Dictamen de la
Comisión de Asuntos Económicos de la Asamblea
Nacional sobre el plan de la economía nacional y el
presupuesto del Estado
Informe presentado por Osvaldo Rodríguez, presidente
de la Comisión de Asuntos Económicos de la Asamblea
Nacional, en el 8vo Período Ordinario de Sesiones de
la VII Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder
Popular
[24.12.2011]-Actualizado 6:30 pm Cuba
General de
Ejército Raúl Castro Ruz
Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros
Compañero Ricardo Alarcón de Quesada
Presidente de la Asamblea Nacional
Compañeras y compañeros diputados:
El
año 2011 ha significado una mejoría con relación al
año anterior en el funcionamiento de la economía,
teniendo en cuenta que el entorno internacional al
que es muy sensible nuestra economía, continuó
siendo desfavorable y que en él se desarrolló con
vigor la puesta en práctica de medidas de política
económica de profundo calado, para continuar
actualizando el modelo económico, las cuales para
ser completamente evaluadas requieren un tiempo
mayor que el breve período de un año.
Fue
este el año del VI Congreso del Partido Comunista de
Cuba, que tuvo como tema central la economía
nacional y en el que fueron aprobados los
Lineamientos de la Política Económica y Social del
Partido y la Revolución, cuya aplicación comenzó de
inmediato y se desarrolló durante todo el 2011.
Ha
sido otro año en que el manejo de la economía ha
tenido que bregar simultáneamente con los desafíos
de la coyuntura inmediata sacudida por los cambios
de precios, de tasas de cambio y por la
incertidumbre generados por la crisis económica
global, con la guerra económica que no cesa, y con
el diseño y debate de transformaciones de política
económica y de mentalidad de todos, encaminadas a
hacer eficiente y definitivamente sostenible la
economía del país.
En
esas complejas condiciones, el Producto Interno
Bruto creció 2,7%, por debajo del 3% planificado,
debido al no cumplimiento del plan de construcción y
montaje para inversiones, aunque se registraron en
el año hechos favorables en aspectos sustanciales
como son: un balance comercial positivo con
sobrecumplimiento del plan de exportaciones, un
resultado favorable en el consumo de combustibles y
lubricantes, una generación eléctrica estable y con
adecuada reserva y una mejor eficiencia energética.
Destaca entre los aspectos positivos la mejoría —aun
distante de niveles suficientes de eficiencia— de la
relación salario medio-productividad del trabajo.
Esta importante relación, que hasta 2009 mostraba
una tendencia insostenible al rezago de la
productividad respecto al crecimiento del salario;
en 2010 fue detenido su deterioro y en 2011 muestra
ya un resultado en el que la productividad crece más
que el salario medio.
También se logró reordenar parte importante de las
deudas correspondientes al 2011 y honrar los
compromisos derivados del reordenamiento, consolidar
los esquemas cerrados de financiamiento en divisas y
eliminar los pagos retenidos a proveedores
extranjeros.
No se
cumplió el plan de producción de carne vacuna y de
cerdo, leche, frijoles, maíz, café y cítricos, lo
que obligó a hacer importaciones no previstas por 48
millones 875 mil dólares.
El
incumplimiento del plan de producción en materiales
de construcción como tejas de asbesto-cemento,
revestimientos de cerámica, cemento y muebles
sanitarios, entre otros, se reflejó en el
incumplimiento de las ventas a la población, y la
transportación pública de pasajeros quedó 3,5% por
debajo del plan.
Por
su parte, el Presupuesto del Estado termina el año
con un déficit estimado de 3,8% con relación al
Producto Interno Bruto, cumpliendo el límite de
déficit aprobado por esta Asamblea Nacional en la
Ley de Presupuesto 2011.
La
ejecución del Presupuesto 2011 fue examinada y
debatida en todas las Comisiones Permanentes de esta
Asamblea y se encuentra en poder de las diputadas y
diputados la información entregada por el Ministerio
de Finanzas y Precios.
Destaca en la ejecución presupuestaria de este año
la reducción de los gastos totales, los que no
alcanzaron el 100% previsto, debido a una favorable
reducción de gastos en la actividad presupuestada y
la no realización de gastos para enfrentar desastres
naturales, debido a una benévola temporada
ciclónica. El gasto no ejecutado permitió disponer
de fondos para capitalizar empresas y propiciarles
operar en condiciones normales.
En el
año que termina se puso de manifiesto la debilidad
en el proceso de contratación, los defectos
presentes en los contratos, los cuales abarcan desde
su redacción a veces carente de precisiones básicas,
hasta su violación y no utilización como instrumento
para la exigencia del cumplimiento de lo pactado.
Durante el año fueron cumpliéndose estrictamente
diversos acuerdos adoptados por el VI Congreso del
Partido, los cuales van llevando a la práctica y
mostrando el camino de la actualización del modelo
económico cubano, como son: la ampliación y
regulación del trabajo por cuenta propia, incluidos
el tratamiento tributario y crediticio a este
creciente sector de trabajadores, la venta directa
al turismo por parte de diferentes formas
productivas, la extinción del Ministerio del Azúcar
y el traspaso de sus actividades a una estructura
empresarial, la compra-venta de viviendas y de
autos, el inicio de las ventas de materiales de
construcción a la población. Nuestro pueblo aprecia
positivamente la seriedad, sistematicidad y rigor en
la puesta en práctica de los acuerdos en materia
económica adoptados por el VI Congreso del Partido.
