La red capitalista que controla el
mundo
Por Andy Coghlan y Debora MacKenzie - New Scientist
Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens
[04.11.2011]-Actualizado 10:30 pm Cuba
Mientras las
protestas contra el poder financiero se extienden
por el mundo esta semana, la ciencia parece haber
confirmado los peores temores de los manifestantes.
Un análisis de las relaciones entre 43.000
corporaciones transnacionales ha identificado el
grupo relativamente pequeño de compañías, en su
mayoría bancos, con un poder desproporcionado sobre
la economía global.
Las hipótesis del
estudio han atraído algunas críticas, pero analistas
de sistemas complejos contactados por New Scientist
dicen que es un esfuerzo singular por desenmarañar
el control sobre la economía global. Si se llevara
más lejos el análisis, dicen, sería posible
identificar maneras de lograr que el capitalismo
global sea más estable.
La idea de que
unos pocos banqueros controlen un gran trozo de la
economía global podrá parecer algo nuevo para el
movimiento Ocupad Wall Street de Nueva York y los
manifestantes en otros sitios. Pero el estudio,
hecho por un trío de teóricos de sistemas complejos
en el Instituto Federal de Tecnología suizo en
Zúrich, es el primero que va más allá de la
ideología para identificar empíricamente una
semejante red de poder. Combina la matemática
utilizada desde hace tiempo para modelar sistemas
naturales con datos corporativos exhaustivos para
catalogar la propiedad entre las corporaciones
transnacionales del mundo (TNCs, por sus siglas en
inglés).
"La realidad es
muy compleja, debemos separarnos del dogma, sean
teorías de la conspiración o libre mercado", dice
James Glattfelder. "Nuestro análisis se basa en la
realidad".
Estudios
anteriores han establecido que unas pocas TNCs
poseen grandes segmentos de la economía global, pero
incluían solo una cantidad limitada de compañías y
omitían propiedades indirectas, por lo cual no
podían decir de qué manera esto afecta a la economía
global, si la hace más o menos estable, por ejemplo.
El equipo de
Zúrich puede hacerlo. De Orbis, 2007, una base de
datos que enumera 37 millones de compañías e
inversionistas de todo el mundo, extrajo todas las
43.060 TNCs y las propiedades de acciones que las
vinculan. Luego construyó un modelo de qué compañías
controlaban a otras mediante redes de propiedad de
acciones, combinado con los ingresos operativos de
cada compañía, para representar la estructura del
poder económico.
El trabajo, que
será publicado en PLoS One, reveló un núcleo de
1.318 compañías con propiedades entrelazadas (vea
imagen). Cada una de las 1.318 tenía vínculos con
dos o más compañías diferentes, y en promedio
estaban conectadas con 20. Lo que es más, aunque
representaban un 20% de los ingresos operativos
globales, las 1.318 parecían ser dueñas
colectivamente a través de sus acciones de la
mayoría de las grandes firmas más rentables y
manufactureras del mundo –la economía "real�–
que representa otro 60% de los ingresos globales.
Cuando el equipo
desenmarañó aun más la red de propiedad, descubrió
que gran parte provenía de una "súper-entidad" de
147 compañías aún más estrechamente entrelazadas
–toda su propiedad en manos de otros miembros de la
super-entidad- que controlan un 40% de la riqueza
total de la red. "En efecto, menos de 1% de las
compañías era capaz de controlar un 40% de toda la
red", dice Glattfelder. En su mayoría eran
instituciones financieras. Las 20 superiores
incluyen a Barclays Bank, JPMorgan Chase & Co, y The
Goldman Sachs Group.
John Driffill de
la Universidad de Londres, experto en macroeconomía,
dice que el valor del análisis no consiste solo en
ver si un pequeño grupo de personas controla la
economía global, sino más bien su perspectiva sobre
la estabilidad económica.
La concentración
del poder no es buena o mala en sí, dice el equipo
de Zúrich, pero las estrechas interconexiones del
núcleo podrían serlo. Como el mundo vio en 2008,
tales redes son inestables. "Si una [compañía] sufre
problemas", dice Glattfelder, "eso se propaga".
"Es desconcertante
ver hasta qué punto las cosas están conectadas",
aprueba George Sugihara de la Scripps Institution of
Oceanography en La Jolla, California, experto en
sistemas complejos que ha asesorado al Deutsche Bank.
