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Guerras monetarias y energéticas del imperio
Por Alberto Rabilotta
[30.01.2012]-Actualizado 6:30 pm Cuba
La ya
endémicamente peligrosa coyuntura en el Oriente
Medio se agravó esta semana con la adopción por la
Unión Europea (UE) del embargo sobre las compras del
petróleo y petroquímicos iraníes, acompañadas por
otra tanda de sanciones contra el banco central
iraní. Cuando aun no se cumple el primer aniversario
de los bombardeos de la OTAN para cambiar el régimen
en Libia y se ven signos de una guerra civil con los
combates entre las facciones "revolucionarias" y los
ataques de los simpatizantes del derrocado Muammar
el Gadafi, los mismos gobernantes de Estados Unidos
(EE.UU.), Francia, Gran Bretaña y otros países de la
UE que reclamaron una acción rápida contra el
gobierno de Trípoli están exhortando ahora a
acciones militares contra Siria e Irán.
Todo
esto en el contexto de la grave crisis financiera y
económica que azota a la UE, con sus secuelas de
desempleo y empobrecimiento masivo, y que va camino
de convertirse en una "guerra monetaria" por los
niveles estratosféricos de endeudamiento de Estados
occidentales, en particular de EE.UU., que financia
su endeudamiento gracias a la primacía del billete
verde como moneda de reserva y de pago para las
transacciones comerciales mundiales.
Muchos
países ya están buscando una alternativa al dólar
estadounidense porque es evidente que con el
altísimo nivel de endeudamiento de EE.UU. esa divisa
carece de un respaldo sólido a mediano y largo
plazo, y por lo tanto no es una divisa de reserva
confiable. Hasta el FMI planteó, hace menos de un
año, que era necesario buscar una alternativa al
dólar. Otros países quieren una alternativa al dólar
para liberarse de las presiones y sanciones de
Washington y sus aliados europeos, y para poder
corregir las distorsiones en los términos de
intercambio que actualmente provoca el uso casi
exclusivo del dólar para el comercio mundial de
materias primas.
Billete verde y oro negro
El
analista brasileño Pepe Escobar, que desde hace años
viene cubriendo la lucha de intereses imperialistas
en los países claves por sus riquezas en
hidrocarburos o porque son el transito ideal u
obligado de los ductos para transportar el petróleo
o el gas natural a los mercados occidentales,
escribía a mediados de enero (The Myth of "Isolated"
Irán, atimes.com y tomdispacht.com) que la "línea
roja" en la crisis iraní no es la cuestión nuclear,
sino el petróleo y los petrodólares.
Washington y sus aliados europeos quieren provocar
un cambio de régimen en Irán – país que cuenta con
más del 12 por ciento de las reservas globales de
hidrocarburos -, para lo cual han lanzado una guerra
monetaria destinada a provocar una "megadevaluación"
del rial iraní mediante las sanciones decididas por
el Congreso estadounidense en diciembre pasado a los
bancos y empresas que hagan transacciones con el
Banco Central Iraní.
Esta
política, según Escobar y otros analistas, no tendrá
necesariamente los resultados esperados, porque esas
agresiones apuntalarán la política de "sustitución
de importaciones" (que tanto sirvió en el pasado y
sigue sirviendo en el presente en muchos países
sudamericanos), lo que generará empleos, facilitará
la exportación de productos iraníes que no son del
ramo petrolero y consolidará en el mercado iraní la
predominancia de China como proveedor de bienes
industriales y de alta tecnología.
Irán
no está tan aislado como Washington quisiera. El
gasoducto Irán-Pakistán – recuerda Escobar - está en
marcha y el primer ministro paquistaní Yusuf Gilani
visita con frecuencia Teherán. El presidente afgano
Hamid Karzay afirmó que quiere estrechar los lazos
con Irán, y hasta las autoridades de Turquía, país
que actúa como punta de lanza contra el gobierno
sirio en estos momentos, han "señalado su rechazo a
más sanciones de EE.UU. contra el petróleo iraní",
porque Turquía quiere que ser el país por el cual
pase el gasoducto que "algún día" llevará el gas
iraní a Europa.
