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Recuperación y normalidad
Por Alejandro Nadal - La Jornada
[15.01.2012]-Actualizado 11:30 pm Cuba
Los
pronósticos para la economía mundial en 2012 no son
buenos. La crisis en Europa se intensifica y la
economía en Estados Unidos no ha terminado su ciclo
depresivo. Y hasta China, la economía más dinámica
del mundo, terminará con una tasa de crecimiento
inferior para el año que acaba de comenzar. Todo
indica, pues, que el nuevo año no será fácil.
Las
opciones de política aplicadas en la mayoría de los
países afectados por la crisis colocarán a la
economía mundial en la trayectoria de una recesión
prolongada. Una parte de la discusión en Europa
sigue centrada sobre el papel del Banco Central
Europeo (BCE) y la necesidad de convertirlo en
prestamista de última instancia. De esta manera se
busca reconstruir el vínculo entre política
monetaria y fiscal al permitirle intervenir
directamente en los mercados de deuda soberana. Pero
este camino parece cerrado y no hay indicios de que
en un futuro cercano se pudieran establecer las
bases de un arreglo diferente. Lo último que se
decidió en la cumbre del 9 de diciembre pasado fue
iniciar un proceso en el que a la larga se
fortalecería el control sobre la política fiscal de
los países miembros de la Unión Europea (UE). El
objetivo final en ese caso sigue siendo la
imposición de una más intensa austeridad fiscal, lo
que no es un buen augurio para la economía europea
dado que no ataca las causas de la crisis.
Antes
de la debacle del mercado de bonos de Italia ya se
pronosticaba un débil crecimiento económico en todo
el mundo para los próximos años. Eso es normal
debido al problema que representa la
recapitalización de los bancos europeos. Así, para
las economías de la eurozona el Fondo Monetario
Internacional (FMI) pronostica una expansión de
apenas uno por ciento este año. La previsión de la
Unión Europea es todavía más pesimista: 0.6 por
ciento. La profundización de la crisis en Europa
tendrá repercusiones duraderas sobre la economía
mundial. Para el conjunto de las economías
desarrolladas, la tasa de crecimiento será de 1.9
por ciento a lo largo de 2011.
La
crisis actual ha recibido en Estados Unidos el
nombre de Gran Recesión, con lo que se quiere evitar
la referencia dolorosa a la Gran Depresión. Pero la
historia económica de los últimos 45 años demuestra
una propensión hacia la mediocridad en la
recuperación después de cada ciclo de negocios. Y la
actual crisis, o como se le quiera llamar, no hace
sino confirmar esa tendencia.
Los
modelos del Instituto de Investigaciones Sobre
Ciclos Económicos (ECRI, por sus siglas en inglés)
indican que dentro de pocos meses la tasa de
desempleo abierto podría volver a aumentar y a
rebasar el temido umbral de 10 por ciento. Eso
podría coincidir con la elección presidencial y
causar problemas adicionales a la campaña de Barack
Obama en un momento en el que los candidatos
republicanos compiten por ver quién es más
conservador.
Más
grave todavía es el hecho de que la amplificación de
la recesión en Europa tendrá el efecto de un choque
externo en la economía estadunidense, anulando
cualquier posibilidad de recuperación. Aun cuando
apenas 16 por ciento de las exportaciones
estadunidenses se dirigen hacia Europa, la recesión
prolongada en la UE afectará el mercado laboral en
Estados Unidos.
Además, la crisis financiera en Europa también
afectará el valor de los activos financieros que los
agentes estadunidenses mantienen en la eurozona y
eso tiene un efecto importante sobre su riqueza y,
por tanto, sobre su poder de compra. Además, una
buena parte de los bancos estadunidenses se
encuentra seriamente expuesto frente al riesgo de
una moratoria de la deuda de varios países europeos
debido a swaps o seguros de deuda.
A
pesar de todos los avisos, hoy el mundo capitalista
desarrollado se encierra en una histeria de
austeridad, mientras que ninguno de los problemas
que provocaron la crisis recibe la atención que
merece. Como todas las recetas de política económica
que se aplican están equivocadas, uno acaba por
preguntarse ¿cuál es ese estado de "normalidad"
hacia el cual nos debería llevar la recuperación (si
es que existe)?
Al
buscar respuesta comienza a ser menos sorprendente
la ceguera de los responsables de la política
económica en los centros de poder. Claro, porque la
normalidad a la que se quiere regresar es la
pesadilla neoliberal.
Desde
hace 30 años la economía mundial desciende por una
espiral hacia una mayor desigualdad, más desempleo,
menos crecimiento y una destrucción ambiental sin
paralelo en la historia. ¿De qué se sorprenden los
hacedores de la política económica y sus acólitos en
la prensa internacional de negocios? Desde hace dos
décadas, por lo menos, le impusieron a los países
pobres del mundo llamado subdesarrollado un modelo
económico basado en la privatización y la
desregulación financiera. Como resultado, las crisis
se hicieron más profundas y frecuentes en esos
países. Pero si los países ricos siguieron el patrón
del mismo modelo, ¿por qué habría la crisis de
perdonarlos?
http://www.jornada.unam.mx/2012/01/04/opinion/025a1eco |