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Países
del G20 duplicarán el desempleo para 2015
Por Lourdes Pérez Navarro (PL)
[06.09.2011]-Actualizado
11:30 pm Cuba
Golpeado por la crisis económica mundial, el mercado
laboral continúa negativamente impactado, según
evidencian los datos acerca del comportamiento de
este parámetro en los países miembros del G-20.
El
ritmo de creación de puestos de trabajo en los
países industrializados y emergentes que integran el
G-20 fue de uno por ciento en el 2010, y para
finales de 2012 se prevé alcance apenas 0,8 puntos
porcentuales.
Y aún
más preocupante: de mantenerse esa tendencia, para
el 2015 los tentáculos del desempleo generado por la
crisis podría alcanzar a más de 40 millones de
personas residentes en esas naciones, cifra que
duplica la actual.
La
advertencia llegó remarcada en un estudio presentado
por la Organización Internacional del Trabajo (OIT)
y la Organización para la Cooperación y el
Desarrollo Económico (OCDE), previo a una reunión
del G-20.
La
crisis de empleo está afectando de forma
particularmente dura a los grupos más vulnerables
por el crecimiento del paro de larga duración, la
subida del desempleo juvenil y el incremento de la
informalidad, señalaron Ángel Gurría y Juan Somavía,
máximos responsables de la OCDE y de la OIT,
respectivamente.
Este
es el rostro humano de la crisis. Los gobiernos no
lo pueden ignorar, enfatizaron los funcionarios.
A
estos organismos internacionales les preocupan
particularmente dos temas: el paro juvenil -que en
España llega a 46 por ciento y a 60 en Suráfrica- y
el desempleo de larga duración, el cual, de llegar a
niveles elevados, favorece la marginación social.
Los
dirigentes de la OCDE y la OIT instaron a colocar
los empleos de calidad en el corazón de la
recuperación.
A la
par, llamaron a actuar con inmediatez para revertir
la desaceleración en el crecimiento del empleo y
contrarrestar la pérdida de puestos de trabajo.
Es
absolutamente indispensable darle prioridad al
trabajo decente e invertir en la economía real. Para
ello es necesario que exista una decisiva
cooperación a nivel mundial, afirmaron.
En
respuesta, los ministros de Trabajo del G-20
acordaron en el encuentro hacer del empleo una
prioridad en materia de política macroeconómica, y
en esa dirección propusieron mecanismos dirigidos a
intentar solucionar la crisis del mercado laboral.
También se comprometieron a establecer suelos de
protección social adaptados a las condiciones de
cada país y a la adopción de las ocho convenciones
básicas de la OIT sobre reglas laborales.
En esa
línea los titulares apostaron por una mayor
coordinación de las organizaciones internacionales,
y en particular por consultar de forma más
sistemática a la OIT para que se respeten las normas
laborales mínimas a escala internacional.
Los
ministros concluyeron que las reformas estructurales
deben ir asociadas a políticas activas del mercado
de trabajo y a instituciones laborales eficaces que
inciten a incrementar el empleo formal y de calidad.
Asimismo enfatizaron en la conveniencia de una
coherencia mayor de nuestras políticas del mercado
de trabajo con otras políticas públicas.
Recomendaron, por ejemplo, asociar los subsidios del
desempleo u otros dispositivos de protección social
con medidas que permitan el retorno al empleo lo más
rápidamente posible.
Dirigido a combatir el paro juvenil, consideraron
que los sistemas alternos de formación
(escuela-empresa), son particularmente eficaces, y
decidieron constituir un grupo de trabajo que
presentará sus conclusiones durante la presidencia
mexicana del G20 en 2012.
Mientras implementan las necesarias y oportunas
medidas, el número de desempleados se sitúa hoy en
200 millones a nivel mundial, cifra cercana al punto
máximo registrado durante el momento más crítico de
la Gran Recesión del siglo pasado.
(Tomado de ARGENPRESS.info) |