Los
analistas latinoamericanos, que no están sujetos al
filtro mediático europeo o estadounidense, saben que
la reciente gira del presidente iraní Mahmoud
Ahmadinejad por varios países de América latina, una
región donde si alguien está aislado es Washington,
fue exitosa. Y en Asia, donde están los principales
clientes del petróleo iraní, Teherán cuenta con al
menos dos compradores fieles - India y China - que
ya rechazaron participar en esa "guerra económica"
lanzada por Washington y la UE.
Oro
negro sin billete verde
Beijing ya está comprando petróleo con yuanes en
otros países, y negociando compras futuras de crudo
con su moneda en nada menos que Catar, ese
pequeñísimo país del Golfo Pérsico gobernado por una
monarquía absoluta que defiende absolutamente la
introducción por la fuerza de "la democracia de la
OTAN" en países que están lejos de sus fronteras,
como Siria y Libia.
El
embajador M. K. Bhadrakumar, ex diplomático de India
que tuvo puestos en la ex Unión Soviética, Corea del
Sur, Turquía y varios países asiáticos, y escribe
regularmente en Asia Times, analiza esta semana (1)
la reciente visita que el primer Ministro chino Wen
Jiabao efectuó a Catar, y sus declaraciones a la
prensa. Wen Jiabao dijo que su país quiere invertir
en Catar para producir petroquímicos, para lo cual
Beijing y Doha invertirán conjuntamente en la
construcción de una refinería en China. Y también
informó de que empresas chinas quieren participar en
los "proyectos de infraestructura en Catar", y que
en lo tocante al gas natural ambos países están en
discusión sobre "una cooperación a largo plazo,
estable y exhaustiva".
Y como
subraya Bhadrakumar, el primer ministro chino dejó
la sorpresa para el final, cuando se refirió a "otro
punto importante": "A fin de encarar temas de
inversión, nosotros [China y Catar] necesitamos
apoyo financiero. Por lo tanto llegamos a otro
acuerdo, un acuerdo de cooperación que vincula las
finanzas con la inversión. Catar también propuso el
uso de moneda local en los pagos comerciales e
incluso una tasa específica. Pienso que esta
propuesta se puede estudiar".
Unos
días antes, recuerda el ex Embajador y analista, el
primer ministro chino firmó un acuerdo de
intercambio monetario entre su país y los Emiratos
Árabes Unidos (EAU) por un monto equivalente a cinco
mil 500 millones de dólares. Este "swap", según la
declaración del banco central de China, apunta a
"fortalecer la cooperación financiera bilateral,
promover el comercio y las inversiones y
conjuntamente salvaguardar la estabilidad financiera
regional".
Al
hablar frente a una "cumbre energética en los EAU,
Wen lanzó la propuesta de crear un organismo
internacional que tenga el mandato de determinar el
precio del petróleo y que regularía las políticas de
toda la cadena de suministro involucrando a los
países proveedores, los consumidores e incluso los
países de tránsito", agrega el ex Embajador
Bhadrakumar.
La
introducción del yuan, el euro, la libra, el rublo y
otras divisas, e incluso la propuesta de crear una
"canasta" de divisas en el comercio petrolero para
terminar con la "tiranía del dólar estadounidense",
es una vieja aspiración de gobernantes que en
algunos casos, como escribe Pepe Escobar, terminaron
siendo derrocados por intervenciones militares: En
el 2000 "Saddam Hussein abandonó el dólar como la
divisa para las transacciones del petróleo que Irak
exportaba" y tres años más tarde EE.UU. lanzó una
guerra contra Irak para efectuar un "cambio de
régimen"; Muammar el Gadafi había propuesto la
creación de una moneda para los intercambios
comerciales del continente africano - el dinar oro
-, y en marzo del 2011 "Francia, Gran Bretaña,
EE.UU., Canadá, Qatar y otros países de la OTAN
invadieron a Libia", para efectuar un "cambio de
régimen".
