China: Locomotora
estimulante del comercio mundial
Por Ernesché Rodríguez Asien
Presidente de la ANEC del Banco Central de Cuba
(2007-2010)
Profesor –Investigador de la Universidad de la
Habana
e-mail:
ernesche@rect.uh.cu
rodriguezasien@yahoo.es
[01.01.2012]-Actualizado 3:30 pm Cuba
Antes de referirme específicamente a las condiciones
que propiciaron el ingreso de China a la
Organización Mundial del Comercio (OMC), hay que
remontarse, un poco atrás, o sea, a unos cuantos
años atrás, porque curiosamente China fue uno de los
23 miembros fundadores del GATT (siglas de General
Agreement on Tariffs and Trade, que en español
significa Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros
y Comercio) en el año 1948. Sin embargo, luego, en
el año 1949, recién formado el gobierno en Taiwán;
China se retiraba del GATT. Más tarde, en la década
de los 80, precisamente en el año 1986, China
notificó su intención de acceder al GATT. Sin
embargo, su postulación fue aceptada 15 años
después, por diversas razones, diversos factores,
entre esos de índole político también. El 11 de
diciembre de 2001, China ingresaba ya, formalmente,
a la OMC, o sea, a la Organización Mundial de
Comercio tras 15 años de intensas negociaciones. Uno
de los objetivos fundamentales de China para formar
parte de la OMC estribaba en asegurarse de un trato
igualitario en sus relaciones comerciales con
respecto a terceros países.
Precisamente era una de las ventajas que podía
obtener al pertenecer a esta importante Organización
Mundial de Comercio, que tiene una serie de
principios y regulaciones en cuanto al mercado
internacional que protege, sobre todo, de muchas
problemáticas que pueden existir en el comercio
internacional como son el dumping y otros tipos de
ajustes que no son, precisamente, justos. También a
la OMC le interesaba que China participara en esta
organización porque, como todos conocemos, China,
desde hace algunos años, está destacándose en el
comercio internacional, su economía crece de forma
acelerada, precisamente su crecimiento se basa en
dos dígitos (inclusive en estos años, ahora en 2010,
creció un 10,3 %) y a los países miembros de la OMC
le benefició mucho que China entrara a esta
organización en el año 2001 porque China, ya en
estos momentos, es un motor impulsor, estimulante
para la economía mundial en el mercado
internacional. Hay un beneficio mutuo: China se
beneficia de esta organización y esta organización,
o sea, los países miembros de ella, se benefician
también de este importante país, el famoso gigante
asiático.
La
incorporación de China a la Organización Mundial de
Comercio (OMC) significó un factor muy importante
porque, primeramente, uno de los principios de la
OMC es la supresión de las barreras comerciales. En
este caso, China empezó a darle salida a las
empresas hacia el exterior con más flexibilidad, con
más libertad, además de que ha modernizado su
sistema financiero, precisamente en los bancos, para
prepararlo para la competencia extranjera. Y esto ha
sido impulsado, sobre todo, por los compromisos
adquiridos tras la entrada del gigante asiático a la
Organización Mundial de Comercio. Para mantener
altas tasa de crecimiento, en China, se requiere
atraer capital y tecnología y eso no es posible sin
una mayor apertura. El Protocolo de acceso a la OMC
estipula, en términos generales, que China debe
aumentar la apertura de sus mercados locales para
bienes producidos en el exterior, así como para los
bienes producidos por empresas extranjeras en China.
Estas son las llamadas condiciones de acceso a los
mercados. Es para ello que la OMC ha contribuido a
la entrada de capital y tecnología hacia el gigante
asiático, contribuyendo a su acelerado crecimiento
económico. También, en síntesis, las exportaciones
chinas han crecido gradualmente, a partir de la
inserción de China en la OMC, impulsando el sector
externo. El ingreso a la OMC ha representado su
definitiva inserción en el mercado mundial bajo las
condiciones y exigencias impuestas por esta
organización.
Tras
ingresar a la Organización Mundial de Comercio (OMC)
China hizo una serie de compromisos importantes en
los campos de los aranceles, la agricultura y el
comercio de servicios, con la aplicación del trato
nacional para todas la empresas extranjeras,
permitiendo que las compañías comerciales foráneas
administraran sus negocios en China por cuenta
propia, o sea, una mayor flexibilidad a los negocios
de empresas extranjeras en China. Esto dio una mayor
apertura del mercado financiero, en particular, se
han ido eliminando las restricciones de acceso al
sistema bancario y de seguros a bancos extranjeros.
Los bancos extranjeros debieron recibir un
tratamiento igual que el dado a los bancos locales.
