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Afinar
la puntería económica
Por
Raúl Menchaca López
En
medio de una crisis que parece no tener fin, la
economía cubana enfrenta en este 2012 un grupo de
desafíos, entre los que sobresale la actualización
del modelo…
[01.03.2012]-Actualizado 10:00 pm Cuba
La
economía cubana ha puesto rumbo este año hacia metas
bien definidas. Rodeada por las aguas procelosas de
una crisis global que parece inacabable, la economía
cubana ha puesto rumbo este año hacia metas bien
definidas, pero cuya concreción requiere de mucho
tino y sobre todo de eficiencia.
Hasta
el Banco Mundial ha pronosticado que este será un
año duro, en el que "ningún país saldrá ileso", algo
que se confirma con una simple ojeada sobre el mapa
europeo, para no mirar más al norte del Malecón.
Desde
que la crisis comenzó, en septiembre de 2008, Cuba
ha tenido que lidiar con el desafío doble de
enfrentar los problemas externos, al mismo tiempo
que trata de mejorar un modelo económico necesitado
de una profunda modernización.
Tremenda tarea para la que el gobierno ha demostrado
más que suficiente voluntad política, aunque por
momentos parezca que las cosas marchan a un ritmo
más lento que el deseado, algo entendible, que Raúl
ha explicado más de una vez y en diversos
escenarios.
El
país se propone para diciembre hacer engordar el
Producto Interno Bruto (PIB) en 3,4 por ciento, en
momentos en que la crisis arrasa al planeta. Ya
durante el año pasado el crecimiento tuvo que ser
ajustado al menos dos veces y se alcanzó un moderado
2,7 por ciento.
Crecer
en estos tiempos de problemas globales es siempre un
desafío de alto vuelo, pero la nación no puede darse
el lujo de sentarse a esperar una mejor coyuntura
mundial, por lo que habrá que ser estrictos en el
cumplimiento de los Lineamientos aprobados por el VI
Congreso del Partido.
Estos
también deben ser los 12 meses de la expansión del
trabajo por cuenta propia, una actividad que ya
practican más de 366 mil cubanos y cuyos frutos
económicos deben comenzar a verse a fines de este
año, aunque aún en menor escala que las
potencialidades reales del sector.
Los
cuentapropistas se beneficiarán no sólo de los
créditos que ya se comenzaron a otorgar, sino de las
modificaciones a la Ley Tributaria, un cambio que en
breve debe modernizar a esa legislación y dotarla de
mayor flexibilidad para respaldar los negocios
particulares y también a la economía nacional.
Tal
vez el mayor reto esté en el nuevo enfoque de los
subsidios, que poco a poco pasarán de los productos
hacia las personas más necesitadas, transformación
para la que debe estar preparada la sociedad toda y
no solo el sistema bancario, que tendrá que asumir
mecanismos financieros a los que no está
acostumbrado.
Los
fondos se dirigirán entonces hacia aquellos que más
los precisen o hacia los sectores de la economía
donde puedan multiplicarse con rapidez y seguridad,
como las industrias turísticas y niquelíferas, por
solo citar dos ejemplos.
De
manera similar, el sector agrícola tendrá su duelo
sobre todo con la urgente necesidad de que aumenten
los niveles de producción para disminuir una factura
alimentaria anual, que ronda los dos mil millones de
dólares, y proveer mejor la mesa de los cubanos.
Mención aparte para la industria azucarera,
involucrada en la primera zafra después de la
desaparición del correspondiente ministerio y sobre
la que se han puesto recursos y esperanzas para una
subida productiva ahora que los precios del dulce
andan por las nubes.
Casi
transcurridos los primeros dos meses del 2012, y sin
que la Oficina Nacional de Estadísticas e
Información (ONEI) haya publicados los datos
preliminares, una ojeada a los hoteles habaneros
permite apreciar que el turismo mantiene un paso
ascendente, que le permitirá al cierre del año
alcanzar la meta de los 2,9 millones de
vacacionistas y sobre todo mejorar los ingresos.
Este
es el primer año del quinquenio de aplicación
general de los Lineamientos, la hoja de ruta
elaborada por más de ocho millones de cubanos y a la
que confiamos el futuro del país, que no son una
varita mágica, pero sin dudas poco a poco madurarán
un escenario económico nuevo.
Hay
entonces que cumplir al pie de la letra las más de
300 medidas previstas para hacer más eficiente
nuestra economía, un blanco sobre el que este año
hay que afinar la puntería. |