Por "Los 5" contra viento y marea
Por Ángel
Guerra Cabrera - La Jornada
[22.10.2011]-Actualizado 9:20 am Cuba
Relevantes
intelectuales, artistas y personalidades del mundo
entero, entre ellos mexicanos, han exigido el jueves
20 de octubre al gobierno de Estados Unidos "el
inmediato regreso de René González (en libertad
"supervisada" desde hace unos días) a su país y la
liberación de Gerardo Hernández, Ramón Labañino,
Antonio Guerrero y Fernando González". La
declaración, promovida por la Red de Redes En
Defensa de la Humanidad está abierta a la firma de
todas y todos los que deseen sumarse.
A 13 años de la
condena de los antiterroristas cubanos a penas de
prisión que van desde 15 años hasta dos cadenas
perpetuas, conviene hacer un breve recuento del
caso.
En junio de 1998,
a solicitud de la Casa Blanca, La Habana entregó al
FBI documentadas pruebas sobre los trajines de los
grupos terroristas que operan impunemente desde
Miami contra Cuba, al extremo que los oficiales
estadunidenses que las recibieron reconocieron
sentirse "impresionados". Tres meses más tarde, la
citada agencia arrestaba y enjuiciaba en la ciudad
floridana a los integrantes de la red cubana
generadora de la información. La ausencia de ética
exhibida en este caso es difícilmente superable en
la historia de las relaciones entre Estados, por más
adversarios que sean.
Lo que siguió fue
un juicio en el que se vulneró groseramente la
normatividad constitucional y legal estadunidenses
sobre el derecho al "debido proceso". No se aceptó
por el tribunal la solicitud de cambio de sede de la
defensa, plenamente justificada, pues Miami es el
lugar menos indicado para ventilar imparcialmente
cualquier asunto relacionado con Cuba. Así lo
confirmaría el proceso, realizado en un ambiente de
histeria anticubana amplificado en la prensa local
por plumíferos pagados con fondos federales.
El jurado lo
integraron incondicionales del gobierno, así y todo
presionados para votar por la petición fiscal. A Los
5 apenas se les permitió comunicarse con sus
abogados, que no tuvieron acceso al grueso del
expediente por ser "clasificado". Las penas
impuestas no guardan proporción con los delitos
imputados y nunca probados. Salvo los cargos
–menores en la legislación estadunidense- de actuar
como agentes extranjeros y utilizar documentos
falsos, que los acusados aceptaron desde un inicio,
la fiscalía vio cómo su caso era demolido por las
pruebas y testimonios presentados por la defensa,
incluyendo el de altos jefes militares
estadunidenses en servicio cuando la red cubana
estaba en operación, que reconocieron la ausencia de
evidencias de que la actividad de sus integrantes
hubiese implicado riesgo alguno para la seguridad
nacional de Estados Unidos.
A lo largo del
juicio y la apelación se probó que su accionar se
limitó a infiltrar e informar a Cuba sobre los
planes terroristas de la contrarrevolución, acto
legítimo por la "necesidad de defender", principio
consagrado en la propia doctrina jurídica
estadunidense que establece el derecho a violar la
ley cuando el daño que se va a impedir es mayor que
el derivado de su incumplimiento. Los 5 han
resistido estoicamente presiones y ofertas para
doblarlos, confinamiento solitario, y negativa de
visa a dos de las esposas por constituir un "peligro
para la seguridad nacional" .
Obama puede poner
fin a esta situación en cualquier momento, mucho más
considerando que a Los 5 no se les pudo probar el
delito de espionaje. ¿No se intercambió el año
pasado en un santiamén una recién capturada red de
espías rusos por cuatro personas que ni eran
ciudadanos estadunidenses? Una salida airosa para el
ocupante de la Casa Blanca sería liberar a Los 5
como un gesto humanitario. Cuba seguramente estaría
dispuesta a reciprocar poniendo en libertad a Alan
Gross, que cumple en la isla 15 años de cárcel.
Sorprendido por los órganos de seguridad cubanos
distribuyendo equipo de comunicación satelital para
burlar la red de comunicaciones de la isla, Gross
afirma que su objetivo era ayudar a la comunidad
hebrea a mejorar el acceso a internet. Pero los
líderes de ella han reiterado que ni saben quién es.
Lo evidente es que ejecutaba un programa de
Washington para el "cambio de régimen" en Cuba, algo
de lo que no puede acusarse a Los 5 en relación con
Estados Unidos. Pero a Obama le preocupan mucho las
eventuales reacciones de la mafia de Miami así como
sus jugosas contribuciones electorales.
Por eso, lograr la
libertad de Los 5 exige de muchas nobles acciones
como la de la Red en Defensa de la Humanidad.
Fuente:
http://www.jornada.unam.mx/2011/10/20/opinion/024a1mun