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Bloqueo contra Cuba: Sin cambios a medio siglo de
oficializado
Por Waldo Mendiluza
[30.02.2012]-Actualizado 11:30 pm Cuba
A
medio siglo de oficializado, el bloqueo económico,
comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba
sigue intacto, pese a no lograr sus objetivos y
recibir el rechazo casi unánime de la comunidad
internacional.
El 3
de febrero de 1962, el entonces presidente
norteamericano, Jonh F. Kennedy, decretó la Proclama
3447, que dio luz verde a una política de
estrangulamiento puesta en práctica desde el triunfo
de la revolución en la isla, el 1 de enero de 1959.
Un
total de nueve administraciones, tanto republicanas
como demócratas, han mantenido y con frecuencia
recrudecido la sanción, la cual Washington se empeña
en identificar con el nombre de "embargo" y el
argumento de que "es un tema bilateral".
La Ley
Torricelli -promulgada en 1992 por George Bush- fue
uno de los mecanismos adoptados para apretar el
cerco, cercenando el comercio de medicinas y
alimentos de Cuba con las subsidiarias de compañías
estadounidenses asentadas en terceros países.
Otra
prueba de la extraterritorialidad del bloqueo y de
la búsqueda de su intensificación llegó en 1996,
cuando la Casa Blanca puso en vigor bajo el gobierno
de William Clinton la Ley Helms-Burton.
Prácticamente no escapa ningún sector en la isla al
impacto de una medida condenada 20 veces
consecutivas en la Asamblea General de Naciones
Unidas, la más reciente en octubre pasado por 186
países, con Estados Unidos e Israel como sus únicos
defensores.
Según
cálculos moderados, los daños económicos ocasionados
por la sanción superan los 104 mil millones de
dólares, cifra que rondaría los 975 mil millones si
se considera la depreciación de esa divisa frente al
oro en las últimas décadas.
A
propósito del objetivo explícito de provocar
insatisfacción económica, hambre, desesperación y el
derrocamiento del gobierno cubano, el canciller
Bruno Rodríguez recién recordó en la ONU la
Convención de 1948 contra el Genocidio.
Esta,
en su artículo 2 inciso b, tipifica como acto de
genocidio la "lesión grave a la integridad física o
mental de los miembros del grupo" y en su inciso c,
el "sometimiento intencional del grupo a condiciones
de existencia que hayan de acarrear su destrucción
física, total o parcial", señaló ante la Asamblea
General.
Obama
y el discurso de la flexibilización
Consciente del rechazo del bloqueo en el mundo y en
sintonía con la pretensión de mostrarse como un
cambio en la agresividad tradicional de Estados
Unidos, su actual presidente, Barack Obama, y
funcionarios de su administración mencionan una
supuesta flexibilidad en el cerco.
Cuba
desmiente tales comentarios, al amparo de
sistemáticas evidencias del impacto del bloqueo y de
su recrudecimiento.
"El
bloqueo y las sanciones permanecen intactos, en
completa aplicación () Como rasgo distintivo del
período del presidente Obama, se refuerza la
persecución a las transacciones financieras cubanas
en todo el mundo, sin respeto a las leyes de
terceros países ni la oposición de sus gobiernos",
advirtió el año pasado en la ONU el canciller
Rodríguez.
Multas
a estadounidenses por viajar a la isla y castigos a
empresas y bancos por negociar con La Habana
constituyen pruebas de la vigencia, engrosadas a
finales de 2011 en Trinidad y Tobago, donde tuvo que
ser cambiada la sede de la IV Cumbre Caricom-Cuba
-prevista en el Hotel Hilton- por presiones de
Washington.
Al
intervenir en diciembre último en el Octavo Período
Ordinario de la Asamblea Nacional del Poder Popular,
el presidente Raúl Castro ratificó la propuesta de
avanzar hacia la normalización de los vínculos con
Estados Unidos, pese a la continuidad de su política
hostil.
"Al
mismo tiempo que actualizamos nuestro socialismo,
cambiando todo lo que debe ser cambiado, el gobierno
de los Estados Unidos sigue anclado en el pasado",
apuntó.
Raúl
Castro consideró que la administración de Obama -el
onceno jefe de la Casa Blanca desde 1959- inventa
pretextos "cada vez más insostenibles" para
justificar el bloqueo.
El
mandatario ratificó además la voluntad de los
cubanos de defender la revolución y potenciar el
desarrollo socio-económico del país, aún bajo la
continuidad de la unilateral medida con ya medio
siglo en vigor.
"Con
ecuanimidad y paciencia, nos dedicaremos a cumplir
los acuerdos del Congreso mientras transcurren las
elecciones estadounidenses.
Sabemos que el bloqueo continuará y que se
incrementará el financiamiento y los intentos de
convertir a un puñado de mercenarios en una
oposición desestabilizadora, pero eso no le quita el
sueño a un pueblo revolucionario", advirtió.
En
abril de 2011, el VI Congreso del Partido Comunista
de Cuba aprobó lineamientos dirigidos a actualizar
el modelo económico del país.
El
fracaso de una política
La
salud es uno de los sectores más atacados por el
bloqueo en sus cinco décadas de aplicación; sin
embargo, la isla muestra en esa área indicadores a
la altura del llamado Primer Mundo.
Prohibiciones y obstáculos en el acceso a
tecnologías, equipos y medicamentos forman parte del
arsenal empleado por Washington contra Cuba, que
cerró 2011 con una mortalidad infantil por debajo
del cinco por ciento por cada mil nacidos vivos y
una tasa de supervivencia en menores de cinco años
del 99,4 por ciento.
Todos
los resultados que podemos mostrar ante el mundo,
los hemos logrado a pesar de los 50 años del férreo
y brutal bloqueo de Estados Unidos, señaló el
ministro cubano de Salud Pública, Roberto Morales.
De
acuerdo con el titular, el impacto económico de la
sanción supera en el sector los dos mil millones de
dólares.
La
voluntad política del gobierno ha permitido
garantizar el más sagrado de los derechos ciudadanos
bajo tan complejo escenario, dijo Morales el año
pasado, pocos días antes de la condena -por vigésima
ocasión- a la unilateral medida en Naciones Unidas.
También en educación, igualdad de género, seguridad
alimentaria y protección del medio ambiente la isla
presenta avances reconocidos internacionalmente,
cumpliendo así la mayoría de las metas del milenio
fijadas por ONU para 2015.
(Tomado de
Prensa Latina) |