Por
eso mismo, según Escobar, dejando de lado las nuevas
sanciones contra el Banco Central Iraní que tardarán
meses en ser aplicadas en su totalidad e ignorando
las amenazas de cerrar el tráfico petrolero en el
Estrecho de Ormuz – algo improbable porque es por
ahí que sale la mayor parte del petróleo que Irán
exporta -, quizás la "clave principal de la crisis
montante en el Golfo Pérsico proviene de este
movimiento para torpedear el petrodólar como la
divisa para todo tipo de intercambios".
Irán y
Rusia ya utilizan sus divisas nacionales para
realizar el comercio bilateral. India acordó con
Irán que los pagos por las importaciones de petróleo
iraní – que suman entre 12 y 14 mil millones de
dólares anuales – serán efectuados en rupias indias
y que posteriormente se convertirían en una moneda
denominada de manera separada. Una fuente israelí
cercana a los servicios de inteligencia (DEBKAfile)
afirmó esta semana que Irán e India están negociando
el pago en oro como alternativa.
Lo que
ex Embajador Bhadrakumar subraya es que mientras
Rusia e India tienen posiciones no subordinadas a
EE.UU., este no es el caso de los EAU y Catar,
monarquías que constituyen piezas claves de la
estrategia occidental en el Oriente Medio y un vital
apuntalamiento para el reciclado de los
petrodólares.
El
gobierno chino "está posicionándose en medio de la
línea divisoria" y fortaleciendo sus intereses en
ambas riberas del Golfo Pérsico, lo cual "abre un
fantástico panorama de cooperación entre China y el
Consejo de Cooperación del Golfo" (CCG), comenta el
ex Embajador Bhadrakumar, quien agrega que la
utilización del yuan y de las divisas de los países
del Golfo Pérsico en los intercambios bilaterales
crea "una nueva matriz" que permite avizorar el
reemplazo del dólar estadounidense como la moneda de
intercambio en el comercio petrolero con los países
asiáticos.
En un
articulo titulado "Europe at war with Iran" el
analista brasileño Pepe Escobar recuerda que nada
menos que la gigantesca petrolera británica British
Petroleum (BP) ha pedido al gobierno de Barack Obama
ser exceptuada del sistema de sanciones contra Irán
para no comprometer el desarrollo del yacimiento
gasífero Shah Deniz II en Azerbaiyán, que tiene un
costo de 22 mil millones de dólares y alimentará el
proyectado gasoducto Nabucco, diseñado para
alimentar a la UE con el gas del Mar de Caspio
evitando el transito por Rusia, país que actualmente
es el principal abastecedor de gas natural de muchos
países de la UE.
Y
añadiendo que Irán tiene una participación en este
proyecto que le permite bloquearlo, Escobar ironiza
sobre la "situación pos-surrealista" de la
gigantesca petrolera británica BP "implorando a
EE.UU. que la exceptúe de sanciones porque de otra
manera se pondrá en riesgo la seguridad energética
de Europa" China, Rusia, India, Japón y otros
países, entre ellos muchos de América latina, están
tejiendo una serie de acuerdos bilaterales para
negociar con sus propias monedas que –según Escobar
–, se convertirá inexorablemente en un asunto
multilateral, lo que significa que el billete verde
irá lentamente siendo desplazado como la divisa de
reserva a nivel mundial, "con todas las
consecuencias sísmicas que esto implica".
1.-
http://www.atimes.com/atimes/Middle_East/NA24Ak03.html
- Alberto Rabilotta es periodista argentino -
canadiense.
(Tomado de ALAI-AMLATINA) |