La crisis mucho más allá de la Unión
Europea
Por Eric Toussaint - Rebelión
Traducido por Inés Hidalgo
[27.10.2011]-Actualizado 10:30 pm Cuba
Incluso si Europa se
ve grandemente afectada, la crisis no se limita a la
Unión Europea: casi todas las economías de los
países más industrializados están en estado
semicomatoso. Según los países, el desempleo
permanece muy elevado o incluso aumenta. Lo mismo
ocurre en los países llamados «emergentes»,
incluidos los BRIC (Brasil, Rusia, India, China),
donde el fuerte crecimiento tiende a disminuir. Las
Bolsas del planeta, salvo raras excepciones, han
caído considerablemente en 2011 (entre el 1 de enero
y el 15 de octubre de 2011, –15% en la zona euro, en
Japón y en China; -4% en Estados Unidos; –8% en Gran
Bretaña; –22% en el Brasil; –19% en Rusia; –17% en
India). El oro, valor refugio en tiempos de crisis,
ha subido muchísimo (+20% entre enero y octubre de
2011).
Lo que llama la
atención es la excesiva volatilidad que caracteriza
toda una serie de precios: las Bolsas caen pero
conocen rebotes temporales; el dólar cae pero conoce
momentos de alza; la paridad entre el dólar, el
euro, el yen, la libra esterlina, el franco suizo
(otro valor refugio) es muy inestable; el precio de
las materias primas se mantiene a un nivel elevado
pero experimenta sacudidas importantes. En pocas
palabras, la economía real (la producción) disminuye
y la esfera financiera es presa de sobresaltos. Los
bancos constituyen el eslabón vulnerable, pero
cuentan con el apoyo incondicional de los poderes
públicos.
Desde el punto de
vista de las relaciones Norte-Sur, la situación
económica de los países emergentes y en desarrollo
es envidiable, comparada con la de los países del
Norte |1|. Si consideramos el estado de las reservas
internacionales como un indicador, los países
emergentes están en posesión del doble de las
reservas de los países más industrializados. En
efecto, los países emergentes disponen de 6,5
billones de dólares (6.500 000.000.000 US$) de
reservas internacionales (de los cuales la mitad
corresponde a China, a la India 400.000 millones; a
Brasil 350.000 millones, a Rusia 500.000 millones)
frente a los 3,2 billones del Norte (de los cuales
un tercio corresponde a Japón). El G20, club tan
ilegítimo como el G7 que lo ha convocado, es incapaz
de encontrar soluciones.
Una nueva
expresión se pone de moda: países ricos altamente
endeudados (PRAE), que eclipsa otra expresión de
moda desde hace unos quince años en los pasillos del
FMI y del Banco Mundial: países pobres altamente
endeudados (PPAE). La deuda, pública y privada, está
en el centro de la crisis.
Si tomamos en
cuenta las relaciones entre clases sociales a escala
planetaria, vemos que en todas partes las clases
dominantes incrementan su riqueza, utilizan la
crisis para aumentar la precariedad de la condición
de los asalariados y de los pequeños productores. En
los países del Atlántico Norte, de la Europa
mediterránea y central, el reembolso de la deuda
pública se uriliza como pretexto para imponer una
nueva ola de austeridad. El costo de las catástrofes
producidas por el sistema financiero privado está
sistemáticamente a cargo de los poderes públicos,
que pasan a su vez la factura a los asalariados y a
los pequeños productores (a través de impuestos,
reducciones de gastos sociales y despidos). Las
desigualdades sociales se agravan. Los movimientos
sociales populares experimentan grandes dificultades
para constituir un frente coherente de resistencia,
sin hablar de un intento de comenzar una
contraofensiva. Nuevos fenómenos de protesta en las
calles aparecen tras los pasos de las primaveras
tunecina y egipcia. Así, el movimiento de los
Indignados ha ganado una gran amplitud en España,
así como en Grecia, y comienza a encontrar cierto
eco en Estados Unidos y en otros continentes. Estas
movilizaciones, si bien muy importantes, no están
todavía en medida de obtener cambios radicales.
Tenemos que apoyarlas activamente. A tal efecto, el
éxito de la jornada del 15 de octubre de 2011 es
prometedor.|2|.
Notas:
|1| En Internet,
véase
http://www.cadtm.org/Deuda-de-los-paises-en-desarrollo
falta de previsión, 6 de enero de 2011. Véase
igualmente: Damien Millet, Daniel Munevar, Eric
Toussaint,
http://www.cadtm.org/Las-cifras-de-la-deuda-2011
20 de mayo de 2011; y también el libro de Damien
Millet y Eric Toussaint (dir.) La deuda o la vida,
Icaria editorial, Barcelona, 2011, capítulo 19. Se
debe hacer una puntualización fundamental: aun
cuando los indicadores económicos tradicionales
indican un crecimiento económico sostenido de los
países emergentes, la crisis alimentaria (debido a
un excesivo aumento de precio de los alimentos)
azota a una gran parte de la población del Sur del
planeta. Los efectos del cambio climático degradan
igualmente las condiciones de vida de las
poblaciones de varios países particularmente
afectados. La explotación frenética de algunos
recursos naturales a causa del elevado precio de las
materias primas provoca estragos crecientes tanto
para las personas como para el medio ambiente, en
particular las minas a cielo abierto y la
explotación de hidrocarburos en lugares
particularmente sensibles (por ejemplo, en el delta
del Níger,).
|2| Véase:
http://www.cadtm.org/El-15-de-octubre-de-2011-Una-gran
, 16 de octubre de 2011,
rCR