Es
necesario resaltar que la operación de la economía
en el año que termina tuvo como escenario
internacional y factor determinante de la coyuntura
externa, que tanto influye sobre nosotros, la crisis
económica global capitalista que acumula ya 39 meses
de evolución y a despecho de pronósticos
tranquilizadores que han pretendido darla por
superada, continúa abatiéndose sobre la economía
mundial con mayor intensidad y capacidad
destructora. Provoca pérdidas financieras cuantiosas
en la economía mundial, daños a la economía real, en
especial al empleo y además genera incertidumbre e
inestabilidad, que complican al extremo las
expectativas de precios y de tasas de cambio, de
condiciones financieras y otros factores necesarios
para la toma de decisiones en el corto plazo y hace
más difícil e incierta la planificación perspectiva.
Especial relevancia tiene en este contexto el
sostenido aumento de los precios de los alimentos en
el mercado mundial.
La
crisis global presenta ahora dos características
sobresalientes: una es que tiene su máxima
intensidad en la triada de potencias económicas
capitalistas (Estados Unidos, Europa, Japón) en las
que el crecimiento económico en este año apenas
sobrepasará el 1%, con alto desempleo y seria
posibilidad de otra abrupta caída similar o peor que
la de 2008, y otra es que los gobiernos de estos
países han agotado el arsenal de políticas
anti-crisis que aparecía disponible y potencialmente
efectivas en ese año, pero que ahora son políticas
fracasadas.
Ni la
rebaja de las tasas de interés, manteniéndolas
durante largos períodos alrededor de cero, ni la
aplicación de multimillonarios paquetes de rescate
de entidades financieras, ni la inyección en la
circulación de enormes sumas, ni tampoco la rebaja
de impuestos a los ricos en espera de que estos
inviertan y generen empleo e ingresos, ha
funcionado.
Ante
el fracaso de la sabiduría económica convencional,
lo que ahora se pone en práctica en Europa como
amarga ironía histórica, es la aplicación en esos
países desarrollados de la misma terapia de choque
neoliberal tutelada por el Fondo Monetario
Internacional y centrada en la rebaja de salarios y
pensiones, que los gobiernos de esos países le
aplicaron con rigor a América Latina en los años 80
y 90.
El
curso futuro de la crisis económica global no es
posible pronosticarlo con exactitud, pero la
incertidumbre que ella implica, subraya la necesidad
de afianzar nuestro desarrollo económico potenciando
al máximo nuestras capacidades internas como escudo
frente a ella.
El
Plan 2012 se ha elaborado en base a los Lineamientos
de la Política Económica y Social del Partido y la
Revolución y de las directivas aprobadas por el
Consejo de Ministros en cuanto a acelerar las
inversiones generadoras de divisas amortizándolas
con sus propios ingresos, incrementar los ingresos
en divisas no haciendo gastos por encima de las
posibilidades, aumentar las producciones nacionales,
en especial de alimentos, incrementar el ahorro de
portadores energéticos, diversificar la oferta de
bienes y servicios e incrementar la eficiencia en la
utilización de los recursos.
En él
se establece un crecimiento del PIB del 3,4%, con
algunos aspectos destacados como el ahorro de unos
120 millones de dólares en importaciones de
alimentos por crecimientos en la producción nacional
de arroz, granos y leche, entre otros; una balanza
comercial positiva, un crecimiento de los ingresos
por turismo superior al 15%, mayores ventas de
materiales de construcción e insumos agropecuarios
en el mercado paralelo.
El
Anteproyecto de Presupuesto del Estado que se
presenta a la Asamblea establece un déficit de 3,8%
del PIB, igual al registrado en 2011 y que la
Comisión de Asuntos Económicos considera aceptable,
así como la desagregación de Ingresos y Gastos que
se detalla en el Informe del Ministerio de Finanzas
y Precios.
El
Plan y el Presupuesto serán debatidos en cada centro
de trabajo a partir de comienzos de año, en un
proceso muy importante para que los trabajadores
conozcan y compartan lo específico de su centro y
sean parte decisiva en su cumplimiento. En estas
asambleas es imprescindible la presentación
concreta, objetiva y despojada de tecnicismos
innecesarios, del Plan y del Presupuesto, para hacer
del aumento de la productividad, del ahorro y la
disciplina laboral y tecnológica verdaderos rectores
del trabajo diario y facilitar su evaluación
sistemática.
La
Comisión recomienda a la Asamblea Nacional la
aprobación de las propuestas del Plan de la Economía
Nacional y de Presupuesto del Estado para el año
2012, con la convicción de que la ejecución
eficiente y ordenada de ambos será un sólido aporte
a la actualización de nuestro modelo económico.