Yaneer Bar-Yam,
jefe del New England Complex Systems Institute (NECSI),
advierte de que el análisis asume que la propiedad
equivale a control, lo que no es siempre cierto.
Muchas de las acciones de las compañías están en
manos de administradores de fondos que pueden o no
controlar lo que hacen en realidad las compañías que
poseen parcialmente. El impacto de esto en la
conducta del sistema, dice, requiere más análisis.
Crucialmente, al
identificar la arquitectura del poder económico
global, los analistas podrían ayudar a hacerlo más
estable. Al descubrir los aspectos vulnerables del
sistema, los economistas pueden sugerir medidas para
evitar que futuros colapsos se propaguen por toda la
economía. Glattfelder dice que podríamos necesitar
reglas anti-trust globales, que ahora existen solo a
nivel nacional, para limitar la sobre-conexión entre
TNCs. Sugihara dice que el análisis sugiere una
posible solución: las firmas podrían ser gravadas
por excesivas interconectividad para disminuir ese
riesgo.
Una cosa no es
compatible con algunas de las afirmaciones de los
manifestantes: es poco probable que la super-entidad
sea el resultado intencional de una conspiración
para gobernar el mundo. "Semejantes estructuras son
de naturaleza común", dice Sugihara.
Los recién
llegados a cualquier red se conectan
preferencialmente a miembros altamente conectados.
Las TNCs compran acciones las unas de las otras por
motivos empresariales, no por dominar el mundo. Si
la capacidad de ser conectado aglomera, lo mismo
sucede con la riqueza, dice Dan Braha de NECSI: en
modelos similares, el dinero fluye hacia los
miembros con mayores conexiones. El estudio de
Zúrich, dice Sugihara, "constituye una fuerte
evidencia de que las reglas simples que rigen a las
TNCs conducen espontáneamente a grupos altamente
conectados". O como dice Braha: "la afirmación de
Ocupad Wall Street de que 1% de la gente tiene la
mayor parte de la riqueza refleja una fase lógica de
la auto-organización de la economía".
Por lo tanto, es
posible que la super-entidad no sea el resultado de
una conspiración. La verdadera pregunta, dice el
equipo de Zúrich, es si puede ejercer un poder
político concertado. Driffil piensa que 147 son
demasiados para sustentar una colusión. Braha
sospecha que competirán en el mercado pero actuarán
juntas por intereses comunes. La resistencia a
cambios a la estructura de la red puede ser un
semejante interés común.
Las máximas 50 de
las 147 compa�ías
súper-conectadas:
1. Barclays plc
2. Capital Group
Companies Inc
3. FMR Corporation
4. AXA
5. State Street
Corporation
6. JP Morgan Chase
& Co
7. Legal & General
Group plc
8. Vanguard Group
Inc
9. UBS AG
10. Merrill Lynch
& Co Inc
11. Wellington
Management Co LLP
12. Deutsche Bank
AG
13. Franklin
Resources Inc
14. Credit Suisse
Group
15. Walton
Enterprises LLC
16. Bank of New
York Mellon Corp
17. Natixis
18. Goldman Sachs
Group Inc
19. T Rowe Price
Group Inc
20. Legg Mason Inc
21. Morgan Stanley
22. Mitsubishi UFJ
Financial Group Inc
23. Northern Trust
Corporation
24. Société
Générale
25. Bank of
America Corporation
26. Lloyds TSB
Group plc
27. Invesco plc
28. Allianz SE 29.
TIAA
30. Old Mutual
Public Limited Company
31. Aviva plc
32. Schroders plc
33. Dodge & Cox
34. Lehman
Brothers Holdings Inc*
35. Sun Life
Financial Inc
36. Standard Life
plc
37. CNCE
38. Nomura
Holdings Inc
39. The Depository
Trust Company
40. Massachusetts
Mutual Life Insurance
41. ING Groep NV
42. Brandes
Investment Partners LP
43. Unicredito
Italiano SPA
44. Deposit
Insurance Corporation of Japan
45. Vereniging
Aegon
46. BNP Paribas
47. Affiliated
Managers Group Inc
48. Resona
Holdings Inc
49. Capital Group
International Inc
50. China
Petrochemical Group Company
* Lehman todavía
existía en la base de datos de 2007 utilizada.
Fuente:
http://www.newscientist.com/article/mg21228354.500-revealed--the-capitalist-network-that-runs-the-world.html
rCR