LAS 25 NOTICIAS MÁS CENSURADAS 2010/2011 (N° 4)
Se expande la crisis global alimentaria
Por Ernesto
Carmona
[21.11.2011]-Actualizado 10:30 pm Cuba
Una nueva
escalada mundial de precios de alimentos y productos
agrícolas está generando una predecible y gravísima
crisis. El examen de las causas conduce de nuevo a
políticas erradas de comercio, medio ambiente,
finanzas y agricultura que amenazan con una
volatilidad de precios más peligrosa en el futuro
inmediato. Según la FAO, durante el último año, el
aumento mundial de precios de los alimentos superó
la oleada de alzas de 2007-2008 para establecer un
nuevo récord, reportó el Proyecto Censurado, al
desenterrar el artículo de David Moberg "Se endurece
el hambre: Con una venganza" (Diet Hard: With A
Vengeance), publicado en la revista progresista In
These Times del 24 de marzo de 2011.
En
febrero 2010, el índice de precio de alimentos de la
ONU para la Agricultura y la Alimentación subió por
octavo mes consecutivo, al nivel más alto desde por
lo menos 1990. En consecuencia, desde comienzos de
2010, otros 44 millones de personas se sumaron a los
925 millones que ya sufrían falta de comida. Si
continúa la escalada, esta crisis alimentaria
elevará los hambrientos a 1.000 millones de
personas, con otros 2.000 millones padeciendo
"desnutrición oculta" por dietas inadecuadas, en
países pobres de África, Asia y América Latina,
escribió Moberg.
La
privación acortará vidas y afectará mentes jóvenes,
golpeando a las poblaciones más vulnerables de
países importadores de alimentos y pobres urbanos de
ciudades como El Cairo, Túnez y Dacca. En los países
subdesarrollados, los pobres destinan a alimentación
la mayor parte de su presupuesto doméstico, del 50%
al 80%, mientras en Estados Unidos y Europa el
término medio es del 10% del ingreso. El alza de los
alimentos afecta profundamente los gastos de los
pobres en otras necesidades y gravita en los
presupuestos ya establecidos por los países pobres
que intentan proporcionar ayuda alimentaria a sus
ciudadanos.
Algunos de esos pobres urbanos no se han quedado
quietos desde que los precios comenzaron a subir
otra vez. En estos últimos meses agitaron barras de
pan mientras se unían a protestas en Túnez, El Cairo
y en otras ciudades. Su padecimiento concreto de
hambre urgente de resolver atizó más el gran
descontento encendido contra regímenes autoritarios,
generando síntomas de revoluciones democráticas, más
allá del usual "amotinamiento por comida".
Malos tiempos, políticas peores
Pero
además de esos movimientos por la democracia, el
mundo también necesita adoptar un modelo nuevo para
que la comida y política agraria prevengan las
futuras crisis alimentarias, que parecen altamente
probables si continúan las condiciones actuales. La
causa básica de la crisis en curso, al igual que
hace unos tres años, se debe a políticas
equivocadas, no a malas cosechas ni desastres
climáticos. (Y es válido observar que gran parte de
la intensidad de fenómenos de clima inusuales se
explican como resultado del daño ambiental provocado
por las políticas energéticas).
El
mal tiempo de pesadilla del año pasado gravita en el
alza sufrida por los precio de los granos y de los
alimentos, de las inundaciones en Sri Lanka,
Paquistán y Australia a las sequías que azotaron
desde Rusia y Ucrania a la Argentina, y ahora a
China. Incluso, si fenómenos naturales comunes, como
La Niña en el Pacífico, protagonizaron un papel
relevante en la depresión de las cosechas, ahora el
calentamiento del planeta ha intensificado esos
extremos de mal tiempo y cambia los patrones
regionales del clima. Nadie puede culpar al cambio
de clima de los acontecimiento, dijo Raj Patel,
profesor de la Universidad de Berkley, California, y
autor de "Stuffed and Starved" (Ahítos y
Hambrientos), pero "ciertamente podemos decir que el
cambio de clima es responsable de exacerbar y causar
problemas de mal tiempo más severos".
En
octubre, el Comité de FAO sobre Seguridad
Alimentario del Mundo concluyó que el cambio de
clima afectará en última instancia "al sustento que
da la agricultura, a la seguridad alimentaria y a la
manera de vivir de mil millones de personas". Los
"desastres hidrológicos" de las últimas décadas han
crecido a la tasa del 7,4 por ciento anual, e
incluso más rápidamente durante los años recientes.
El estudio FAO proyecta que el número de gente
afectada, la pérdida de tierra cultivable, la
incidencia de parásitos dañinos y en las décadas
próximas crecerá rápidamente el peligro del hambre
como resultado del cambio de clima y "sufrirán" las
cosechas y la productividad animal.
El
comité FAO concluyó que el "cambio de clima
multiplica las amenazas existentes y… aumenta la
vulnerabilidad… la inseguridad alimentaria",
especialmente entre las mujeres y los niños.
Irónicamente, todo contribuye al cambio de clima:
las prácticas agrícolas industriales, incluyendo los
pesticidas y los fertilizantes, la destinación de
nuevas tierras para explotación agrícola y el
comercio agrícola global.
Mientras merman las cosechas, la demanda de granos
alimenticios aumentó globalmente sólo en el 1,2% el
año pasado, incluso a despecho de una población en
crecimiento, rentas más altas y cambios de gustos
alimentarios en países como China, según el
economista Jayati Ghosh, de la Universidad
Jawaharlal Nehru. También pudo haber empujado algo
el alza de los precios la distracción anual del 40%
del maíz de Estados Unidos como combustible
biológico, una estrategia insostenible a largo plazo
por una variedad de razones.
Pero
el factor más gravitante en la crisis en curso no es
el crecimiento de la demanda de alimentos, sino la
más baja producción.
Al
mismo tiempo, actualmente el hambre es un resultado
de la pobreza y de la desigualdad, no de la escasez
de comida, concluyó David Moberg en In These Times.
Fuentes:
"Diet
Hard: With A Vengeance," David Moberg, In These
Times, 3/24/11:
http://www.inthesetimes.com/article/7112/diet_hard_with_a_vengeance
http://www.mediafreedominternational.org/2011/04/04/global-food-crisis-expands/
Student Researcher: Aluna Soupholphakdy, Sonoma
State University
Faculty
Evaluator: Professor Peter Phillips, Sonoma State
University
Ernesto Carmona, periodista y escritor chileno
(Tomado de AREGNPRESS.info)