidada, y este año va a
haber 6 elecciones presidenciales, existe un
problema de calidad de las democracias".
El
responsable regional del PNUD no cree que los buenos
datos de crecimiento macroeconómico sean sólo
cifras, sino que "hay realidades concretas de
mejora" de la vida de las poblaciones.
"La
mayoría de los países de Latinoamérica han logrado
disminuir la pobreza, lo que significa que hay
personas que han salido de la pobreza y han entrado
a las capas inferiores medias, y hoy día tienen la
posibilidad de construir un futuro que antes no
tenían", afirma.
"Uno
de cada seis latinoamericanos están cubiertos por
algún programa de transferencias condicionadas,
reciben aportes financieros por llevar sus niños a
la escuela, o a los consultorios médicos", señala.
Entre
ellos, citó Bolsa Familias de Brasil, Oportunidades
de México, Solidaridad de República Dominicana o el
Chile Solidario.
"Pero
si bien es cierto que hay disminución de pobreza, la
desigualdad de ingresos sigue siendo muy grande, y a
ella hay que sumarle la de género, la étnica y la
territorial", subrayó el que fuera embajador de
Chile ante la ONU.
Sobre
sus causas, Muñoz destacó que la desigualdad "no
empieza ahora, sino hace muchas décadas y proviene
de una estructura colonial, donde el dominio sobre
la tierra cultivó privilegios enormes para sectores
muy pequeños".
"Es
una herencia histórica y en ese sentido, celebro que
por primera vez empieza a haber mayor conciencia por
parte de los gobiernos de que es necesario ir mas
allá del combate de la pobreza, y atacar también la
desigualdad, aunque los logros todavía son
insuficientes", afirmó.
Frente
a los avances en la reducción de la pobreza, señaló
que hay países rezagados, especialmente algunos de
Centroamérica y una de las razones es "el crimen, la
violencia, la inseguridad ciudadana, que tiene dos
efectos perniciosos: ponen en riesgo el desarrollo y
la democracia".
"Eso
lo estamos viendo en Centroamérica, pero también
podría extenderse al resto de la región. Es un
problema gravísimo", y recordó que los países de
Centroamérica tienen las tasas más altas de
asesinatos a nivel mundial.
"En
Honduras hay más de 70 asesinatos por cada 100.000
habitantes, cuando la media mundial es de 4. Y hoy
día están muriendo mas personas en países como El
Salvador o Guatemala que durante las guerras civiles
en los años 80″, señaló.
Uno de
los efectos inmediatos de la violencia es que
"Centroamérica gasta anualmente alrededor de 4.000
millones de dólares en seguridad, y eso es plata que
no va a educación, no va a salud, es una situación
muy preocupante que requiere maneras frescas de
enfrentarla".
Entre
ellas, "atacar el problema del lado del consumo (de
drogas), mirar la participación de las comunidades
locales para prevenir, ver los temas de empleo de la
juventud, que haya más cooperación regional, en suma
políticas más integrales, porque lo que ha fallado
es usar solo mano dura, construir mas cárceles,
endurecer las penas o rebajar la edad de
responsabilidad penal".
"Sólo
la represión no va a resolver el problema", subrayó.
(Con
información de EFE)
(Tomado de
CUBADEBATE) |