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El
milagro económico de China
Por Hedelberto López Blanch - Rebelión
Tras conversar con varios especialistas en Beijing y
Shanghai, el autor analiza el creciente desarrollo
de la República Popular China.
[20.01.2012]-Actualizado 5:30 pm Cuba
Pese a
que algunos pronósticos de analistas occidentales
auguraban que la crisis capitalista mundial
afectaría el desempeño de la República Popular
China, los datos recién publicados indican lo
contrario pues el Producto Interno Bruto (PIB) del
gigante asiático creció 9,4 % en 2011.
Pero
no solo eso, sino que un informe del Fondo Monetario
internacional (FMI) augura que la economía de China
superará a la de Estados Unidos, en términos reales,
en el 2016. Los analistas más cautos posponen esa
posibilidad para mediados de la década de 2020.
El FMI
analiza no solo los tipos de cambios verdaderos,
sino también el escenario en términos reales de las
economías con Paridades de Poder Adquisitivo (PPA).
O sea, compara lo que las personas ganan y gastan en
sus economías domésticas.
Bajo
el PPA, la economía de China se extenderá de 11.2
billones de dólares este año a 19 billones en el
2016. Mientras tanto, el tamaño de la economía
estadounidense aumentará de 15.2 billones de dólares
a 18.8 billones.
China
tiene una extensa cultura acumulada durante cinco
milenios y ha logrado con laboriosidad e
inteligencia crear una civilización basada en un
país pluriétnico unificado.
Como
indican algunos de sus economistas, "el país
transita por un camino de desarrollo que responde a
su situación nacional: el camino del socialismo con
peculiaridades chinas"
A
partir de 1978 la nación asiática estableció un
proceso de reformas y aperturas para poner énfasis
en la exploración del camino de la modernización
socialista en consonancia con la situación básica
del país y las demandas de la época.
El
salto resultó vertiginoso: el volumen económico
global se octuplicó de 1978 a 2010 y alcanzó un
Producto Interno Bruto (PIB) de 5,88 billones de
dólares. En 2011 desplazó a Japón y se convirtió en
la segunda economía mundial después de Estados
Unidos.
La
modernización se observa por todas partes en esta
inmensa nación y con una base material más sólida,
se profundiza el desarrollo de la industrialización,
la informatización, urbanización y la
comercialización.
Asimismo, el nivel de vida de la población ha
alcanzado grandes adelantos pues pasó de la
insuficiencia de ropa y alimentos hacia la casi
satisfacción de las necesidades fundamentales de sus
1 300 millones de habitantes.
Si en
1978 existían más de 300 millones de personas que
vivían por debajo del índice de pobreza, esa cifra
se ha reducido a 25 millones y el Estado realiza
grandes esfuerzos y ofrece ayuda a las familias para
solventar a corto plazo esa situación.
La
renta global nacional per cápita equivalente al
nivel promedio mundial pasó del 24,9 % en 2005 al
46,8 % en 2010.
Otros
datos son satisfactorios: El volumen global de
importaciones y exportaciones aumentó de 20 600
millones de dólares en 1978 a 2 974 billones de
dólares en 2010; de 1979 a 2010 se utilizaron 1 048
billones de dólares como inversión directa foránea.
En la
actualidad, China ha establecido mecanismos
bilaterales de economía, comercio y cooperación con
163 países y regiones, ha firmado 10 convenios sobre
zonas de libre comercio; acuerdos de protección de
inversiones con 129 naciones y 96 de eliminación de
doble tributación.
La
nación asiática también ha jugado un papel
fundamental en la disminución de los efectos de la
crisis económica mundial (sobre todo para los países
en desarrollo) al importar un promedio anual de
mercancías por valor de 750 000 millones de dólares
lo que significa alrededor de 14 millones de puestos
de trabajo en las regiones y países concernientes.
En los
últimos 10 años, las inversiones directas en el
exterior de tipo no financiero se incrementó de 1
000 millones de dólares a 59 000 millones lo cual
ayudó al desarrollo de esas naciones.
Con la
profunda crisis que atraviesan Estados Unidos y la
Unión Europea, el presidente Hu Jintao aseguró que
"en 2012 el peso de los productos exportables se
dirigirá hacia los países en vías de desarrollo
debido a la poca probabilidad del aumento de la
demanda de los industrializados" y al mismo tiempo
se importarán mayores productos desde esas regiones.
En una
reciente visita de trabajo a esa nación, pude
observar y conocer el enorme desarrollo en
infraestructura, construcciones, carreteras y
fábricas de todo tipo que se encuentran en
ejecución.
Para
indagar cómo se ha logrado el despegue económico y
cuáles son las perspectivas futuras de esa nación,
conversé con Zhu Ping, vice jefe de Departamento de
Asuntos Exteriores del diario Economic Daily, y con
Wang Xinhuan, director de Relaciones Internacionales
del mismo órgano de prensa que se edita en Beijing.
Con el
nombre de Periódico Económico de China, el diario ha
reportado los cambios ocurridos en ese país en los
últimos tiempos. Para Zhu Ping, los logros
alcanzados en el abrupto desarrollo se debieron a la
apertura iniciada en 1978 y la base fundamental fue
abrirse al exterior y aprender las experiencias de
los países más desarrollados lo que posibilitó
ahorrar tiempo para avanzar en la industrialización
y las innovaciones con tecnologías propias en todos
los sectores.
Un
ejemplo de lo que explicaba el interlocutor es que
ya por las diversas ciudades se observan trenes y
numerosos autos confeccionados con tecnologías
netamente nacionales lo cual también se ha extendido
a la aeronáutica, las telecomunicaciones de punta y
la rama militar.
Zhu
indicó que se cuenta con recursos humanos nacionales
de excelencia en las diferentes esferas
(universitarios y técnicos superiores) que en 2015
serán 156 millones de personas, y así se continuará
perfeccionando y asimilando nuevas tecnologías para
ampliar la demanda interna de sus habitantes. Se
incorporarán capitales a empresas de punta,
manufactureras y de la agricultura para alcanzar una
economía eficiente, flexible y con soporte fijo.
En
cuanto a la posibilidad de que el renmimbi o yuan
pueda convertirse en un futuro en una moneda
internacional opcional como el dólar o el euro, Wang
Xinhuan señaló que ya existen 10 países donde se
negocian los productos con esa denominación y
también se usa en el comercio internacional.
Pero
aseguró Xinhuan que lo más importante no será en qué
moneda se negocie, sino lograr un desarrollo
equitativo, justo y social para el pueblo chino y
que se eliminen las diferencias que aun subsisten
entre la parte este y el oeste del territorio.
Explicó que China tiene una población numerosa y una
base económica todavía débil. Posee el 7,9 % de la
tierra cultivable del mundo, el 6,5 % de los
recursos de agua dulce del orbe y agrupa a cerca del
20 % de la población de la Tierra y sus éxitos son
compartidos por más de 1 300 millones de chinos.
Por
tanto, satisfacer constantemente la demanda de
subsistencia y desarrollo de su numerosa población
constituye uno de los desafíos más difíciles para su
gobierno y Estado.
No
obstante, después de esta visita a China, pienso que
los logros alcanzados en tan corto período de tiempo
se pudieran resumir en pocas palabras: Un Milagro
Económico.
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso
del autor mediante una licencia de Creative Commons,
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