Toda
esta apertura ha tenido una incidencia positiva en
los países miembros de la OMC. China ha aportado a
esta organización, de forma muy positiva,
conllevando a una serie de ventajas, que se pueden
resumir en algunos puntos como, por ejemplo, la
reducción del arancel medio de un 24,6 % a un 9,4 %
y la eliminación de las cuotas y la licencia de
importación.
También ha dado una mayor facilidad de acceso al
mercado ya que permitió la inversión en sectores
que, antes, estaban cerrados o más limitados. Ha
dado una menor incertidumbre legal y mayor
transparencia. China se ha comprometido a dar el
mismo tratamiento a empresas extranjeras y chinas,
que antes no sucedía de esa forma. Al mismo tiempo
se ha dado una libertad de comercio y distribución a
lo interior y protección de la propiedad intelectual
e industrial.
Miles
de empresas multinacionales han invertido en China
después de entrada a la OMC. Tras la subsiguiente
eliminación de las barreras comerciales se ha creado
un ambiente muy favorable para los comerciantes
extranjeros. Los principales fabricantes de
ordenadores, electrodomésticos, equipos de
telecomunicaciones, productos farmacéuticos y
generadores de electricidad han ampliado su ámbito
de producción hasta abarcar China. China es un
receptor muy importante de la inversión extranjera
directa, sobre todo en estos momentos,
específicamente de algunos países como Estados
Unidos, los países de la Unión Europea y Japón,
contribuyendo al crecimiento económico de este país.
Hay que tener en cuenta que la OMC tiene una serie
de principios que protegen a los países de la
competencia desleal en el mercado mundial, además de
que uno de los objetivos fundamentales es resolver
las diferencias comerciales entre los países.
Esto
sirve de garantía a la economía china que, junto a
la estabilidad del sistema político chino y de su
reforma, así como el mantenimiento en el poder del
Partido Comunista hace que se potencie el
crecimiento económico de China.
China
es el país que menos ha sufrido el impacto de la
crisis financiera mundial.
Ha
tenido consecuencias el problema de la crisis
financiera internacional hacia China, pero no ha
sido un impacto tan fuerte, tan violento como en
otros países.
Y eso
se debe a que China tiene un gran sector exportador,
o sea, tiene una gran demanda, además de un gran
proceso inversionista en el extranjero, en varios
países. Hay que destacar que el acelerado incremento
de la participación de China en el comercio
Internacional ha generado dos efectos.
Por
una parte, esta situación ha generado nuevas
oportunidades, pero al mismo tiempo resulta
importante tomar medidas encaminadas a corregir
ciertos desequilibrios que comienzan a producirse,
porque debido al crecimiento de su economía, China
se ha convertido en un importante consumidor de
materia prima: minerales, energía, alimentos y
productos industriales. Con esto ha ejercido fuertes
presiones en los mercados internacionales y se ha
convertido en un país formador de precios
internacionales de varias manufacturas y de algunos
productos básicos, entre los que se destacan los
textiles, el acero y el petróleo.
De
manera general, China, como importador mundial,
tiene un gran peso, ha contribuido al incremento de
los precios internacionales de la materia prima y,
como exportador, al aumento de los precios de los
productos electrónicos y los textiles. Esto ha
provocado una agudización de la competencia
internacional que, en ciertos casos, ha traído
afectaciones a países subdesarrollados. Es,
precisamente, un cuchillo de doble filo. Por una
parte ha traído ciertas ventajas y por la otra ha
traído algunos problemas en cuanto a los precios,
que se han incrementado.
En
los últimos 15 años China ha triplicado su
participación en la producción mundial. La presencia
china en el comercio mundial ya no solo se
identifica por el creciente potencial exportador
sino a través de la influencia que mantuvo en
términos de intercambio. Se puede decir que ya China
tiene una notable incidencia en la toma de
decisiones de la OMC, es un país clave. Se puede
concluir, entonces, que China sirve de locomotora
estimulante del comercio mundial para contrarrestar
los efectos de la crisis económica mundial.
Referencias bibliográficas:
—
ASIA-PACIFIC ECONOMIC COOPERATION-XUE
WEI.Intercontinental Press.
— ASIA-PACIFIC ECONOMIC COOPERATION. The Tenth Five-Year
Plan of China. New Star Publishers.
— THE WORLD BANK, Global Economic Prospects and the
Developing Countries. 2001. P.52
— THE WORLD BANK. China 2020: China Engaged,
Washington D.C.
— China: locomotora estimulante del comercio
mundial. (Entrevista realizada el 6 de septiembre
del 2011 al economista cubano: Ernesché Rodríguez
Asien).
http://espanol.cri.cn/741/2011/11/22/Zt1s231713.htm
China’s finance. China